Durante la COVID, el beneficio pasa a un segundo plano y las empresas pueden llenar el silencio preguntándose por qué debería existir siquiera su negocio.
Los agentes del sector que se detienen a reflexionar sobre su propósito tienen un pronóstico mucho mejor tras la crisis.
La pandemia de COVID-19 ha creado una tormenta perfecta, sin precedentes para la industria de fabricación de prendas de vestir.
Una cadena de suministro bien construida y ágil podría haber protegido a algunos agentes del sector del choque inicial de oferta. Pero a medida que el virus se extendía por los continentes, muy pocos agentes del mercado se han librado del choque de demanda, al cerrarse las persianas de las tiendas físicas.
En tiempos de adversidad, es fácil que las empresas pulsen el botón de pánico, adoptando medidas frenéticas y buscando oportunidades de beneficio rápido. Sin ningún resultado.
Lo cierto es que los beneficios han pasado a un segundo plano, porque la actividad empresarial habitual ya no es habitual.
El aspecto positivo de esta situación es que hay tiempo de sobra para reflexionar y buscar la respuesta a: ¿por qué debería existir siquiera su empresa?
Los fabricantes y otros agentes del sector que aprovechen la ocasión para hacerlo tendrán un pronóstico mucho mejor tras la crisis, si no durante ella.
Una gran empresa demuestra su relevancia para la sociedad en tiempos de crisis
Cuando la pandemia empezaba a extenderse a principios de febrero, Esquel Group, uno de los mayores fabricantes de camisas del mundo, se adentró en un terreno completamente desconocido, investigando y llevando a cabo la producción de mascarillas reutilizables.
En tres meses, la empresa con sede en Hong Kong fabricó más de 30 millones de mascarillas, lo que en cierto sentido equivale a mil millones de mascarillas de un solo uso, dado que cada una podía soportar 30 lavados.
Resultó ser una respuesta oportuna ante la desesperada escasez mundial de mascarillas, y una que mantuvo a sus trabajadores en su empleo a la vez que generaba valor para la comunidad en general.
La estrategia de las «5 E» de la empresa fue una parte fundamental de su camino para encontrar su relevancia en las mascarillas. Las 5 E comprenden: Ética, Medio ambiente, Exploración, Excelencia y Educación.
Pueden servir de guía a cualquier agente del sector que intente salir de una tormenta.
Estas son las conclusiones clave:
Ética: genere confianza haciendo promesas que pueda cumplir
La confianza genera recompensas a largo plazo. Puede resultar tentador, e incluso fácil, hacer promesas llamativas cuando las mascarillas, o cualquier otro producto, se convierten de repente en un bien muy codiciado. Pero si tiene en mente un propósito más elevado, le convendrá alejarse de los trucos de marketing y centrarse, en cambio, en ser honesto con los clientes.
Sea claro en lo que puede hacer. Por ejemplo, una mascarilla reutilizable no es una mascarilla de grado médico. Es una herramienta de higiene y bienestar, adecuada para un uso general, pero no debe utilizarse en entornos de alto riesgo.
La ética fue la consigna cuando nos reorientamos hacia la fabricación de mascarillas, desde la investigación y el desarrollo hasta la comercialización y la venta al por menor. Nos recordó que no debíamos tomar el camino equivocado de sacrificar la calidad y la transparencia en aras de la eficiencia.
Medio ambiente: calcule siempre el coste de cada acción sobre el medio ambiente
Con la pandemia cobrándose vidas y causando estragos en la economía mundial, la urgencia de proteger nuestro planeta ha pasado a un segundo plano. Pero el planeta no nos agradecerá la eliminación diaria de miles de millones de mascarillas quirúrgicas usadas.
El lema de Facebook «muévete rápido y rompe cosas» quizá no sea la forma en que las industrias tradicionales, como la fabricación de prendas de vestir, quieren operar. Y, sin embargo, el llamado «enfoque tecnológico» no es exclusivo de Silicon Valley; resulta cada vez más útil en tiempos de crisis.
Edgar Tung, director gerente, Operaciones Globales, Esquel Group
De hecho, los grupos ambientalistas ya han advertido sobre el devastador efecto que podrían tener en la vida marina, ya que las mascarillas quirúrgicas –fabricadas en gran parte de polipropileno– no desaparecen simplemente. Abandonadas a su suerte, se descompondrán lentamente en microplásticos y entrarán en la cadena alimentaria.
