Estas son 3 formas en que las empresas pueden generar confianza en las vacunas

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  • El despliegue de las vacunas contra la COVID-19 es nuestra mayor oportunidad para poner fin a esta pandemia y permitir la recuperación económica.

  • La desinformación sobre las vacunas contra la COVID-19 genera reticencia y reduce su aceptación.

  • Las empresas desempeñan un papel fundamental al compartir información veraz con sus empleados, lo que también beneficia a la comunidad en general.

El año pasado ofreció una inquietante muestra de la vida en un mundo devastado por enfermedades infecciosas. Un mundo en el que vidas, medios de subsistencia y economías enteras quedan devastados por una pandemia mundial que se expande con rapidez.

Pero este año también ha puesto de manifiesto con claridad el poder de las vacunas. Las vacunas no solo se cuentan entre los mayores avances de la medicina moderna, sino que también representan la mejor esperanza del mundo para poner fin a esta pandemia y encaminar a todas las economías hacia la recuperación y el crecimiento.

La comunidad empresarial mundial comprende esto mejor que nadie. Las empresas saben que el despliegue rápido y equitativo de las vacunas contra la COVID-19 es fundamental para una recuperación económica duradera.

Pero también comprenden, al igual que los gobiernos, que cualquier recuperación será efímera si no aprovechamos esta oportunidad para fortalecer los sistemas y servicios de salud en los años venideros.

Las interrupciones de los servicios provocadas por la COVID-19 nos recordaron cuánto trabajo queda por hacer. Por ejemplo, las interrupciones en la entrega de vacunas para otras enfermedades corren el riesgo de provocar un devastador aumento de las enfermedades prevenibles y de las muertes infantiles. Sobre todo, teniendo en cuenta que unos 14 millones de niños en todo el mundo cada año no reciben ninguna vacuna contra enfermedades prevenibles. Las vacunas simplemente están fuera del alcance de los niños que viven en comunidades afectadas por conflictos, en zonas rurales remotas y en barrios marginales urbanos, y que sufren múltiples privaciones.

Para estos niños, no podemos volver a la normalidad, porque la normalidad nunca fue suficiente. En cambio, debemos aprovechar esta oportunidad para repensar cómo prestamos los servicios de inmunización e invertir en servicios de salud que puedan llegar a todos los niños. Sin importar quiénes sean ni dónde vivan.

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Y una parte fundamental para construir sistemas de salud más eficaces, y para lograr mejores resultados sanitarios en general, es reforzar la confianza en las vacunas y en estas intervenciones que salvan vidas. Sin confianza, las vacunas no son más que viales en el refrigerador de una clínica.

Lamentablemente, durante toda la pandemia hemos visto la propagación de desinformación sobre las vacunas contra la COVID-19, que puede llevar a la reticencia a recibir estas vacunas. Si esta desinformación y la reticencia resultante se extendieran a las vacunas infantiles existentes y nuevas, podríamos ver cómo décadas de progreso que salva vidas se revierten.

Combatir la COVID-19 exigirá que todos -empresas, empleados y clientes por igual- hagamos nuestra parte para que todos estén protegidos y seguros.

Pero también exige que hagamos que la información sea más accesible que la desinformación, y que respondamos a cualquier pregunta e inquietud con rapidez y precisión. Tanto dentro de las empresas como con los clientes, y en las comunidades, las empresas desempeñan un papel clave.

1. Generar confianza en las vacunas y promover su aceptación

La ecuación es clara: si el mundo no se vacuna, la COVID-19 seguirá mutando y propagándose, retrasando la recuperación económica y el crecimiento de las familias y las comunidades por igual. Al mismo tiempo, cuantas más personas se vacunen, más dispuestas estarán a reanudar actividades económicas que no eran posibles durante la pandemia. El mayor estímulo económico consiste en vacunar al mayor número de personas posible, lo más rápido posible. Las empresas deben formar parte de este esfuerzo.

2. Animar a los empleados a vacunarse lo antes posible

Asegúrese de que cuenten con la información veraz que necesitan sobre los beneficios de las vacunas para generar confianza en ellas. Mientras muchos empleados trabajan desde casa, es especialmente importante enviar actualizaciones periódicas sobre las políticas de la empresa, las prestaciones y la información sanitaria confiable de los gobiernos. Utilice comunicadores creíbles, como médicos o científicos, para transmitir su mensaje, y remita a sus empleados a UNICEF o a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para obtener más información sobre las vacunas, incluidos recursos como esta guía sobre cómo elaborar mensajes y contenidos para generar confianza.

3. Involucrar a socios

Aproveche las redes de gobiernos, la sociedad civil, los medios de comunicación y las asociaciones industriales para compartir las mejores prácticas y amplificar los mensajes sobre la seguridad de todas las vacunas, no solo de las vacunas contra la COVID-19. Como parte de este trabajo, y para coincidir con la Semana Mundial de la Inmunización , UNICEF está lanzando una de sus mayores campañas de la historia: #VaccinesWork. Junto con socios fundamentales como la OMS y GAVI, la Alianza de Vacunas, también apoyamos el lanzamiento de la Agenda de Inmunización 2030, la visión colectiva para las inmunizaciones mundiales en la próxima década. Estas iniciativas reunirán a influyentes, socios y líderes mundiales en un esfuerzo global para generar confianza en las vacunas en este momento crítico de la historia.

Acompáñenos en esta histórica oportunidad no solo para poner fin a esta pandemia, sino también para continuar nuestra labor vital de acabar con las enfermedades prevenibles, generando confianza en vacunas distribuidas de manera equitativa que han salvado decenas de millones de vidas a lo largo de las décadas.

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