La recién nombrada embajadora para la salud de las mujeres de Inglaterra se ha propuesto cerrar la brecha de género en salud.
Dame Lesley Regan afirma que quiere acabar con los tabúes sobre temas como la menstruación y la menopausia.
Según el Informe Global sobre la Brecha de Género 2022 del Foro Económico Mundial, entre 2020 y 2021 los niveles generales de estrés fueron un 4 % más altos en las mujeres que en los hombres.
«Creo firmemente que, cuando las cosas se hacen bien para las mujeres, el resto de la sociedad también se beneficia».
Así lo afirma Dame Lesley Regan, la recién nombrada embajadora para la salud de las mujeres de Inglaterra, que se ha propuesto cerrar la brecha de género en salud.
Quiere acabar con los tabúes sobre ciertos temas de salud de las mujeres que solemos evitar, como la menstruación y la menopausia.
«Al principio, mi principal objetivo será examinar aquellas áreas de la salud y el bienestar que afectan de verdad a la vida de casi todas las mujeres. Es decir, todos esos temas comunes de los que tan a menudo no hablamos: los problemas menstruales y el acceso fácil y adecuado a los métodos anticonceptivos».
«De repente, la menopausia vuelve a ocupar un lugar en el debate público, y quiero que ocurra lo mismo con todos los temas que afectan a las mujeres».
Estrategia para la salud de las mujeres
Dame Lesley, médica y profesora de Obstetricia y Ginecología en el campus del Hospital St Mary’s del Imperial College London, implementará la Estrategia para la salud de las mujeres en Inglaterra, que promete «dar un nuevo rumbo a la salud de las mujeres».
Su nombramiento se produce después de que en febrero de 2022 se creara un grupo de trabajo del Reino Unido sobre la menopausia, tras la tramitación parlamentaria de un proyecto de ley que pedía terapia hormonal sustitutiva (THS) gratuita.
Casi 100.000 mujeres escribieron al Gobierno en respuesta a una convocatoria para aportar pruebas. Dijeron que los tabúes y el estigma en torno a la salud pueden impedirles buscar ayuda y «reforzar la creencia de que los síntomas debilitantes son “normales” o algo que hay que soportar».
Se sentían más cómodas hablando de problemas generales de salud, como la diabetes y las enfermedades cardíacas, que de afecciones específicas de las mujeres, como la menopausia y la depresión posparto.
A través de su Estrategia para la salud de las mujeres, el Gobierno quiere alcanzar estos cinco objetivos:
Conseguir que todas las mujeres se sientan cómodas hablando de su salud y que ya no tengan que enfrentarse a tabúes cuando lo hagan
Facilitar el acceso a servicios que respondan a las necesidades de las mujeres a lo largo de toda su vida
Facilitar el acceso a información y educación de alta calidad desde la infancia hasta la edad adulta
Conseguir que todas las mujeres se sientan respaldadas en el trabajo y puedan alcanzar su máximo potencial profesional
Integrar la recopilación sistemática de datos demográficos de las personas participantes en ensayos de investigación, para garantizar que la investigación refleje a la sociedad.
La falta de datos sobre las mujeres puede perpetuar la brecha de género en salud, según la ONU, en parte porque los hombres suelen ser la referencia en la investigación médica y, después, en el diseño de políticas; y aún queda mucho por hacer en todo el mundo para cerrar la brecha.
La brecha de género en salud a escala mundial
En el Informe Global sobre la Brecha de Género 2022, que mide la paridad de género en 146 países, se observó que la brecha de género en salud y supervivencia apenas había variado con el tiempo, alcanzó su nivel más bajo en 2018 y desde entonces se ha recuperado ligeramente.
El informe señaló una brecha de género reciente en los niveles de estrés.
Entre 2020 y 2021, los niveles generales de estrés, tristeza, preocupación e ira aumentaron un 1 % entre las mujeres y fueron un 4 % más altos en ellas que en los hombres.
El estrés aumentó entre casi todas las mujeres, independientemente de su situación laboral: las mujeres desempleadas (+3 %), las autónomas (+4 %), las empleadas a tiempo parcial que no buscaban trabajo a tiempo completo (+4 %) y también las mujeres fuera del mercado laboral (+3 %).
La única categoría en la que disminuyó el estrés entre las mujeres fue la de quienes trabajaban a tiempo parcial y buscaban empleo a tiempo completo. En cambio, en 2021 el estrés disminuyó entre casi todos los hombres y solo aumentó entre quienes trabajaban a tiempo parcial y buscaban trabajo a tiempo completo.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para abordar la brecha de género?
De vuelta en Inglaterra, Dame Lesley apenas empieza a trabajar en los objetivos clave de las iniciativas de la Estrategia para la salud de las mujeres. El tiempo dirá si la estrategia logra cerrar la brecha de género en salud del país.


