5 cosas que debes saber sobre los accidentes cerebrovasculares

In your hands: 'Knowing your numbers' can reduce the risk of suffering a stroke
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Se estima que cada año se producen 17 millones de accidentes cerebrovasculares en todo el mundo. Aunque las tasas de incidencia y mortalidad por accidente cerebrovascular han disminuido en los países de ingresos altos, los avances siguen siendo lentos y desiguales. En los países de ingresos bajos y medios, la incidencia de accidentes cerebrovasculares está aumentando.

También se están dando alertas ante las pruebas de que los factores de riesgo de accidente cerebrovascular, como la hipertensión, la obesidad, la diabetes y el tabaquismo, están aumentando tanto en los países de ingresos altos como en los de ingresos bajos, y en poblaciones cada vez más jóvenes.

El posible impacto de esto en el número total de años vividos con discapacidad es evidente, y esta tendencia ayuda a explicar por qué los años vividos con discapacidad debido a accidentes cerebrovasculares han aumentado un 33 % en los últimos diez años.

Y, sin embargo, el 90 % de los accidentes cerebrovasculares está asociado a solo 10 factores de riesgo sobre los que todos podemos actuar. Abordar estos factores no solo permitiría prevenir accidentes cerebrovasculares, sino que también tendría un gran impacto en las tasas de otras enfermedades no transmisibles, como el alzhéimer, el cáncer, las cardiopatías y la diabetes. Así pues, si queremos acelerar el ritmo del cambio para evitar perder millones de años más de potencial humano, ¿qué podemos hacer para avanzar más rápido en la prevención de los accidentes cerebrovasculares?

1. Como personas, podemos obtener información precisa sobre nuestro riesgo individual de sufrir un accidente cerebrovascular a lo largo de la vida. Muchas herramientas clínicas de evaluación actuales no incluyen consideraciones importantes sobre el estilo de vida, y otras clasifican a las personas en categorías de riesgo bajo, medio o alto. El Stroke Riskometer, que está ampliamente traducido y cuenta con el respaldo de especialistas en accidentes cerebrovasculares de la World Stroke Organization, puede ayudarle a predecir con precisión su riesgo a lo largo de la vida a partir de factores de riesgo clave de accidente cerebrovascular, y compara ese riesgo con el de otras personas de su edad.

2. «Conocer sus cifras» también ayudará a reducir el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Los controles de la presión arterial y el colesterol le ayudarán a usted y a su médico a comprender y abordar su riesgo de accidente cerebrovascular y de enfermedad cardiovascular. La hipertensión está asociada a casi la mitad de todos los accidentes cerebrovasculares, y el nivel de riesgo de accidente cerebrovascular es menor que el de enfermedad cardiovascular. Controlar la presión arterial y el colesterol, ya sea mediante cambios en el estilo de vida o consultando con su profesional de la salud sobre la medicación, es fundamental para prevenir los accidentes cerebrovasculares.

3. Recibir apoyo de otras personas le permitirá llegar más lejos que si lo intenta por su cuenta. Muchos sabemos que debemos dejar de fumar, alimentarnos mejor y hacer más ejercicio, pero cambiar es difícil. A quienes reciben apoyo para cambiar les va mejor que a quienes lo hacen por su cuenta. Acudir a grupos de apoyo y redes en línea, y movilizar a familiares y amistades, puede ayudarle a hacer los cambios necesarios para reducir el riesgo. Todos tenemos buenas razones para prevenir los accidentes cerebrovasculares, así que sumar a otras personas amplía el impacto.

4. Como profesionales de la salud, es fundamental que comprendamos cómo las afecciones médicas, como la hipertensión, la diabetes y la fibrilación auricular, contribuyen al riesgo de accidente cerebrovascular, especialmente cuando se combinan con otros riesgos modificables y no modificables, como la edad. Además de proporcionar información, asesoramiento y apoyo para cambiar el estilo de vida, los profesionales de la salud deben asegurarse de que se ofrezcan tratamientos preventivos a los pacientes con antecedentes de afecciones cardiovasculares para ayudarles a reducir el riesgo de accidente cerebrovascular. Por supuesto, los profesionales de la salud somos importantes defensores de nuestros pacientes; abogar por un acceso más equitativo a la atención sanitaria y por políticas que promuevan la salud comunitaria forma parte de nuestro papel. La capacidad de las personas para marcar una diferencia puede verse gravemente limitada por las desigualdades educativas y económicas, los obstáculos para acceder a la atención sanitaria y el nivel de inversión en servicios.

5. Como responsables de formular políticas, desarrollar y aplicar enfoques poblacionales, como el control del tabaco, los impuestos sobre el alcohol y el azúcar y la creación de entornos que promuevan la salud, ayudará a las personas a tomar decisiones más saludables. Eliminar las barreras económicas para acceder a la atención sanitaria —en particular, desarrollar estrategias sostenibles y de bajo coste para evaluar y gestionar el riesgo— también es esencial, no solo para alcanzar los objetivos de desarrollo, sino para lograr un mundo libre de accidentes cerebrovasculares.

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