Se necesitan grandes cantidades de conocimiento —incluido el que aportan las comunidades indígenas— para abordar el desafío del cambio climático.
Las comunidades indígenas están bien posicionadas para ofrecer ejemplos de estrategias de adaptación, dada su labor de custodia de la tierra durante miles de años.
«La inteligencia indígena está dando resultados», afirmó Hindou Oumarou Ibrahim, presidenta de la Asociación de Mujeres Fulani y Pueblos Indígenas de Chad.
«Somos los guardianes del ecosistema del mundo». Ese fue el rotundo mensaje de un grupo de líderes indígenas que representaban a comunidades de todo el mundo.
El Foro Económico Mundial invitó este año a varios representantes de estas comunidades a su Reunión Anual y les pidió que compartieran sus perspectivas y aportaran ideas en sesiones sobre temas que iban desde los riesgos digitales hasta la concesión de derechos legales a la naturaleza.
A lo largo de la semana, el grupo trabajó incansablemente para promover sus ideas y expresar sus esperanzas y temores. Pidieron a los presentes que trabajaran junto a ellos en la búsqueda de soluciones al cambio climático y que contribuyeran a apoyar sus culturas y, en particular, sus lenguas. En el caso de Fany Kuiru, coordinadora general del Órgano de Coordinación de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), el llamado fue a «salir un poco de nuestra zona de confort y ver qué está afectando gravemente a la humanidad».
La creciente comprensión de dos cosas quedó patente no solo en la presencia de estos líderes, sino también en las reacciones y los intercambios durante las sesiones. Primero, que se necesita tanto conocimiento como sea posible para encontrar soluciones al cambio climático y que, como custodios de sus territorios locales desde hace milenios, muchos pueblos indígenas están bien posicionados para aportar elementos clave. Segundo, que es preciso reconocer mejor factores como la colonización, las políticas perjudiciales y el prolongado desprecio por los derechos de algunas comunidades indígenas, y aprender de ellos.
Los líderes llevaron un mensaje contundente a sus homólogos del mundo empresarial y gubernamental en Davos. Hindou Oumarou Ibrahim, presidenta de la Asociación de Mujeres Fulani y Pueblos Indígenas de Chad (AFPAT), instó a los líderes a ver a los pueblos indígenas «como una solución, no como víctimas» y señaló que sus conocimientos son la «mejor tecnología de la naturaleza», capaz de mostrar cómo sobrevivir a las sequías, las inundaciones y los huracanes.

Para Peter Lucas Kaaka Jones, director ejecutivo de Te Hiku Media, y Justin Langan, curador del Winnipeg Hub, su mensaje se centró más en el valor de la historia oral de sus comunidades. Justin, cineasta y narrador, pidió a los líderes «que se tomen el tiempo de escuchar activamente y entablar diálogo con estas voces singulares», mientras que Peter los instó a ayudar a salvar las lenguas indígenas, pues hacerlo preserva la «transmisión intergeneracional de la cultura y los conocimientos tradicionales». Concluyó que, si salvamos las lenguas indígenas, salvamos el planeta. Peter comparó en particular las lenguas indígenas con los datos y señaló que contienen «las observaciones, las mediciones, la información, las formas en que nuestros pueblos han registrado datos».
La idea de contemplar la vida y el planeta desde una perspectiva diferente fue un tema recurrente durante la reunión. Para Peter, las comunidades indígenas tienen «toda una cosmovisión filosófica». Justin advirtió contra la tendencia a agrupar todas las «voces indígenas», y señaló que se necesita un «enfoque inclusivo y basado en las particularidades», porque «no todos los pueblos indígenas son iguales».
Quizá la palabra «deterioro» resumía la situación que afrontan hoy las comunidades indígenas. Quienes las representaban en el Foro hablaron de la amenaza del cambio climático y de la rápida degradación de sus tierras como consecuencia. Fany expresó su temor por la autonomía alimentaria y la pérdida de biodiversidad en su hogar amazónico, debido a los efectos de la «sequía más larga de la historia». Mindahi Crescencio Bastida Munoz, coordinador de Earth Elders, afirmó: «La naturaleza no puede hablar, pero nos está dando lecciones. Está hablando y no la escuchamos». Instó a todos a «replantearnos nuestra posición en el mundo como seres humanos» y empezar a «vivir con la naturaleza, no de la naturaleza».
La tecnología fue otro tema central en los mensajes de los líderes. Peter abordó el deterioro de la identidad cultural y señaló: «Si no tenemos presencia digital en la era digital, también nos quedaremos sin tierras allí». Para Justin, era fundamental relacionarse con las nuevas tecnologías y utilizarlas para mantener y preservar «el pasado y las tradiciones indígenas que usamos hoy»; esto era importante por sí mismo y para garantizar que los jóvenes indígenas mantengan el vínculo con su cultura y su lengua.
Hindou añadió que, aunque los pueblos indígenas son diversos, una comunidad indígena mundial trabaja unida para combatir el cambio climático y declaró que «la inteligencia indígena está dando resultados».
