No hace falta ir más allá de las noticias de hoy para ver que la corrupción es un problema de gran alcance en todo el mundo: desde una encuesta reciente en Turquía que estima que la corrupción aumenta los costos un 10%, hasta Hong Kong, donde el veredicto de culpabilidad contra un promotor inmobiliario multimillonario está poniendo de relieve la indignación ciudadana ante la élite de la ciudad; y los innumerables cargos locales por corrupción en EE. UU., en Florida, Ohio y Pensilvania ; y esto no es más que la punta del iceberg.
Sabemos que el soborno y la corrupción existen en todos los sectores, pero los sectores de la ingeniería, la construcción y el inmobiliario corren un riesgo especial, dada la envergadura, complejidad e importancia estratégica de los grandes proyectos de infraestructura y desarrollo tanto en las economías avanzadas como en las emergentes. Colliers International fue la primera empresa inmobiliaria comercial en firmar la Iniciativa de Asociación contra la Corrupción del Foro Económico Mundial hace tres años. Como líderes del sector inmobiliario comercial, queremos defender lo que es justo y actuar para romper la cadena de la corrupción.
Los mitos generalizados sobre la corrupción
El reciente Informe sobre el soborno en el extranjero de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) concluye que, en los casos de corrupción relacionados con el sector de la construcción, los sobornos equivalían a cerca del 4% del valor total de la transacción (sin incluir los costos indirectos ni los costos externos negativos causados por la corrupción), lo que ilustra la carga que supone para el sector y el gran beneficio potencial si pudiéramos eliminar este inaceptable desvío de recursos esenciales.
El informe de la OCDE también revela que altos directivos de empresas, incluidos ejecutivos de nivel C, suelen conocer e incluso participar en prácticas corruptas, lo que desmonta el mito generalizado de que los incidentes suelen ser casos aislados o los comete un pequeño grupo de empleados descarriados. En una encuesta reciente del sector, el 92% de los encuestados creía que la corrupción afecta a la marca de una empresa, mientras que un porcentaje similar indicó que tiene un impacto negativo en todo el sector. Una proporción considerable de líderes empresariales —el 86%— afirmó que la corrupción genera costos adicionales para las empresas y afecta negativamente a la rentabilidad. Más allá del imperativo ético de abordar la corrupción de frente, estos son motivos comerciales muy convincentes para que los directores ejecutivos se impliquen firmemente y garanticen que los efectos negativos de las prácticas corruptas se comprendan y aborden en todos los niveles de la empresa.
De la ética a la acción
Más allá de la ética y el cumplimiento normativo de cada organización, ¿cómo pueden las empresas unirse para abordar los desafíos más críticos de corrupción en su sector? La acción colectiva es el medio para lograrlo: reúne a competidores tradicionales para aprender, debatir e impulsar las soluciones que necesitamos. Más de 50 empresas relacionadas con la infraestructura y el desarrollo urbano participan en una iniciativa impulsada por el Foro para crear una agenda de acción colectiva en materia de infraestructura. El esfuerzo comenzó en 2014 con el mapeo de los riesgos de corrupción a lo largo del ciclo de vida de un proyecto típico, a fin de determinar dónde surgen problemas de transparencia y concentrar la participación de todo el sector en los ámbitos más importantes.
Hemos descubierto que los procesos de permisos y licencias figuran entre los riesgos de corrupción más importantes que deben abordarse, al igual que la reforma de la contratación pública de infraestructura, que también es un tema clave del diálogo anticorrupción del B20 en la Reunión Anual de esta semana en Davos. Un diálogo estructurado con líderes gubernamentales en torno a una agenda común ayudará a identificar formas de compartir recursos y apoyar políticas que prevengan el riesgo de corrupción e impulsen el crecimiento del sector en beneficio de todos.
Nuestros esfuerzos y nuestro compromiso con una agenda de acción colectiva junto con los gobiernos, otros sectores y representantes de la sociedad civil aportarán beneficios significativos en la lucha contra la corrupción y garantizarán que los sectores de la ingeniería, la construcción y el inmobiliario sigan siendo competitivos e inclusivos, y continúen generando crecimiento en todo el mundo. Animo a todos los líderes empresariales a avanzar en la misma dirección.
Autor: Doug Frye, presidente global y director ejecutivo, Colliers International
Imagen: Billetes de un dólar estadounidense vuelan cerca de Sevilla, capital de Andalucía. REUTERS/Marcelo Del Pozo





