El cáncer y otras enfermedades no transmisibles se consideran ampliamente amenazas importantes para la salud y el desarrollo mundiales.
La COVID-19 ha afectado la capacidad de los sistemas sanitarios para diagnosticar y tratar a pacientes con cáncer.
La tecnología puede desempeñar un papel vital en la lucha contra el cáncer.
En este Día Mundial contra el Cáncer preguntamos a destacados expertos cómo los avances tecnológicos darán forma al futuro de la atención del cáncer y lo mejorarán.
En 2019, hubo aproximadamente 23,6 millones de nuevos casos de cáncer y 10 millones de muertes por cáncer en todo el mundo, lo que representa un aumento del 26,3 % en los nuevos casos y del 20,9 % en las muertes respecto a 2010.
Además, la COVID-19 ha tenido efectos devastadores en los pacientes con cáncer, con un gran número de diagnósticos y tratamientos aplazados debido a las limitaciones que la COVID-19 ha impuesto a los sistemas sanitarios. A medida que la pandemia se normaliza, las comunidades de todo el mundo buscan volver a priorizar, garantizando un acceso equitativo y de calidad al diagnóstico, el tratamiento y la atención del cáncer. Creemos que las tecnologías de la cuarta revolución industrial (4IR) pueden abordar algunos de los retos más importantes que afronta hoy la humanidad.
El Foro Económico Mundial trabaja con socios de todo el mundo para reducir la brecha en las muertes prematuras por cáncer de pulmón y aprovechar las nuevas tecnologías para mejorar y transformar la atención del cáncer en India.
Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, pedimos a seis pioneros y líderes de opinión de todo el mundo, procedentes de la comunidad científica, las políticas públicas y el sector privado, que compartieran sus visiones sobre el futuro del cáncer.
'Un mundo sin miedo al cáncer'
Bernd Montag, director ejecutivo de Siemens Healthineers
Aunque a veces parezca que debemos acostumbrarnos a la «pandemia oculta» llamada cáncer, no deberíamos aceptarlo. Al igual que hicimos con la COVID-19, podemos unir fuerzas para hacer frente a esta carga mundial para la salud, cada vez mayor. La pandemia nos ha enseñado tres lecciones:
La ciencia importa. La carga mundial del cáncer está aumentando, especialmente en los países de ingresos bajos y medios (PIBM). Los hechos son evidentes; ahora debemos prepararnos para el futuro. Para combatir el cáncer, debemos detectarlo y tratarlo lo antes y con la mayor precisión posibles. Las innovaciones, como los programas nacionales de cribado del cáncer de pulmón mediante TC de dosis baja, pueden ayudar a reducir las tasas de mortalidad.
La tecnología es crucial. Ante el rápido aumento de las pruebas médicas y la disminución de la oferta de especialistas médicos, la digitalización puede cerrar la brecha con los pacientes. Hemos tenido buenas experiencias, por ejemplo, con la telemedicina para pacientes con COVID-19 y con asistentes basados en IA que ayudan a los médicos a tomar decisiones. Estas experiencias pueden aplicarse a la atención de pacientes con cáncer.
La atención sanitaria es un trabajo en equipo. Radiólogos, oncólogos, cirujanos, enfermeros, las industrias de tecnología médica y farmacéutica, y muchos otros participan en el tratamiento de pacientes con cáncer. Juntos, avanzamos hacia la eliminación del miedo al cáncer al convertirlo en una enfermedad crónica controlable.
'Acceso a la oncología de precisión'
Sizhen Wang, cofundador y director ejecutivo de Genetron Health
La oncología de precisión es la mejor arma nueva para vencer al cáncer. Como base y puerta de entrada a la medicina de precisión, la secuenciación genética puede detectar cambios en el cuerpo humano mediante la identificación de variaciones genéticas y orientar el diagnóstico y el tratamiento.
Tanto los médicos como los pacientes necesitan esta arma. Necesitan soluciones médicas más estables y fiables, con procedimientos operativos sencillos y estandarizados, plazos de respuesta más breves, menos muestras para las pruebas y menores costes de tratamiento. Como empresa pionera en oncología de precisión, creemos que la innovación tecnológica puede satisfacer estas necesidades clínicas en evolución y aportar más beneficios a los pacientes mediante servicios médicos mucho más precisos y accesibles en el futuro.
