La acción mundial en favor de la salud pulmonar nunca ha sido más importante

Danny Bailey, 70, a retired coal miner, performs a spirometry test as part of his annual health examination with respiratory therapist Tammy Viers at Stone Mountain Health Services in Vansant, Virginia, U.S., April 14, 2025. The test measures lung function and is commonly used to monitor respiratory conditions such as black lung disease, which affects many former miners exposed to coal dust.
Inactivity on lung health could cost the global economy trillions over the next two and a half decades.Image: REUTERS/Adrees Latif
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  • En 2017, más de 500 millones de personas padecían una enfermedad respiratoria crónica, y el número de personas con problemas de salud pulmonar no deja de crecer.

  • La mayoría de las personas con afecciones pulmonares graves vive en países de ingresos bajos, lo que agrava el problema.

  • Dar vida a la resolución de la OMS sobre salud pulmonar es un buen punto de partida para abordar este desafío.

Las enfermedades pulmonares, entre ellas la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma y el cáncer de pulmón, llevan mucho tiempo siendo una crisis silenciosa, ignorada pese a ser una de las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo.

En 2017, algo menos de 545 millones de personas en todo el mundo padecían una enfermedad respiratoria crónica, lo que representa un aumento de casi el 40 % con respecto a 1990. Y esa carga sigue aumentando.

Factores como la contaminación del aire, las malas condiciones de vida y los riesgos laborales están elevando las tasas de enfermedades respiratorias, en particular de EPOC y asma. Es esencial actuar pronto —garantizando que la salud pulmonar sea una prioridad en la atención primaria, ampliando el acceso a las pruebas de detección, el diagnóstico y la atención conforme a las directrices, e invirtiendo en educación pública para reducir el estigma— para mejorar la salud, reforzar la resiliencia de los sistemas sanitarios y fortalecer las economías.

Una encuesta mundial reciente muestra que los responsables de la formulación de políticas coinciden ampliamente en que la EPOC debería ser una prioridad más alta de salud pública, dado su considerable impacto socioeconómico, especialmente en los sistemas sanitarios y los presupuestos hospitalarios. Sin embargo, las demandas sanitarias contrapuestas, la escasa sensibilización pública y el diagnóstico tardío siguen siendo obstáculos importantes.

La carga económica de la mala salud pulmonar

Los costos humanos y financieros de las enfermedades respiratorias son inmensos. Se prevé que la EPOC, responsable de más de 3,5 millones de muertes en 2021, genere costos económicos mundiales de 4,3 billones de dólares entre 2020 y 2050, lo que supone una presión para los sistemas sanitarios y los presupuestos nacionales.

Existe una oportunidad clara: muchas muertes por enfermedades respiratorias se pueden prevenir. Dado que a menudo se deben al tabaquismo, se podría evitar hasta el 90 % de los casos de EPOC, y las intervenciones para lograrlo están bien establecidas. Cuando se les da prioridad y se aplican, las medidas para lograr un aire más limpio, controlar el tabaco, detectar antes las enfermedades y facilitar el acceso a tratamientos eficaces pueden reducir significativamente la carga.

Si la EPOC sigue sin ser una prioridad, se prevé que los casos aumenten un 23 % a nivel mundial entre 2020 y 2050,y que los países de ingresos bajos y medianos (PIBM) se vean afectados de manera desproporcionada. Actualmente, cerca del 90 % de las muertes por EPOC ocurren en PIBM.

La resolución de la OMS sobre salud pulmonar: un camino claro

A principios de este año, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó una resolución histórica: Promover y priorizar un enfoque integrado de la salud pulmonar. La resolución, un reconocimiento largamente esperado de que la salud pulmonar es fundamental para el bienestar mundial, la estabilidad económica e incluso la acción climática, es un llamamiento mundial para que los países actúen de inmediato frente a las enfermedades pulmonares mediante un enfoque integral e integrado. La resolución insta a los países a: elaborar y financiar planes nacionales de salud pulmonar; integrar la salud pulmonar en la atención primaria; y abordar factores de riesgo como la contaminación del aire, el tabaquismo y los riesgos laborales

Para apoyar esta labor, la resolución también pide a la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) que evalúe las estrategias actuales, elabore un marco de seguimiento de los avances y proporcione apoyo técnico y recursos para ayudar a los países a aplicar las medidas de manera eficaz.

