Es fácil caer en el pesimismo sobre la salud de la población mundial. El aumento de la resistencia a los antibióticos, el espectacular incremento de las enfermedades relacionadas con la obesidad y los problemas asociados al envejecimiento de la población son motivos de preocupación.
Pero ¿qué hay de las enfermedades contra las que la humanidad está ganando la batalla? La verdad es que estamos a punto de erradicar una serie de enfermedades mortales que, hasta hace poco, afectaban a millones de personas.
Han pasado 35 años desde que la Organización Mundial de la Salud declaró erradicada la viruela. Ahora se espera que en los próximos años se hagan declaraciones similares sobre otras enfermedades mortales.
Dracunculosis
La dracunculosis, causada por un parásito y cuyo nombre significa «afección por pequeños dragones» en latín, es extremadamente dolorosa y puede causar una discapacidad permanente, especialmente en los niños.
El gusano, que se transmite a través del agua potable contaminada, puede destruir los músculos y tejidos que rodean una rodilla o que están dentro de un pie y dejar a los niños pequeños sin poder caminar durante el resto de su vida.
En 1986 se notificaron 3,5 millones de casos de dracunculosis en todo el mundo. En 2015, la cifra había bajado a 22 casos y, hasta ahora en 2017, solo se han notificado 3 casos individuales.
Según The Carter Center, la dracunculosis «está a punto de convertirse en la segunda enfermedad humana de la historia, después de la viruela, en ser erradicada».
Sarampión
Al igual que la viruela, el sarampión es muy contagioso. Entre sus complicaciones más graves se encuentran la ceguera, la diarrea intensa, las infecciones respiratorias graves y la encefalitis, una infección que provoca inflamación cerebral.
El sarampión también puede tener efectos graves a largo plazo en el sistema inmunitario de los niños y dejarlos expuestos a otras enfermedades infecciosas. Esto hace que la vacuna contra el sarampión sea aún más importante.
Aparte de los broteslocalizados asociados a padres que rechazan vacunar a sus hijos, el sarampión se ha eliminado en gran medida de la mayoría de los países más prósperos, y las muertes por sarampión en todo el mundo han disminuido un 75 % desde 2000.
Aunque el virus sigue siendo común en muchos países en desarrollo, sobre todo en algunas zonas de África y Asia, la OMS espera eliminar la enfermedad en todo el mundo para 2020.
Paperas
Las paperas son una enfermedad contagiosa que suele causar la inflamación de las glándulas salivales de las mejillas y la mandíbula. Aunque la mayoría de los casos no provocan daños duraderos, pueden derivar en complicaciones graves como encefalitis o meningitis, inflamación de los ovarios o las mamas y sordera.
Antes de que los niños de Estados Unidos empezaran a vacunarse habitualmente contra las paperas (la «vacuna triple vírica» suele administrarse en dos dosis y tiene una eficacia del 97 % contra las paperas, el sarampión y la rubéola), esta era una enfermedad común entre niños y adultos jóvenes. En 1964 hubo aproximadamente 212.000 casos en Estados Unidos.
Hoy en día, los brotes de paperas son poco frecuentes, aunque ocurren de vez en cuando, como el brote de 2009 que afectó a unas 3.500 personas, principalmente en Nueva York.
Rubéola
La rubéola es una enfermedad muy contagiosa que, en jóvenes y adultos, suele causar únicamente una erupción y síntomas similares a los de un resfriado. Sin embargo, es muy peligrosa para los bebés durante el primer trimestre del embarazo y puede provocar sordera, ceguera y daño cerebral.
La rubéola ha sido declarada oficialmente eliminada de las Américas; sin embargo, cada año nacen alrededor de 120.000 niños en todo el mundo con defectos congénitos graves relacionados con la rubéola, así que queda mucho trabajo por hacer.
Poliomielitis
La poliomielitis es una enfermedad infecciosa incapacitante y, a veces, mortal para la que no existe cura.
Aunque la mayoría de quienes contraen la enfermedad se recuperan por completo, en aproximadamente el 1 % de los casos la poliomielitis puede dejar a quienes la padecen con discapacidades físicas permanentes. El virus se desplaza por las fibras nerviosas de la médula espinal y destruye los nervios de las partes del cuerpo que nos permiten movernos.
Entre las personas con poliomielitis que quedan paralizadas, alrededor del 5 % al 10 % muere cuando el virus inmoviliza los músculos que controlan la respiración.
Gracias a una vacuna barata y eficaz, los casos de poliomielitis en todo el mundo han disminuido casi un 99 % desde 1988. Solo tres países siguen registrando casos habituales de poliomielitis: Nigeria, Pakistán y Afganistán, y se están llevando a cabo esfuerzos para erradicar por completo la enfermedad. Hay tres cepas del virus. Una se erradicó en 1999 y otra no se detecta desde 2012.
Filariasis linfática
La filariasis linfática, o elefantiasis, está causada por gusanos redondos parásitos transmitidos por mosquitos y se presenta en cerca de 100 países de África y Asia.
En muchos casos, las personas se infectan por primera vez con los parásitos durante la infancia, pero el daño al sistema inmunitario suele pasar desapercibido hasta la edad adulta, cuando aparecen síntomas visibles. El más evidente es la elefantiasis, que provoca la hinchazón de algunas partes del cuerpo.
La OMS se propone eliminar la filariasis linfática para 2020 mediante medicamentos que eliminan eficazmente del torrente sanguíneo las larvas de los parásitos e impiden que se propaguen a más mosquitos.
Ceguera de los ríos
Al igual que la dracunculosis, la ceguera de los ríos —denominada oficialmente oncocercosis— es una infección causada por un parásito. Unas pequeñas moscas negras que viven cerca de los ríos del África subsahariana y Sudamérica transportan los gusanos que la causan.
En el organismo, los gusanos pueden causar ceguera, decoloración de la piel, picazón intensa y erupciones.
Los esfuerzos para eliminar la enfermedad se centran en un medicamento llamado Mectizan, que mata las larvas del parásito en el organismo. Queda mucho por hacer: la ceguera de los ríos sigue estando muy extendida en 36 países.
The Carter Center espera al menos erradicarla de Sudamérica en los próximos años, ya que esa región concentra menos del 1 % de todos los casos.