Los innovadores métodos de secuenciación de nueva generación (NGS) ayudan a optimizar todo el ciclo de atención del cáncer. Estas tecnologías avanzadas de secuenciación no solo prolongan la vida y mejoran las tasas de curación de los pacientes con cáncer al aplicarse al cribado temprano; en el diagnóstico y seguimiento del cáncer también pueden ayudar a elaborar diagnósticos clínicos y planes de tratamiento personalizados, además de permitir a los médicos localizar con precisión la evolución posterior de la enfermedad en los pacientes tras el tratamiento inicial. Las plataformas basadas en NGS también contribuyen eficazmente al desarrollo de pruebas de diagnóstico complementario (CDx) para fármacos contra el cáncer y a los estudios de nuevos medicamentos contra el cáncer.
Mediante la innovación tecnológica, desde la genómica hasta la clínica, empresas biotecnológicas como la nuestra pueden ayudar a mejorar el acceso a la oncología de precisión en tres ámbitos: invertir en investigación y desarrollo de tecnologías de oncología de precisión; ofrecer productos y servicios médicos diversificados; e iniciar más programas educativos para profesionales y el público.
'Adopción de tecnologías de la 4IR'
Dr. Palepu Jagannath, presidente del Departamento de Oncología Quirúrgica, Lilavati Hospital & Research Centre
Aproximadamente tres cuartas partes del mundo en desarrollo tienen un acceso insuficiente a la atención oncológica estándar. Según la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica, alrededor del 66 % de las personas con cáncer en economías de ingresos bajos y medios (PIBM), frente a menos del 50 % en países de ingresos altos, mueren a causa de la enfermedad.
El Centro para la Cuarta Revolución Industrial del Foro Económico Mundial en India ha puesto en marcha el proyecto First Cancer Care (FCC) con el objetivo de «transformar la calidad de la atención del cáncer aprovechando tecnologías emergentes», como la IA, el aprendizaje automático y el internet de las cosas. Actualmente existen enormes carencias de infraestructura, personal cualificado y financiación, y el grupo de expertos ha identificado 18 intervenciones fundamentales para mejorar el acceso a la atención del cáncer.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con la Cuarta Revolución Industrial?
El Centro de Tecnologías de Vanguardia e Innovación reúne a científicos, responsables de políticas y líderes empresariales para comprender las tecnologías emergentes y sus repercusiones en el mundo real.
Al facilitar la colaboración y la experimentación, el Centro ayuda a sus socios a convertir la innovación de la investigación en aplicaciones prácticas que abordan retos mundiales compartidos.
Telemedicina, es decir, consultas con especialistas, y comités virtuales de tumores para mejorar la atención clínica.
Elaboración de perfiles de riesgo basados en IA y cribado oportunista de cánceres comunes por parte de trabajadores sanitarios, para posibilitar el diagnóstico temprano del cáncer de cavidad oral, mama y cuello uterino.
Nuevas herramientas para el cribado del cáncer de mama en la comunidad que complementan las exploraciones clínicas de las mamas y las mamografías.
Formación de profesionales no oncólogos y enfermeros como proveedores de atención primaria para ampliar la prestación de atención oncológica.
Procesamiento remoto de biopsias y telepatología para mejorar el diagnóstico del cáncer.
Análisis de radiografías de tórax mediante IA para detectar el cáncer de pulmón.
Historia clínica digital: seguimiento del recorrido del paciente mediante teléfonos inteligentes y recopilación de datos en la nube para ofrecer continuidad asistencial.
En general, la adopción de tecnologías de la 4IR para cubrir carencias específicas puede mejorar la atención del cáncer. Estos proyectos piloto pueden ampliarse a escala estatal, nacional y mundial.
'La mayor palanca es la detección temprana'
Cyriac Roeding, director ejecutivo y cofundador de Earli
Dentro de cien años, será difícil imaginar que en 2022 no sabíamos si teníamos cáncer creciendo en alguna parte del cuerpo. Que no se escaneaba automáticamente nuestro organismo cada noche mientras dormíamos para detectar problemas. Que no había «espías nanoparticulares moleculares» recorriendo y vigilando constantemente nuestro cuerpo para dar la alarma al encontrar un tumor maligno. Y que incluso se enviaba a pacientes a casa sin tratamiento después de detectar lesiones en los pulmones porque nadie podía determinar si eran malignas o benignas.
