Estudio: La contaminación del aire aumenta la probabilidad de contraer la COVID-19 y morir por ella

Buildings in construction are seen among mist during a hazy day in Rizhao, Shandong province, China, October 18, 2015. REUTERS/Stringer CHINA OUT. NO COMMERCIAL OR EDITORIAL SALES IN CHINA TPX IMAGES OF THE DAY - GF10000249104
Air pollution is worsening the effects of the coronavirus.Image: REUTERS/Stringer
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  • Un estudio ha demostrado que la exposición a la contaminación del aire puede influir en la gravedad del coronavirus.

  • Los investigadores compararon los datos de la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. con los datos de mortalidad por COVID-19 recopilados por la Universidad Johns Hopkins.

  • Constataron que una pequeña reducción de un microgramo de materia particulada por metro cúbico de aire reduce el número de muertes en un 3 a 5 %.

  • Además, reduce en un 2 % el número de nuevos casos confirmados de COVID-19.

Un nuevo estudio muestra que la exposición simultánea a la contaminación del aire puede influir en la gravedad de la COVID-19 y aumentar la probabilidad de que las personas mueran a causa de la enfermedad.

Los investigadores analizaron los datos diarios de contaminación del aire recogidos por las estaciones de seguimiento de la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) en todo el país, así como los datos de mortalidad y de casos de COVID-19 del Centro de Ciencia e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins.

El estudio aprovecha cambios aleatorios, en términos plausibles, en la dirección del viento, que provocan grandes fluctuaciones en la contaminación del aire, para evaluar la relación entre la exposición a la contaminación del aire y el número de casos y de muertes por COVID-19.

Los investigadores utilizaron datos de telefonía móvil y las políticas estatales adoptadas para frenar la propagación del virus con el fin de controlar las medidas de distanciamiento social. Los resultados muestran que, entre el 22 de enero y el 15 de agosto, las disminuciones en la exposición simultánea a la contaminación del aire por partículas finas se relacionaron con descensos en los casos confirmados de COVID-19 y con disminuciones en la mortalidad.

¿Podría reducir la contaminación del aire las muertes por COVID-19? Image: Georgia State University

“Los gobiernos locales sopesan las compensaciones entre la reapertura de la economía y la reducción al mínimo del impacto de la COVID-19”, afirma Stefano Carattini, profesor adjunto de Economía en la Escuela de Estudios de Políticas Públicas Andrew Young de la Georgia State University. “Nuestro estudio demuestra que, si se mantiene baja la contaminación actual del aire, es posible ayudar a compensar la carga de enfermedad que genera la reapertura.”

Los niveles de contaminación del aire en Estados Unidos no han disminuido de forma significativa durante la pandemia, a pesar del aumento simultáneo del teletrabajo y de la reducción de los viajes.

“Durante los últimos años, Estados Unidos ha desregulado instalaciones responsables de grandes volúmenes de emisiones”, afirma Carattini. “Durante la pandemia, estas instalaciones quedaron exentas de informar a la EPA sobre sus niveles de emisiones, y otras investigaciones han demostrado que esto ha aumentado los niveles de contaminación alrededor de dichas instalaciones.”

Los efectos de la contaminación del aire sobre la mortalidad por COVID-19 son relativamente grandes, según el estudio. Una reducción de un microgramo de materia particulada por metro cúbico de aire (un microgramo equivale a una millonésima parte de un gramo) basta para reducir casi de inmediato el número de nuevos casos confirmados de COVID-19 en un 2 % y el número de muertes en un 3 a 5 %.

Los investigadores proponen una serie de cambios en las políticas que podrían ayudar a reducir los niveles de partículas finas y mejorar los resultados en relación con la COVID-19.

  • A nivel federal, restablecer las normas de la EPA podría reducir la contaminación del aire causada por los grandes productores de emisiones.

  • Los estados pueden limitar los viajes no esenciales y fomentar que se siga teletrabajando.

  • Los gobiernos locales pueden regular las emisiones de los vehículos avanzando con tasas por congestión o peajes para limitar el tráfico, o utilizando su flota de autobuses más limpia, especialmente si los autobuses no circulan a plena capacidad.

“Sabemos que los responsables políticos no pueden cambiar la exposición pasada a la contaminación”, afirma Carattini. “Pero tienen poder para cambiar las condiciones actuales y el futuro.”

“Los hallazgos del artículo también ayudan a explicar el hecho de que algunos grupos socioeconómicos se hayan visto afectados de forma desproporcionada por la pandemia de COVID-19”, afirma el coautor John Gómez Mahecha, estudiante de doctorado en la Escuela Andrew Young.

“Se sabe, en efecto, que estos grupos tienen más probabilidades de vivir en zonas donde la exposición a la contaminación, incluida la materia particulada fina, es mayor.”

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