El día 3 de Jobs Reset Summit abordó la educación, las competencias y el aprendizaje permanente.
Global Teacher Prize La ganadora afirma que la creatividad es la habilidad transferible más importante.
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La COVID-19 ha añadido presión a la amenaza que la evolución tecnológica ya suponía para el empleo. ¿Cómo podemos adquirir las nuevas competencias necesarias para afrontarla?
En el día 3 de la Jobs Reset Summit, escuchamos a Andria Zafirakou, ganadora del Global Teacher Prize de 2018, quien afirmó que la creatividad era la habilidad vital más importante que todos necesitamos.
Esta sesión de preguntas y respuestas es una versión editada de la entrevista.
¿Cómo ha agravado y profundizado la pandemia la brecha digital mundial?
Lo que he observado es que los estudiantes que tienen acceso pueden participar y recibir una educación, pero quienes no lo tienen, por el motivo que sea, no se benefician en absoluto. Cuando digo que tienen acceso, me refiero a que disponen de dispositivos, de oportunidades para utilizar recursos tecnológicos o de infraestructura, como la banda ancha. Muchos centros piensan: bien, esa familia tiene un portátil… pues en realidad esa familia tiene un portátil, y es muy antiguo, y no admite el software que usa el centro. O quizá hay muchos hermanos que utilizan el mismo portátil.
Y la desigualdad es hoy muy evidente. Como madre, es algo crudo y doloroso.
A pesar de estas desigualdades, ¿es posible mantener el optimismo?
Creo que de esto saldrá algo bueno: buenas oportunidades y oportunidades creativas. Tendremos que pensar en los currículos escolares; tendremos que pensar en cómo enseñan los docentes y qué enseñan, o si ahora es relevante. Y es realmente importante que no volvamos a como era antes. Deberíamos aprovechar este tiempo —este tiempo de reinicio— para examinar, revisar y cambiar en profundidad, y para comprender bien cómo queremos que sea el futuro de nuestros países.

Resulta fascinante observar los empleos que ahora se consideran importantes o que han contribuido de verdad a salvar vidas: las enfermeras en primera línea, los repartidores, las personas sin las que no podemos vivir. Creo que ahora habrá debates sobre qué empleos necesitamos realmente y cuánto deberíamos pagar a determinados trabajadores y en determinados ámbitos.
En cualquier caso, espero que esta pandemia haya contribuido a dar visibilidad a los docentes, a que los países y los ministerios de educación reconozcan lo mucho que trabajamos y demuestren su compromiso con nuestros jóvenes. Quiero decir que los docentes somos quienes estamos construyendo el futuro de cualquier país. Espero de verdad que se hayan aprendido muchas lecciones.
También creo que el emprendimiento va a crecer, porque la gente está encontrando formas de mejorar sus competencias y aprender cosas nuevas para poder encontrar su lugar en esta nueva sociedad, para hallar la manera de seguir adelante, de vivir, de funcionar y de dar de comer a sus familias.
Para preparar a los estudiantes para el futuro, usted considera que un 'currículo creativo' debería integrarse en todas las asignaturas escolares. ¿Podría explicarnos por qué?
La creatividad debería integrarse en absolutamente todos los aspectos de nuestros currículos, en todas las edades. La ventaja de tener un currículo creativo y de enseñar creatividad es que lo que en realidad se hace es dar a los alumnos habilidades transferibles. Y eso significa que les damos la oportunidad de triunfar. Si no hacemos eso, simplemente les estamos fallando.
Hablamos de resiliencia y colaboración: esto es lo que necesitan para prosperar en cualquier profesión que elijan. Según el profesor Bill Lucas [catedrático de aprendizaje y director del Centre for Real-World Learning], la creatividad consiste en encontrar oportunidades para colaborar: participar en la conversación, compartir ideas y compartir productos. También está el aspecto de la disciplina, que consiste en dominar una técnica, volver a intentarlo y no dejar que se rindan, y asegurarse de que se comprometen con este recorrido y lo llevan hasta el final. Y para los jóvenes, eso es lo más difícil: la perseverancia es, con diferencia, lo más difícil. Pero una vez que se logra, se está en el buen camino.
Lo que hemos aprendido de la pandemia es que quienes triunfan son las personas creativas, las que piensan nuevas ideas, las que cuestionan el statu quo, las que se centran en las soluciones y las que son resilientes. Y por eso necesitamos estas competencias en nuestras plantillas.
¿Cuál sería su mensaje para los líderes y los responsables de la formulación de políticas?
Si tuviera una varita mágica, me aseguraría de animar a todas las personas que ocupan posiciones de poder a detenerse y revisar. A pensar hacia dónde quieren llevar a sus países y cuánto éxito quieren que tengan sus jóvenes, qué competencias quieren que adquieran. Y la única manera de hacerlo es detenerse, porque creo que tenemos una gran oportunidad para revisar. Y no lo veo como algo negativo; lo veo como algo positivo. Ahora es el momento de prepararnos para nuestro futuro de forma sólida y estratégica. Y, sabe, seamos valientes, seamos audaces y hagámoslo.

