Las instituciones democráticas están bajo asedio. Pero aún podemos salvarlas

Venezuelans pose with their ink-stained fingers after voting for the successor of late President Hugo Chavez, in Caracas April 14, 2013. Venezuelans went to the polls to decide whether to honor Chavez's dying wish for a longtime loyalist to continue his hardline socialism or hand power to a young challenger vowing business-friendly changes. REUTERS/Tomas Bravo (VENEZUELA - Tags: ELECTIONS POLITICS) - GM1E94E1SHB01
Can democracy adapt to new political, economic and social realities?Image: REUTERS/Tomas Bravo
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Hoy se considera ampliamente que la democracia está bajo asedio. Lo reconocemos, pero conviene distinguir, por un lado, entre los principios, fundamentos y preceptos de la democracia y, por otro, sus instituciones y prácticas. La Unión Interparlamentaria (UIP) considera que estas últimas son las que están bajo asedio.

La gobernanza democrática se está deteriorando al mismo tiempo que la confianza pública en el liderazgo político disminuye a una escala sin precedentes. Los medios de comunicación de todo el mundo pronostican a diario la desaparición de la democracia y se preguntan qué ocurrirá si no sobrevive en países que tradicionalmente se consideran democracias.

Este relato generalizado dibuja, en efecto, un panorama sombrío para el futuro de la democracia. En la UIP queremos transformar este relato. Creemos que la democracia es resiliente. Se está adaptando a las nuevas realidades políticas, económicas y sociales que han traído consigo los avances tecnológicos, el cambio climático y la globalización. Nuestro objetivo es cambiar este relato y centrarnos, en cambio, en cómo fortalecer la democracia, incluida su institucionalización y su práctica.

Hace veinte años, los parlamentos miembros de la UIP adoptaron la Declaración Universal sobre la Democracia. Esta declaración expone los elementos fundamentales y los principios de la democracia que toda sociedad que aspire a ser democrática debe respetar y promover.

Un principio fundamental de la declaración es que la democracia es el único sistema político capaz de corregirse a sí mismo. La democracia está constantemente bajo asedio, ya sea por los desafíos de las guerras mundiales, las guerras frías o los conflictos internos; sin embargo, su fortaleza reside en su capacidad para evolucionar y cambiar.

La capacidad de la democracia para corregirse a sí misma le permite adaptarse a los cambios sísmicos que se están produciendo hoy.

Los desafíos

Los parlamentos, pilares de la democracia, afrontan desafíos. Como instituciones clave para legislar, ejercer la supervisión y representar a la ciudadanía, son fundamentales para todo sistema democrático. Sin embargo, en todos los continentes, de una u otra forma, los parlamentos son atacados, denigrados o relegados con frecuencia —con demasiada frecuencia— al margen.

El aumento sin precedentes de la desigualdad en las últimas tres o cuatro décadas constituye a la vez un desafío para la democracia y una consecuencia directa del deterioro del entorno político.

Durante años, los parlamentos no han logrado incorporar a los jóvenes al proceso parlamentario ni siquiera atender sus inquietudes. La investigación de la UIP muestra que solo el 1,9 % de los parlamentarios del mundo tiene menos de 30 años. Por ello, los jóvenes recurren a otras plataformas, como las redes sociales, para expresar sus inquietudes y lograr que se actúe en función de sus prioridades. Los parlamentos deben abordar este problema con firmeza. La democracia debe abrir espacio para que los jóvenes expresen sus opiniones y contribuyan a lograr resultados más positivos.

Además, según la investigación de la UIP, la brecha de género en el número de mujeres parlamentarias no se está cerrando tan rápido como se desearía. Los parlamentos eficaces deben incluir representantes de la población de un país: mujeres, hombres, jóvenes, minorías y pueblos indígenas.

La UIP lleva 20 años haciendo un seguimiento de la representación de las mujeres y observa que se ha ralentizado el aumento del número de mujeres elegidas para los parlamentos. Desde 2014, la proporción mundial de mujeres en los parlamentos nacionales ha aumentado menos de un 2 %. Este estancamiento pone de relieve la necesidad de redoblar los esfuerzos para lograr el equilibrio de género en la política.

También preocupa a la UIP el aumento del número de parlamentarios cuyos derechos humanos han sido o están siendo vulnerados. Estas violaciones consisten, en su mayoría, en detenciones arbitrarias, falta de un juicio justo, vulneraciones de la libertad de expresión y suspensión y pérdida ilegales del mandato parlamentario. La UIP se ha pronunciado repetidamente y ha instado a actuar contra la creciente tendencia a silenciar las voces de la oposición en los parlamentos. De hecho, tales violaciones constituyen un ataque contra los propios parlamentos.

Parlamentos más fuertes, democracias más sólidas

Por ello, en la UIP creemos que el camino hacia democracias más sólidas pasa por parlamentos más fuertes. Esto exige garantizar que los parlamentos sean representativos, no solo en cuanto a quiénes ocupan sus escaños, sino también en cuanto a los temas que se examinan, las políticas que se aplican y las decisiones y medidas que se adoptan en aras del interés general. También se espera que los parlamentos sean más transparentes, rindan cuentas y sean más accesibles.

Los parlamentarios deben poder ejercer libremente sus prerrogativas legislativas, de supervisión y representación, sin temor a represalias del gobierno ni a que se vulneren sus derechos humanos.

Fortalecer la democracia significa que todos los niveles de gobierno se comprometan a incorporar en su labor los principios y fundamentos básicos de la gobernanza democrática definidos en la Declaración Universal sobre la Democracia.

Fortalecer la democracia significa trabajar para lograr una mayor inclusión y garantizar que las personas y sus intereses ocupen un lugar central en el diálogo político y los procesos de toma de decisiones.

El futuro de la democracia depende de parlamentos que funcionen bien. Para promover parlamentos sólidos y la democracia, la UIP ha lanzado una petición mundial para promover y proteger la democracia, con el parlamento como eje central. Te invitamos a sumarte a nuestro esfuerzo por lograr parlamentos más fuertes y democracias más sólidas.

Lee aquí más información sobre la campaña de la UIP.

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