En general, la población de todo el mundo acepta más a los refugiados que huyen de la violencia y la guerra que a los inmigrantes que se trasladan a su país, según un nuevo análisis de datos de opinión pública de 18 países encuestados por el Pew Research Center en la primavera de 2018.
El análisis se publica mientras muchos países afrontan un aumento de los refugiados y la migración en medio de la guerra civil en curso en Siria y otros conflictos armados en Oriente Medio. En 2017 había 258 millones de personas viviendo fuera del país donde nacieron, entre ellas aproximadamente 20 millones de refugiados, según las Naciones Unidas.
En estas preguntas, se describe a los refugiados como personas que «huyen de la violencia y la guerra» y a los inmigrantes como personas que «se trasladan a nuestro país». No se especifica más qué significan los términos refugiado e inmigrante, y cada encuestado puede interpretarlos de manera distinta.
En los 18 países encuestados, una mediana del 71% de los adultos dijo estar a favor de acoger a refugiados que huyen de la violencia y la guerra. En cambio, una mediana del 50% dijo estar a favor de que se trasladara a su país un número «mayor» o «más o menos igual» de inmigrantes: una diferencia de 21 puntos porcentuales.
La brecha fue mayor en Grecia, donde el 69% estaba a favor de acoger a refugiados, frente a apenas el 17% que apoyaba la llegada de un número mayor o más o menos igual de inmigrantes a su país. En Alemania, también había muchas más probabilidades de que la gente apoyara la acogida de refugiados (82%) que la de inmigrantes (40%).
En Japón, por el contrario, el 81% apoyaba que se trasladara a su país un número mayor o más o menos igual de inmigrantes, mientras que una proporción menor (66%) estaba a favor de acoger a refugiados. Pese a haber alcanzado en 2018 su cifra más alta hasta la fecha de 2,7 millones de residentes extranjeros, en Japón está perdiendo población. Según las proyecciones demográficas recientes de la ONU, se prevé que solo China pierda más habitantes de aquí a 2100.

En Estados Unidos, el apoyo público a la aceptación de refugiados e inmigrantes fue aproximadamente igual en la encuesta de 2018 (66% y 68%, respectivamente). En 2018, Estados Unidos reasentó a 23.000 refugiados, frente a los 33.000 del año anterior y al máximo reciente de 97.000 en 2016. Al mismo tiempo, también disminuyó la llegada de nuevos inmigrantes a Estados Unidos.
En una encuesta independiente del Pew Research Centerrealizada en la primavera de 2018, el 51% de los estadounidenses dijo que Estados Unidos «tiene la responsabilidad de aceptar refugiados en el país», mientras que el 43% dijo que no.
Las actitudes hacia los refugiados y los inmigrantes están relacionadas con las opiniones sobre la diversidad
En todo el mundo, las actitudes públicas hacia la aceptación de refugiados e inmigrantes suelen variar según si los encuestados consideran que la diversidad beneficia a su país (para saber más sobre cómo medimos las actitudes hacia la diversidad, consulte nuestro informe de abril de 2019). En general, en 14 de los 18 países encuestados era más probable que la gente favoreciera la diversidad que se opusiera a ella.
En la mayoría de estos países, quienes favorecen la diversidad suelen apoyar tanto la llegada de inmigrantes como la de refugiados a su país. Por ejemplo, en Canadá, el 87% de quienes favorecen la diversidad también estaba a favor de la llegada de inmigrantes a su país, frente a solo el 26% de quienes se oponen a la diversidad. Del mismo modo, el 87% de los canadienses que favorecen la diversidad expresó su apoyo a la acogida de refugiados, frente a apenas el 40% de quienes se oponen a la diversidad.
Este patrón se observó en 15 de los 17 países encuestados (Japón quedó excluido del análisis por el tamaño insuficiente de la muestra). Sin embargo, en Sudáfrica y México casi no hubo diferencias entre quienes se oponen a la diversidad y quienes la favorecen.
En algunos países, incluso entre quienes se oponen a la diversidad hay un apoyo relativamente fuerte a la acogida de refugiados. Por ejemplo, tanto en Alemania como en España, el 69% de quienes se oponen a la diversidad dijo, pese a ello, que apoyaba acoger a refugiados.
En general, las personas que se oponen a la diversidad también suelen considerar más que los inmigrantes son una carga para la sociedad. Por ejemplo, en Suecia, el 67% de quienes se oponen a la diversidad dijo que los inmigrantes de hoy son una carga para su país «porque nos quitan el trabajo y las prestaciones sociales», frente al 13% de los suecos que favorecen la diversidad. También se observaron grandes brechas en Canadá (52 puntos porcentuales entre quienes se oponen a la diversidad y quienes la favorecen), Australia (50 puntos) y Estados Unidos (33 puntos).
En la mayoría de los países encuestados, quienes se oponen a la diversidad también eran más propensos a decir que los inmigrantes quieren diferenciarse de la sociedad de su país. Además, tenían menos probabilidades de apoyar que se alentara a personas altamente cualificadas a inmigrar y trabajar en su país.