Una buena solución no debería crear más problemas de los que resuelve. La idea de fabricar mascarillas reutilizables fue la respuesta de Esquel al problema del plástico, al tiempo que protegía la salud y el bienestar de las personas.
Exploración: muévase rápido y rompa cosas
El lema de Facebook «muévete rápido y rompe cosas» quizá no sea la forma en que las industrias tradicionales, como la fabricación de prendas de vestir, quieren operar. Y, sin embargo, el llamado «enfoque tecnológico» no es exclusivo de Silicon Valley y resulta cada vez más útil en tiempos de crisis.
Esto se debe a que todo tipo de empresas –no solo las tecnológicas– tienen de repente un interés creado en desafiar el statu quo, es decir, en encaminarse hacia el cambio. El equipo de investigación y desarrollo tiene que dar un paso al frente, y competir, colaborar y lanzar nuevos productos al mercado es más importante que nunca.
El proceso de Esquel para crear mascarillas reutilizables fue un poco como poner en marcha una startup dentro de una empresa, con muchas incógnitas y con la medición de los resultados aún por definir al principio.
Es un buen ejemplo de cómo la innovación es la pieza clave para hacer avanzar los tres procesos interrelacionados de descubrimiento, experimentación y optimización.
En este caso, estos tres últimos abarcaron, por ejemplo, el diseño de las asas para las orejas y la puesta en marcha de las líneas de producción necesarias, logradas mediante la reorientación de la capacidad de producción de prendas de vestir del fabricante de camisas.
Excelencia: lleve los límites hasta el extremo
Cuando se trata de generar valor empresarial real en territorios inexplorados, uno de los mayores retos es esforzarse por alcanzar la excelencia sin quedar atrapado en la persecución de la perfección.
Puede sentirse tentado a esperar a que su producto esté perfectamente listo para salir al mercado, solo para darse cuenta de que el momento ya ha pasado. Esforzarse por la excelencia puede implicar, en efecto, ampliar las fronteras de la excelencia en ámbitos como el rendimiento del producto, la eficiencia de la producción, la entrega y el coste. Pero, al final del día, hay que aceptar compensaciones entre ellos.
Lo primero que Esquel reconoció en la creación de sus mascarillas reutilizables fue que lo mejor que podemos hacer hoy quizá no sea suficiente mañana. Por ello, el objetivo inicial fue garantizar la salud y el bienestar de sus trabajadores y la rápida reapertura de las fábricas. Se desarrolló un modelo básico para cubrir las carencias de suministro de mascarillas y, a continuación, el producto se optimizó a partir de los comentarios recibidos antes de llevarlo al mercado.
Educación: desarrolle el conocimiento organizativo para evitar cometer los mismos errores dos veces
Si cuenta con una plantilla motivada que comparte el sentido de pertenencia respecto a lo que hace, poner en marcha las estrategias de recuperación será mucho más fácil. De hecho, una plantilla resiliente es aún más crucial para las industrias intensivas en mano de obra, como la fabricación de prendas de vestir.
En tiempos de adversidad, trate al personal como a sus socios, manténgalo informado, dótelo de las habilidades que necesita y ofrézcale la garantía de que lo guiará para salir de la tormenta.
En el caso de Esquel, la creación de mascarillas reutilizables era algo nuevo para todos, incluso para los trabajadores de costura y, sin duda, para los directivos de ventas. De ello se deduce que otro paso esencial es alinear a su personal con herramientas adecuadas de gestión del conocimiento.
Es importante garantizar que todos los departamentos –I+D, producción, logística, venta al por menor y marketing– puedan basarse en las mismas experiencias para no tener que recorrer dos veces el mismo camino.
Mirando hacia el futuro
El mercado mundial de prendas de vestir se recuperará gradualmente cuando la pandemia remita. Y Esquel volverá a centrar su atención en su negocio principal de textiles y prendas de vestir. Esta crisis ha ayudado a la empresa a trazar un camino no solo en la creación de mascarillas reutilizables, sino también en el desarrollo de nuevas marcas y plataformas. Al final del día, toda crisis encierra las semillas de las oportunidades.
