En los últimos años, Myanmar ha estado inmerso en una transición política. A lo largo de esta transición, y tan recientemente como la semana pasada en la cumbre anual de los Jóvenes Líderes Mundiales (YGL) celebrada en ese país, tanto el presidente Thein Sein como la líder de la oposición Aung San Suu Kyi han hablado del Estado de derecho, la inclusión y la reconciliación. Entonces, ¿qué lugar ocupa la justicia en la transición de Myanmar?
Esta pregunta es difícil de responder incluso entre los líderes de la sociedad civil local, porque la justicia puede adoptar distintas formas. Sin duda, la respuesta surgirá con el tiempo, a través del análisis y el debate en todos los niveles de la sociedad. No obstante, en esta etapa temprana de la reforma, podemos examinar las experiencias de otros países en materia de justicia transicional. Durante la cumbre de los YGL en Myanmar, un grupo de YGL y líderes de la sociedad civil se reunieron en el Centro de Recursos Locales (LRC) precisamente para eso. Juntos descubrimos que las experiencias de los países son diversas. Pero también descubrimos que existen formas o mecanismos comunes de justicia transicional en todo el mundo: relatores especiales; comisiones de la verdad y la reconciliación; y procesos judiciales.
Estas diversas experiencias globales, para las que el término «justicia transicional» ha ganado amplia aceptación en la comunidad internacional, pero solo en la última década, han tenido lugar, en realidad, durante muchos años. Sin embargo, todavía no existe ningún mecanismo ampliamente aceptado para aplicar la justicia transicional. En cambio, los mecanismos se han limitado a países o regiones específicos y a las transiciones que tenían lugar en ellos. En otras palabras, cada país ha adoptado la forma de justicia transicional que consideró apropiada para su propio contexto. El pueblo de Myanmar también debe adoptar una forma adecuada a su país y, al hacerlo, debe decidir si el mecanismo que elija necesita ser transitorio. Pero, sea transitoria o no, la justicia siempre depende del tiempo y del lugar y, lo que es más importante aún, de las personas. Nuestro recorrido por el LRC nos recordó todo esto.
Como la justicia transicional es amorfa, ofrece oportunidades de actuación en todos los niveles: nacional, regional y local. Puede llevar tiempo desarrollar programas nacionales, dada la mayor voluntad y coordinación que se requieren, pero es posible que la sociedad civil pueda desarrollar en menos tiempo programas locales o regionales de promoción, investigación y otras formas de asistencia. Por ejemplo, la sociedad civil podría abogar por el establecimiento de un mecanismo de justicia transicional y, si se establece, supervisarlo; investigar, documentar y archivar cualquier abuso o problema de derechos humanos; y prestar asistencia jurídica o de otro tipo a las víctimas, así como asesoramiento. Esta lista de programas o tareas no es exhaustiva: los mecanismos de justicia transicional son diversos, pero también lo son las importantes tareas de la sociedad civil.
Cualesquiera que sean las tareas que asuma la sociedad civil, su papel es sin duda importante, como también lo es el papel de la comunidad internacional de apoyar al pueblo de Myanmar. Los YGL esperan haberlo hecho durante nuestro recorrido por el LRC, y seguimos comprometidos a continuar nuestro apoyo a la sociedad civil en los meses y años venideros. A medida que la transición de Myanmar continúe, también continuará nuestro recorrido juntos.
Autora: Renée Maria Tremblay, recientemente Profesional Visitante en la Corte Penal Internacional y Asesora Jurídica de la Corte Suprema de Canadá; Joven Líder Mundial 2013
Imagen: Un hombre se sienta en una ventana en Yangón REUTERS/Soe Zeya Tun



