La Gran Recesión fue uno de los mayores acontecimientos macroeconómicos del período de posguerra, pero todavía existe un desacuerdo significativo sobre sus causas. Economistas como Mian y Sufi (2014) han sostenido que el desplome del patrimonio neto de los hogares fue un factor principal de la caída de la demanda de los hogares y del empleo. Sin embargo, Chodorow-Reich (2014) y otros han destacado que la crisis financiera redujo la oferta de crédito a las empresas, que entonces recortaron la inversión y el empleo. Por último, trabajos teóricos como el de Eggertsson y Krugman (2012) se han centrado en la contracción de la oferta de crédito a los hogares y la consiguiente caída de la demanda de estos.
El papel de la oferta de crédito a los hogares durante la Recesión tiene importantes implicaciones para la modelización y las políticas. Sin embargo, ha habido relativamente poca evidencia empírica sobre cuánto afectó realmente el crédito a los hogares al empleo. En mi artículo para el mercado laboral (Mondragon, 2014), aporto nueva evidencia sobre este canal utilizando datos detallados sobre el flujo de crédito a los hogares de los condados de Estados Unidos.
El efecto de los shocks de oferta de crédito a los hogares sobre el empleo
Es difícil conocer los efectos de los shocks de oferta de crédito a los hogares debido a los problemas habituales de endogeneidad. Para resolver este problema, aprovecho las dificultades de un gran prestamista solvente, Wachovia, como experimento natural. Las dificultades de Wachovia resultan útiles porque se derivaron de la compra por parte de la entidad de un gran prestamista con activos tóxicos, Golden West Financial, en 2006.
Mi estrategia empírica se basa en que Wachovia redujo de manera diferencial el acceso de los hogares al crédito durante la Crisis.
Utilizo datos públicos a nivel de solicitud sobre prácticamente la totalidad de las hipotecas de Estados Unidos para estudiar cómo afectaron las dificultades de Wachovia al acceso de los hogares al crédito. La Figura 1 muestra la probabilidad de que una solicitud de préstamo se formalice en Wachovia en relación con las solicitudes en otros prestamistas del mismo condado. Esto se estima por grupos de ingresos altos, medios y bajos para préstamos destinados a la compra de vivienda, a mejoras del hogar y a refinanciación. Sorprendentemente, el comportamiento de Wachovia en la formalización de préstamos fue promedio antes de la Crisis, pero durante la Crisis fue significativamente menos probable que formalizara un préstamo, sobre todo para solicitantes de ingresos bajos y medios.
Figura 1. Probabilidad de que una solicitud de préstamo se formalice en Wachovia, por destino (compra, mejora y refinanciación de vivienda) y grupo de ingresos

A causa de esta contracción, los condados expuestos a Wachovia experimentaron caídas mayores en el flujo de crédito a los hogares. Esto se tradujo en precios de la vivienda, ventas de viviendas y gastos no relacionados con la vivienda más bajos. Utilizando la exposición a Wachovia como instrumento del flujo de crédito a los hogares, estimo el efecto causal de las caídas del crédito a los hogares impulsadas por la oferta sobre el empleo.
Encuentro que una reducción del 10% en el flujo de hipotecas no destinadas a refinanciación entre 2007 y 2010 redujo el empleo en un 3%, debido enteramente a pérdidas en la construcción y en los sectores no transables.
Este resultado es robusto al controlar por otros shocks importantes, como los préstamos de alto riesgo, el apalancamiento de los hogares, los precios de la vivienda, los shocks sectoriales y el crédito a las empresas. Este resultado muestra que el empleo respondió mucho a los shocks de crédito a los hogares, pero la importancia de este canal depende fundamentalmente de la magnitud del propio shock.
Cuantificación del canal del crédito a los hogares
Para evaluar la contribución agregada del canal del crédito a los hogares, construyo una medida del shock para cada condado. Luego calculo las pérdidas directas de empleo debidas al shock de crédito a los hogares. Muestro que, bajo condiciones generales, solo es necesario medir y ponderar los shocks de los prestamistas de un condado para construir la medida del shock de ese condado. A partir del trabajo de Greenstone et al. (2014), aprovecho que muchos prestamistas operan en varios condados. Esto me permite recuperar el shock común de cada prestamista a través de su efecto en las cantidades de crédito en distintos condados. Luego pondero cada shock según la cuota de mercado del prestamista para construir una medida del shock de un condado.
Utilizando mi medida del shock a la oferta de crédito a los hogares en cada condado, estimo que el efecto directo agregado de los shocks de oferta de crédito a los hogares redujo el empleo en más del 4%, o alrededor del 60% de la caída observada.
Este efecto es grande. Aunque no tiene en cuenta los efectos indirectos entre condados, incluidos los efectos agregados sobre los precios, sugiere que el canal del crédito a los hogares fue una causa cuantitativamente importante de las pérdidas agregadas de empleo.
Implicaciones
Esto tiene varias implicaciones importantes. Mis resultados sugieren que la demanda de los hogares dependía fundamentalmente del flujo de crédito. Por lo tanto, es necesario incluir estos efectos al contabilizar los costos de la Crisis Global. Del mismo modo, las medidas de política para ampliar la oferta de crédito a los hogares y sostener su demanda probablemente habrían ayudado a evitar algunas de las graves pérdidas de empleo. Mi trabajo también sugiere que existen importantes fricciones para la sustitución en el mercado de crédito a los hogares. Dado el gran efecto de los shocks al crédito a los hogares que estimo, es fundamental comprender mejor las fuentes y las implicaciones de estas fricciones.
Este artículo se publica en colaboración con Vox Eu. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
Para mantenerse al día con Forum:Agenda, suscríbase a nuestro boletín semanal.
Autor: John Mondragon es candidato a doctorado en el Departamento de Economía de UC Berkeley
Imagen: Un cartel de venta por ejecución hipotecaria frente a una casa en Miami Beach, Florida, el 27 de febrero de 2009. REUTERS/Carlos Barria