Llevar la resolución a la práctica: medidas urgentes para abordar la EPOC

Cumplir la resolución requerirá la acción conjunta de los gobiernos, los profesionales sanitarios, los grupos de pacientes y la industria. Juntos podemos lograr avances reales si nos centramos en ámbitos clave:

1. Dar prioridad a la atención primaria

Integrar la salud pulmonar: Incorporar los servicios de salud pulmonar a los paquetes esenciales de atención primaria, respaldados por planes nacionales y financiación específica, para que la prevención, el diagnóstico y el tratamiento sean prácticas habituales y no excepcionales.

Fortalecer los sistemas: Garantizar que la atención primaria cuente con herramientas sencillas para detectar pronto las enfermedades pulmonares (como pruebas respiratorias y pruebas de detección pulmonar), vías claras de derivación, acceso a rehabilitación pulmonar y medicamentos eficaces para reducir las exacerbaciones y las hospitalizaciones.

Formar al personal sanitario: Dotar a los equipos de primera línea de los medios para reconocer, tratar y hacer seguimiento de las enfermedades pulmonares. En el caso de la EPOC, esto es especialmente importante después de una exacerbación, cuando los pacientes tienen 10 veces más probabilidades de sufrir un episodio cardíaco grave. El seguimiento puede ayudar a reducir el riesgo de que los pacientes empeoren o incluso mueran poco después de ser hospitalizados.

2. Combatir el estigma y aumentar la sensibilización sobre la salud pulmonar

Cuestionar las ideas erróneas: Fomentar la comprensión pública para desmantelar el estigma y mejorar el acceso a la atención. Aunque el tabaquismo es un factor de riesgo importante, la EPOC también puede deberse a la contaminación del aire en los hogares y del aire exterior, la mala nutrición y las infecciones, pero la sensibilización sobre estos riesgos sigue siendo escasa.

Campañas de salud pública: Realizar campañas nacionales y comunitarias a través de canales digitales y locales para dar visibilidad a la EPOC y alentar a las personas a buscar atención antes.

Abordar las causas fundamentales: Mejorar tanto la vigilancia de la calidad del aire como el cumplimiento de las normas para reducir la exposición a contaminantes nocivos, uno de los principales factores que impulsan la EPOC. Esto es fundamental porque, actualmente, casi toda la población mundial (el 99 %) respira aire que supera los límites de calidad del aire de la OMS, lo que pone su salud pulmonar en grave riesgo.

Un impacto más amplio y un llamamiento a la acción

Mejorar la salud pulmonar es una pieza importante del rompecabezas más amplio que supone reducir la crisis general de las enfermedades no transmisibles (ENT). Las iniciativas no solo beneficiarán a quienes viven con afecciones pulmonares, sino también a otras personas cada vez más expuestas a un alto riesgo de desarrollar ENT debido a factores de riesgo comunes, como el consumo de tabaco, la contaminación del aire y la exposición a riesgos laborales.

Por primera vez, la resolución de la OMS anima a los países a abordar todo el espectro de las enfermedades pulmonares, tanto reduciendo los factores de riesgo como tratando eficazmente a las personas afectadas. Este enfoque integrado puede aliviar la creciente presión sobre los sistemas sanitarios y reducir significativamente el costo económico de las enfermedades respiratorias prevenibles.

La sensibilización y el compromiso de los responsables de la formulación de políticas son mayores que nunca. Este aumento de la sensibilización debe ir acompañado ahora de medidas urgentes y viables por parte de los líderes gubernamentales, los responsables de la formulación de políticas, la sociedad civil y los socios de la industria. Ha llegado el momento de convertir los compromisos de alto nivel en cambios concretos a escala local y ayudar a garantizar que todas las personas, en todos los países, puedan respirar libremente.

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