En los últimos 65 años, la producción de plástico ha superado con creces la de cualquier otro material fabricado. Aunque es increíblemente útil y versátil, los costes financieros y ambientales asociados al uso, y al mal uso, del plástico pueden ser enormes.
El plástico está entrando en la cadena alimentaria y perjudicando el planeta. El 95 % del valor económico de los envases de plástico se desperdicia debido a las bajas tasas de reciclaje y reutilización, según el informe del Foro Económico Mundial La nueva economía del plástico.
Países como Canadá está prohibiendo el plástico de un solo uso. Y marcas como Coca-Cola, PepsiCo y Mars se han comprometido a reducir y reutilizar el plástico, adhiriéndose a la Loop Alliance – un sistema de cero residuos que entrega productos en la puerta de las personas en envases duraderos que luego se recogen, se rellenan y se reutilizan.
También podemos hacer otros cambios. Estas son seis alternativas que podrían ayudar a eliminar el uso de plástico de un solo uso de nuestra vida diaria.
1. Envases inspirados en la piel de naranja
La piel de naranja y de aguacate es lo bastante resistente para mantener fresca la pulpa blanda del interior, pero se descompone de forma natural.
TIPA, un Pionero Tecnológico del Foro Económico Mundial, afirma que su objetivo con envases de polímeros compostables es que tengan las propiedades protectoras del plástico pero que no permanecerán en el medio ambiente tras su uso

2. Pajitas de algas marinas
La empresa de bioplásticos Loliware afirma que sus pajitas de algas marinas son resistentes –capaces de soportar 18 horas de uso continuo– y se biodegradan a la misma velocidad que los residuos de alimentos, en menos de 60 días.
“Los plásticos de un solo uso nunca deberían fabricarse para durar, sino para desaparecer”, afirma la directora ejecutiva de la empresa, Chelsea Fawn Briganti.
3. Té suelto o bolsas más ecológicas

Los británicos consumen unas 160 millones de bolsitas de té cada día. Sin embargo, muchas de esas bolsitas están selladas con polímeros plásticos, algo que marcas como Yorkshire Tea están tratando de cambiar.
Como señala la organización neerlandesa Plastic Soup Foundation: “Mientras las empresas que venden té no garanticen que sus bolsitas están 100 % libres de plástico, los consumidores no sabrán si su bebida contiene plástico. En cualquier caso, siempre existe una alternativa sin plástico: comprar té suelto y usar un huevo para infusiones o un filtro para tetera.”
4. Cuencos de hojas de palma
Aunque un cuenco desechable puede ser perfecto para servir gelatina y helado en una fiesta infantil, los residuos de plástico de un solo uso que genera no son nada buenos para el planeta.
Aquí entran los cuencos de hojas de palma, fabricados con las hojas que de otro modo se desperdiciarían de la palmera Areca Betal, que se cultivan en la India por sus nueces.

5. Vasos reutilizables para café
Se estima que en Estados Unidos 50 000 millones de vasos de papel para café se tiran cada año, porque están hechos de una mezcla difícil de reciclar, compuesta por alrededor de un 95 % de papel y un 5 % de plástico.
Las buenas noticias: la gente parece estar tomando conciencia del problema y el mercado de vasos reutilizables para café está en auge.
6. ‘Envoltorio de crustáceos’
La empresa escocesa CuanTecfabrica envoltorios biodegradables para alimentos a partir de un residuo de los crustáceos.

Extrae la quitina, un biopolímero que se encuentra de forma natural en las conchas de los crustáceos, a partir de los residuos del procesamiento de pescado; la fermenta para transformarla en una forma más soluble llamada quitosano y la mezcla con otras sustancias naturales para crear una película bioplástica flexible, antimicrobiana y compostable.


