Los riesgos económicos, sociales y geopolíticos para su negocio varían según la región del mundo en la que centre su atención, y pueden desencadenarse en cascada de formas imprevisibles e interconectadas, poniendo a prueba la capacidad de su empresa para anticiparse a riesgos que pueden surgir a escala local o regional.
Las políticas energéticas regionales, por ejemplo, pueden desencadenar una cascada de riesgos geopolíticos y económicos globales, cuyas consecuencias se prolongan durante mucho tiempo. Un ejemplo de ello es la decisión de Arabia Saudí de mantener altos niveles de producción de petróleo en el marco de la OPEP, que ha tenido un impacto significativo en las economías de Venezuela y Rusia, ya sometidas a presión por sus déficits fiscales.
Consciente del papel que desempeñan los riesgos regionales en el escenario mundial, el informe Global Risks 2015, del Foro Económico Mundial, pidió a los encuestados que enumeraran los tres principales riesgos para los que, a su juicio, su región está menos preparada. Los resultados de ninguna región coincidieron (véase la infografía).
La evolución de los riesgos regionales
Las variaciones regionales aumentan la complejidad de gestionar riesgos interconectados a escala mundial, en un momento en que los propios riesgos se vuelven cada vez más complejos e interconectados.
«Al acelerar tanto la comunicación como los procesos, la tecnología es el principal motor de una mayor interconexión», afirma Carol Fox, directora de la Práctica de Riesgos Estratégicos y Empresariales de la Risk and Insurance Management Society (RIMS). «Todas esas conexiones y la forma en que se distribuyen —todo el concepto de un mundo globalizado— se están replanteando y reevaluando desde la perspectiva del riesgo».
Según John Scott, director de riesgos de Global Corporate en Zurich Insurance Group —líder mundial en ayudar a las empresas a comprender los riesgos y protegerse frente a ellos—, no solo se está reconsiderando la globalización, sino que también se están cuestionando sus principios fundamentales. «La interacción entre los intereses económicos y geopolíticos no se da únicamente en el ámbito comercial, sino también en las instituciones de Bretton Woods [FMI, Banco Mundial]. La coordinación de las políticas macroeconómicas ayuda a reducir los desequilibrios globales, y el respaldo a los acuerdos de libre comercio contribuye a generar confianza mundial en la posibilidad de comerciar y recibir pagos», afirma Scott. «Pero todo eso está gravemente amenazado en este momento, ya sea por el auge de los acuerdos comerciales regionales o por el giro hacia fuentes regionales alternativas de capital, como el anuncio del nuevo Banco BRICS y el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras».
Primeras etapas de concienciación
Fox, de RIMS, cree que las empresas aún no son suficientemente conscientes de las diferencias regionales, aunque algunas están adaptando su estrategia para reducir su exposición regional. Entre estas adaptaciones estratégicas, cada vez más organizaciones norteamericanas están trasladando sus operaciones de vuelta a casa como protección frente a la inestabilidad en el extranjero.
Desarrollar una visión integral de los riesgos regionales y de su impacto global en su negocio puede ser un enorme desafío, especialmente para las empresas más pequeñas que no tienen presencia física en los mercados a los que prestan servicio. Las herramientas analíticas, como Risk Room de Zurich, que analiza más de 70 riesgos individuales en más de 150 países y crea modelos de riesgo fáciles de comprender, pueden ayudar a las empresas a cerrar esa brecha de información. Al mismo tiempo, las empresas pueden reducir la complejidad de la tarea si desarrollan un conocimiento profundo de su modelo de negocio y del posible impacto de los riesgos globales en él. De hecho, al tener menos niveles corporativos, las empresas más pequeñas pueden involucrar con mayor facilidad a sus directivos en la planificación de escenarios y utilizar herramientas como Risk Room para explorar hipótesis del tipo «¿Qué pasaría si...?». Estos enfoques permiten tomar decisiones estratégicas mejor fundamentadas para mitigar el impacto que los riesgos globales podrían tener en su modelo de negocio.
«Que su empresa sea pequeña no significa que no pueda desarrollar una respuesta global integral», afirma Scott, de Zurich. «Es increíblemente fácil aprovechar el poder de Internet para aplicar el mismo razonamiento a los probables efectos en su modelo de negocio de, por ejemplo, los disturbios sociales en Shanghái o las consecuencias del subempleo en Europa. Una pequeña empresa puede determinar perfectamente dónde podrían afectar los riesgos globales a su capacidad para atender a clientes en mercados remotos, o cómo una interrupción de la cadena de suministro podría afectar a su negocio».
Cómo traducir su panorama de riesgos
Steve Wilson, director de riesgos de Seguros Generales en Zurich Insurance Group, califica la creación de un enfoque integral del riesgo como «un ejercicio muy personalizado». Aun así, señala que Zurich cuenta con metodologías —que también utiliza internamente— para analizar las vulnerabilidades de una empresa, las exposiciones que pueden causar problemas, los factores desencadenantes de esos acontecimientos indeseados y sus consecuencias. «Se trata de traducir el panorama de riesgos a las áreas concretas en las que se va a operar o de las que se depende mediante los proveedores», afirma Wilson.
Este tipo de gestión activa del riesgo para aumentar la resiliencia es aplicable a todas las empresas. Wilson cita el caso de una pequeña empresa que conoce y que utiliza fieltro para fabricar diversos artículos artesanales. Sus tres principales proveedores son un diseñador inglés, un fabricante de una zona rural de Escocia y un administrador de sitios web en Egipto.
«¿Cuál de estos elementos es más susceptible a los riesgos globales en estas distintas partes del mundo?», pregunta Wilson. «Si hiciera ese análisis, concluiría que los disturbios sociales en la región norteafricana son la mayor amenaza. Querría tener lista una alternativa de respaldo para ese diseñador web, por si no pudiera seguir trabajando, algo que no debería ser muy difícil, ya que hay muchos diseñadores de ese tipo. Si surge ese problema, podrá seguir dirigiendo su negocio con éxito, siempre que esté preparado para ese momento».
Este artículo se publica en colaboración con Zurich. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: Steve Wilson es director de riesgos de Seguros Generales en Zurich Insurance Company. John Scott es director de riesgos de Global Corporate en Zurich Insurance Company.
Imagen: Un hombre de negocios camina por la explanada de La Défense, en el distrito financiero y empresarial de La Défense, al oeste de París. REUTERS/Gonzalo Fuentes




