Por qué importa la cultura corporativa

Por qué importa la cultura corporativa
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Durante un discurso que dio a mi clase de MBA en 2012, Sheryl Sandberg, directora de operaciones de Facebook, dijo: «Súbete a un cohete. Cuando las empresas crecen rápidamente y tienen mucho impacto, las carreras profesionales se desarrollan por sí solas. Y cuando las empresas no crecen rápidamente o sus misiones no importan tanto, es cuando aparecen el estancamiento y las intrigas políticas. Si te ofrecen un asiento en un cohete, no preguntes cuál. Simplemente súbete».

Al graduarme de la escuela de negocios, a diferencia de la mayoría de mis compañeros, que recibieron descripciones detalladas de sus puestos y funciones en las distintas empresas a las que estaban a punto de incorporarse, yo no tenía descripción del puesto. El cargo que me ofrecieron era de nueva creación, lo cual resultaba a la vez emocionante e intimidante.

Antes de asistir a la escuela de negocios, trabajé durante tres años como analista financiera en la división de fusiones y adquisiciones de un banco; solo pueden imaginar mi frustración cuando me di cuenta de que no había ningún manual de instrucciones para mi puesto. Mi jefe me dijo: «Si te escribo una descripción del puesto, limitaré tu ámbito de acción y tu creatividad. Lo que me gusta hacer es lanzar a la gente al océano para ver si aprende a nadar o se ahoga». Por mucho que me entusiasmara incorporarme a la empresa, no pude evitar cuestionar la forma de pensar de mi jefe. Aun así, lo tomé como un desafío.

Ni imaginaba que esa ambigüedad y falta de estructura me darían la oportunidad de trabajar con varios departamentos y adquirir experiencia en distintas regiones; pude trabajar en numerosos proyectos que me permitieron perfeccionar mis habilidades en áreas que conocía, como las finanzas, y desarrollar otras nuevas en áreas que me eran ajenas, como las operaciones. Lo más importante es que, al trabajar en distintos proyectos de diferente alcance, pude crear una red de contactos inestimable en toda la empresa, algo que no habría sido posible si mi jefe hubiera definido mi función.

Encuentra buenos guías

Por mi experiencia, está bien no tener un asiento asignado de antemano ni recibir un manual de instrucciones. Sin embargo, es fundamental encontrar personas en ese cohete que te enseñen y te guíen durante el camino: mentores que inviertan en tu desarrollo.

Esos mentores te enseñarán cómo funcionan las cosas compartiendo sus propias experiencias, incluidos sus éxitos y fracasos. Y, lo más importante, te ayudarán a ganar confianza y te impulsarán a avanzar. Además, podrán ofrecerte comentarios continuos.

Mis mentores son las personas a las que recurro y mi red de apoyo en el trabajo; desahogo mis frustraciones con ellos y les propongo ideas. Tener en el trabajo a una persona o un grupo de personas que creen en ti y celebran tus éxitos aumentará tu confianza y servirá de impulso para lograr grandes resultados.

Conoce a los demás pasajeros

Las personas son el componente principal de la cultura corporativa. Con frecuencia, tendemos a dar prioridad a cosas como el prestigio de la marca y los paquetes de remuneración al decidir sobre una oferta de trabajo. Por mi experiencia, lo que más importa son las personas con las que acabarás trabajando, porque, si te sientes a gusto y feliz en el entorno laboral, todo lo demás encajará.

Antes de incorporarme al mundo laboral, había leído muchos artículos y estudios de caso sobre la importancia de la cultura corporativa. Para ser sincera, solía pensar que era un tema sensiblero y no muy importante. Eso fue hasta que empecé a trabajar y me di cuenta de lo poco que se valora.

Al hablar con las personas que trabajan en una empresa, podrás hacerte una idea de su cultura y sus valores. Pregúntales qué les gusta y qué no. Antes de aceptar un asiento permanente en ese cohete, si tienes la opción de probarlo, por ejemplo mediante una pasantía, hazlo. Así podrás poner a prueba el motor y ver si encajas con tus compañeros de trabajo.

Súbete a ese cohete

La felicidad en el trabajo se reduce a dos cosas: creer en el propósito de la organización y sentir que tu jefe y tus compañeros te valoran. Al fin y al cabo, solo disfrutarás del viaje si estás en buena compañía.

El Foro Económico Mundial sobre Oriente Medio y Norte de África 2015 se celebra en el mar Muerto, Jordania, del 21 al 23 de mayo.

Autora: Lana Ghanem, directora de Estrategia Corporativa y Desarrollo, Hikma Pharmaceuticals

Imagen: Inversores se ríen mientras siguen las cotizaciones en el Mercado Financiero de Dubái, 17 de junio de 2013. REUTERS/Jumana El Heloueh

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