África está trazando un nuevo rumbo hacia un mercado continental único, y será una revolución económica.
El presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, reafirmó la determinación de los líderes africanos durante la recién concluida 30.ª Cumbre de la Unión Africana, donde dijo: «Debemos avanzar para establecer rápidamente la Zona de Libre Comercio Continental (CFTA), que hará que África esté más integrada, unida y próspera».
Pero ¿qué es la CFTA y cómo resolverá un mercado único los problemas económicos de África?
Según la Unión Africana, la CFTA es un proyecto para reunir a todos los países africanos —que suman 1.200 millones de personas y un PIB combinado de más de 3,4 billones de dólares— en un mercado continental único de bienes y servicios, que incluye la libre circulación de empresarios e inversiones y la expansión del comercio intraafricano.
El comercio es crucial para el desarrollo. Por desgracia, África registra actualmente el menor porcentaje de comercio intrarregional del mundo: un 18%, frente al 70% de Europa, el 55% de América del Norte, el 45% de Asia y el 35% de América Latina.
No obstante, los analistas confían en que África avanza, y citan la CFTA y otros acontecimientos como indicios notables. Una estimación de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África señala: «La CFTA podría aumentar el comercio entre los países africanos hasta en 35.000 millones de dólares, lo que supone un incremento de más del 50% respecto de los niveles actuales». Además, convertirá a África en la mayor zona de libre comercio del mundo en cuanto a número de Estados miembros.
Así es como el mercado único allanará el camino para una transformación extraordinaria de la economía africana.
Hacer realidad la independencia económica de África
Numerosos estudios demuestran que es imposible lograr el desarrollo económico sin comercio. Por eso resulta tan doloroso que África no comercie lo suficiente consigo misma.
La única manera de mejorar los actuales y deplorables niveles de comercio regional es eliminar las barreras existentes tanto en la demanda como en la oferta que limitan su rápido crecimiento. Según Oby Ezekwesili, exvicepresidenta de la división de África del Banco Mundial y cofundadora de la ONG anticorrupción Transparencia Internacional, solo un modelo de mercado único tiene el enorme potencial de propiciar una transformación de tal magnitud y, en última instancia, encaminar a África hacia la prosperidad económica.
Armonizar las políticas comerciales, las normativas y las instituciones de los 54 países para fomentar el comercio continental impulsará las economías de escala, la transformación estructural, la diversificación, la eficiencia y la productividad. Esto beneficiará de manera extraordinaria a productores, consumidores y gobiernos.
El mercado único podría elevar el comercio regional del 15% al 25% en una década, lo que, a su vez, aumentaría exponencialmente el crecimiento económico anual del continente, permitiría crear riqueza de forma más inclusiva y reduciría la pobreza.
Desregular la industria de la aviación
La aviación aporta 72.500 millones de dólares al PIB de África y sostiene más de 6,8 millones de empleos. Esto pese a los numerosos desafíos de los 54 países, que deben tratar con 54 autoridades de aviación civil distintas y 54 conjuntos de normas sobre viajes, comercio y turismo.
Dejando de lado las dificultades para hacer negocios, viajar de un país africano a otro puede ser una pesadilla ante tanta burocracia. ¡Imaginemos las enormes ventajas si los 54 conjuntos de normas se unificaran en un marco regulatorio que permitiera el movimiento de bienes y servicios dentro de un solo mercado!
Por suerte, la Unión Africana acaba de presentar la primera fase del Mercado Único Africano de Transporte Aéreo, con el objetivo de superar los obstáculos a la conectividad aérea intraafricana. Según Segun Demuren, director general y consejero delegado de la empresa con sede en Lagos EAN Aviation, este avance impulsará enormemente la aviación africana al mejorar el acceso al mercado en todo el continente.
Un estudio de 2014 de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo muestra que aplicar estos cambios en solo 12 de los 54 mercados clave ofrecería a potencialmente 5 millones de pasajeros adicionales al año oportunidades sin restricciones para viajar y comerciar. También crearía 155.000 empleos adicionales y podría aumentar en otros 1.300 millones de dólares el PIB de esos 12 países.
Eso representa apenas una cuarta parte de los países. Imaginemos el impacto que tendría un mercado único en todo el continente.
De la liberalización arancelaria a un enorme aumento de la inversión
Uno de los principales obstáculos al comercio intraafricano son los aranceles. En primer lugar, hacen que comerciar sea extremadamente difícil. Además, encarecen los bienes importados y elevan los costos de transacción.
Si el objetivo central del mercado único es reactivar las perspectivas económicas del continente, resulta imprescindible reducir los aranceles o eliminar por completo los derechos de aduana sobre los bienes importados desde otros países del continente. Al recomendar estas medidas, la CFTA ofrece la esperanza de un régimen comercial más estable, acceso al mercado continental y un enorme aumento de la inversión. Esto se debe a que la CFTA impulsará la liberalización del comercio, un catalizador esencial de la prosperidad económica y el desarrollo sostenible.
En conjunto, África se beneficiaría enormemente de un mercado único, además de otros proyectos muy esperados, como una moneda única, que fortalecería las uniones monetarias regionales y el valor de las monedas internacionales.
Como señala el informe de 2017 sobre las perspectivas económicas de África: «El comercio entre los países africanos tiene el mayor potencial para impulsar el desarrollo económico sostenible y la integración». No solo aumentará la escala y el ritmo de la movilidad de personas, empresas, bienes, servicios y capital dentro de África y entre sus países. También creará empleos mejor remunerados, catalizará la evolución económica y abrirá mayores oportunidades de negocio.
Con todo esto, el Instituto Global McKinsey acierta al describir las economías africanas como «leones en marcha».