Volvamos a 2022. En las décadas anteriores, el mundo había logrado grandes avances en las opciones de tratamiento del cáncer, desde las inmunoterapias hasta la terapia génica. Y, sin embargo, la principal palanca para salvar vidas es la detección temprana del cáncer. Según el tipo de cáncer, las tasas de supervivencia a cinco años para los cinco cánceres más frecuentes son entre 4 y 13 veces más altas en el estadio 1 que en el estadio 4.
Debemos mejorar el cribado y el diagnóstico temprano. Por fortuna, están surgiendo tres innovaciones radicales: las biopsias líquidas detectan señales de cáncer en muestras de sangre; la IA analiza exploraciones corporales en lugares donde no hay especialistas de primer nivel en diagnóstico por imagen; y las biopsias sintéticas invierten por completo el concepto de detección. En vez de buscar el cáncer, se obliga al propio cáncer a revelarse, localizarse y, finalmente, destruirse mediante biología sintética.
Soy optimista y creo que en 2122 miraremos atrás, a 2022, y diremos: «Fue entonces cuando realmente surgieron tecnologías fundamentales para la detección temprana».
'Se vislumbran más curas contra el cáncer'
Dr. Sheng Ding, decano y catedrático distinguido Bayer de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de Tsinghua
Tenemos más esperanzas que nunca de que muchos cánceres puedan curarse o controlarse bien durante la próxima década. La comprensión de diversos cánceres avanza a una velocidad, con una resolución y a una escala sin precedentes. Este avance se ve impulsado por nuevos desarrollos tecnológicos, como la caracterización de la heterogeneidad del cáncer mediante perfiles unicelulares obtenidos por secuenciación, la edición precisa del genoma con CRISPR para identificar y manipular genes causales del cáncer, y la genómica del cáncer a una escala cada vez mayor. Estos esfuerzos están revelando nuevas dianas, mecanismos y métodos para diagnosticar mejor el cáncer en etapas más tempranas, desarrollar nuevos tratamientos oncológicos y, en última instancia, prevenir el cáncer.
Con estos avances científicos, el descubrimiento y desarrollo de fármacos contra el cáncer también han entrado en nuevos terrenos. Por ejemplo, al aprovechar y potenciar nuestro sistema inmunitario, la inmunoterapia con fármacos convencionales de moléculas pequeñas o anticuerpos, o con células modificadas de forma múltiple, ha empezado a ofrecer tratamientos curativos contra el cáncer, y muchas inmunoterapias de nueva generación están dando nuevos resultados y llegando a buen término. La IA es otro ámbito que conviene seguir: ya ha empezado a influir en el paradigma del descubrimiento de fármacos.
En un futuro próximo, la investigación biomédica ofrecerá más curas contra el cáncer y los investigadores seguirán explorando nuevas fronteras, entre ellas el envejecimiento, uno de los principales factores de riesgo del cáncer.
'Ampliar el acceso al cribado'
David Fredrickson, vicepresidente ejecutivo de la unidad de negocio de oncología de AstraZeneca
La ciencia ha demostrado que, en la atención del cáncer, cuanto antes actuemos, mejores serán los resultados para los pacientes. Antes de la pandemia, observábamos de forma constante una disminución mundial de las muertes relacionadas con el cáncer, debida en gran medida al aumento del cribado y el diagnóstico temprano, así como a los avances en el tratamiento, incluida la medicina personalizada.
La pandemia amenaza con revertir esa tendencia. La Organización Europea del Cáncer prevé que la COVID-19 dará lugar a un millón de diagnósticos no realizados en Europa. En Estados Unidos, la Red de Acción contra el Cáncer de la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer informó que más de tres cuartas partes de las personas que recibían tratamiento activo contra el cáncer tuvieron que aplazar algún aspecto de su atención durante la pandemia.
Sin embargo, la innovación pionera y la colaboración de la comunidad mundial dedicada al cáncer en respuesta a la pandemia ofrecen esperanza. Al salir de la mayor crisis sanitaria de una generación, es hora de actuar para evitar una crisis del cáncer. Para ello, debemos mantener y ampliar las alianzas que hemos forjado, priorizar la resiliencia y la sostenibilidad de nuestros sistemas sanitarios y trabajar a escala local para ampliar el acceso al cribado.
El coste de la inacción, tanto para las vidas como para la sostenibilidad del sistema sanitario, es demasiado alto.

