Los astronautas de la Estación Espacial Internacional están cultivando cristales que podrían ayudar a desarrollar nuevos medicamentos para usar en la Tierra. Estas son diez tecnologías sanitarias que ya han surgido de la exploración espacial:
1. Robots capaces de extirpar tumores cerebrales
Desarrollado en Canadá durante la era del transbordador espacial, Canadarm2 es un brazo robótico acoplado al exterior de la Estación Espacial Internacional. Se utiliza para muchas tareas fuera de la estación espacial, para evitar que los astronautas tengan que realizar caminatas espaciales de alto riesgo. Esta tecnología dio lugar a la creación de neuroArm, capaz de realizar cirugía de precisión dentro de escáneres de resonancia magnética, como la extirpación de tumores cerebrales.
neuroArm en acción.
2. Seguimiento ocular utilizado en la cirugía ocular con láser
En el espacio, la falta de gravedad cambia la forma en que los ojos se mueven y perciben el movimiento. Se desarrollaron dispositivos de seguimiento ocular de alta tecnología para observar hacia dónde miran los astronautas durante sus actividades habituales en microgravedad. Los movimientos oculares plantean un problema en la cirugía ocular correctiva con láser. Los dispositivos de seguimiento ocular desarrollados para los vuelos espaciales ahora se utilizan en la cirugía ocular correctiva con láser para garantizar que el haz láser se posicione correctamente.
3. Ayudar a las personas asmáticas a respirar
El óxido nítrico es un contaminante habitual del aire, tanto en la Tierra como en la Estación Espacial Internacional. Cuando una persona tiene las vías respiratorias inflamadas, como ocurre en las personas asmáticas, aumenta la cantidad de óxido nítrico en el aire exhalado. La Agencia Espacial Europea ha desarrollado un dispositivo que mide con precisión el óxido nítrico en el aire exhalado por los astronautas para detectar una posible inflamación. De este modo, pueden recibir tratamiento antes de que la situación se agrave. Esta tecnología ahora se utiliza en personas asmáticas para detectar la cantidad de óxido nítrico en el aire que exhalan debido a la inflamación de sus pulmones.
4. Mantener los huesos fuertes
Al no actuar la gravedad sobre sus cuerpos, los astronautas sufren una considerable pérdida de densidad ósea similar a la que se observa en personas mayores con osteoporosis. Se intenta reducir esta pérdida ósea mediante ejercicio diario. Los astronautas también han demostrado que tomar una pequeña dosis semanal de bisfosfonato reduce aún más la pérdida ósea. Descubrimientos farmacéuticos como este ya están beneficiando a la población envejecida de la Tierra.
5. Medir la temperatura corporal
Las tecnologías infrarrojas se desarrollaron hace muchas décadas en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA para medir la temperatura de planetas y estrellas. En 1991, esta tecnología se transformó en termómetros de oído. Los termómetros de oído dan lecturas de temperatura en apenas unos segundos y han demostrado ofrecer lecturas precisas de la temperatura, por lo que son ideales para hospitales, consultorios médicos e incluso para el hogar.
6. Medir la presión dentro del cráneo
Al investigar los cambios en la visión de los astronautas, los científicos descubrieron que se debían al aumento de la presión dentro del cráneo, que, a su vez, es consecuencia de un incremento del volumen de líquido cefalorraquídeo. Los médicos de vuelo necesitaban métodos sencillos para vigilar estos cambios de presión. Las investigaciones en el Reino Unido han dado lugar a un dispositivo que mide la presión dentro del cráneo mediante el desplazamiento del tímpano, un método no invasivo, más rápido y que puede realizarse en cualquier lugar.
7. Un rayo tractor al estilo de Star Trek para ayudar a expulsar cálculos renales
Estar en el espacio aumenta el riesgo de que se formen cálculos renales. En los astronautas, estos cálculos pueden causar infecciones y complicaciones lo bastante graves como para requerir la evacuación de la tripulación. Las investigaciones con la NASA han permitido desarrollar técnicas de ultrasonido portátiles, al estilo de Star Trek, capaces de detectar, desplazar y luego pulverizar los cálculos para facilitar su expulsión. Esta tecnología también podría beneficiar a las personas con cálculos renales en la Tierra.
8. Hacer invisibles los brackets
Alúmina policristalina translúcida. Cuesta un poco decirlo. Esta cerámica avanzada, de gran resistencia, máxima translucidez y resistente a las roturas, se desarrolló para la defensa y la industria aeroespacial. Se propuso utilizar este material para fabricar brackets translúcidos que parecieran del color de los dientes. Tras probarse, se convirtió en uno de los productos de ortodoncia más exitosos de la historia.
9. Detectar lesiones y cáncer mediante imágenes médicas
Procesar señales digitales puede ser complicado. La NASA fue pionera en el procesamiento de señales digitales de alta tecnología para mejorar las imágenes lunares y encontrar los mejores lugares de alunizaje durante la era Apolo. Estas técnicas de procesamiento de señales ahora se utilizan ampliamente en escáneres de tomografía computarizada y resonancia magnética para ayudar a los médicos a detectar lesiones y cánceres sin tener que abrir a los pacientes para examinar el interior de sus cuerpos. Su desarrollo continúa hoy en día.
10. Simplificar la diálisis renal con sistemas de filtración de naves espaciales
El agua pesa mucho, por lo que los astronautas necesitan reducir la cantidad que deben transportar desde la Tierra al espacio. Para ello, reciclan y purifican la mayoría de los líquidos de la Estación Espacial Internacional (incluida su orina). Al desarrollar estos sistemas de filtración, los científicos aplicaron la misma tecnología a la eliminación de residuos tóxicos del líquido de diálisis usado. Esto dio lugar a nuevas máquinas de diálisis que ya no necesitan conexiones permanentes de agua y desagüe, por lo que consumen menos energía y son portátiles, lo que permite utilizarlas en casa.

