¿Cómo puede India impulsar el emprendimiento?

¿Cómo puede India impulsar el emprendimiento?
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Crear empleo es uno de los mayores desafíos que afrontan todos los países, tanto desarrollados como en desarrollo.

El desafío laboral de India es especialmente enorme debido a su población. Casi 700 millones de indios viven sin dignidad; crear suficientes empleos para sacarlos de la pobreza ya es todo un desafío. Además, el dividendo demográfico de India también exige crear oportunidades para unos 13 millones de jóvenes cada año. Para ponerlo en perspectiva, incluso en el apogeo de su crecimiento económico, entre 2005 y 2010, India creó 5,5 millones de empleos al año. Hoy las circunstancias son mucho más difíciles. La economía mundial está hecha un desastre e India apenas está saliendo gradualmente de la ruina económica. El primer ministro Modi apuesta por tres motores de creación de empleo: la manufactura, las tecnologías de la información y la infraestructura. Son motores vitales, pero cada uno entraña grandes riesgos. Fabricar para India es imperativo, pero no está claro que India pueda replicar el modelo de China impulsado por las exportaciones. Además, la manufactura moderna está cada vez más automatizada y podría crear menos empleos de los que esperamos. El crucial sector de servicios de TI de India también afronta importantes obstáculos. Tecnologías como la «nube», la automatización y el aprendizaje automático destruirán muchos empleos, aunque nuevas áreas, como las aplicaciones móviles y la digitalización, crearán otros. Pero quizá el sector de TI de India ya no sea el motor de empleo que fue. Por último, incluso en el sector formal, las empresas recurren cada vez más a trabajadores temporales y a tiempo parcial, lo que dificulta aún más la creación de empleo. (Véase «Workers on Tap», Economist, 3 de enero de 2015).

Entonces, ¿qué hace falta? En primer lugar, comprender la importancia que tendrán el emprendimiento y el trabajo por cuenta propia de aquí en adelante. India debe convertirse en una nación de creadores de empleo, no solo de quienes lo buscan. La aspiración de los jóvenes debe ser emprender, en lugar de encontrar un empleo. No todas las iniciativas tienen que alcanzar el tamaño de Flipkart u Olacabs; muchas podrían ser microempresas que empleen apenas a unas pocas personas. Pero el impacto colectivo de cientos de miles de estos emprendedores será enorme. Por fortuna, el emprendimiento va en aumento en la India urbana: las mentes jóvenes más brillantes prefieren incorporarse a una startup antes que a Google o Microsoft. El interés por las empresas sociales que atienden de manera sostenible necesidades sociales urgentes es especialmente fuerte. El ecosistema emprendedor de India está tomando forma rápidamente en ciudades como Bangalore, Mumbai y Delhi. Sin embargo, esta corriente debe llegar a pueblos más pequeños y aldeas, donde están las personas, los desafíos y las oportunidades. Varias organizaciones, como Deshpande Foundation, Head Held High, LabourNet y Social Venture Partners, empiezan a centrarse en crear este tipo de microemprendedores, pero estas iniciativas deben ampliarse varios órdenes de magnitud. Inglaterra fue llamada en su día una nación de tenderos; India debe convertirse en una nación de emprendedores.

Una segunda gran oportunidad consiste en empoderar a los artesanos tradicionales de India. Casi 250 millones de ellos están organizados en 600.000 cooperativas. Por desgracia, estos artesanos de extraordinaria habilidad suelen estar entre los más pobres de los pobres porque quedan atrapados en mercados ineficientes y cadenas de suministro abusivas, sin acceso a capital, aportes de diseño ni mercados. Como resultado, pierden terreno frente a los productos baratos fabricados en masa, y sus hijos abandonan tradiciones milenarias y migran a ciudades sobrecargadas. Sin embargo, India ha renunciado prematuramente a sus artesanos justo cuando crece rápidamente en todo el mundo la demanda de productos elaborados de forma sostenible, diseños únicos y artículos contemporáneos pero hechos a mano, acompañados de una historia emotiva. Esto apunta a la urgente necesidad de revitalizar el movimiento cooperativo. India cuenta con modelos extraordinariamente exitosos, por ejemplo, Amul en el sector lácteo y Suguna en el avícola; hay que emularlos. Por fortuna, emprendedores sociales como CaravanCraft, GoCoop y CraftsVilla, e inversores de impacto como Unitus, están demostrando que pueden mejorar drásticamente los medios de vida al aportar diseño, conocimientos de gestión y tecnología para facilitar el acceso a los mercados y hacer más eficientes las cadenas de suministro. También desafían la idea de que India necesariamente debe seguir el camino de trasladar a la gente de las granjas a empleos fabriles en las ciudades. SÍ hay una forma de llevar oportunidades a la India rural. No se trata de una cosa o la otra: se trata de ambas.

El desafío de ampliar el emprendimiento o revitalizar las cooperativas y las organizaciones de productores no es la falta de ideas ni de buenos modelos. El problema es que requieren «ecosistemas» en los que múltiples partes interesadas salgan de sus compartimentos estancos y colaboren. El gobierno y los organismos gubernamentales tienen un papel fundamental en la creación de un entorno propicio; por ejemplo, garantizando una conectividad a internet ubicua y de bajo costo, políticas favorables, facilidad para hacer negocios, educación asequible y servicios de capacitación, así como deuda de bajo costo para sectores prioritarios. Las personas adineradas, los inversores y las fundaciones deben estar dispuestos a asumir riesgos e invertir en los emprendedores y las ONG adecuados. Las ONG y las empresas sociales deben estar dispuestas a asociarse con empresas y gobiernos, y buscar sostenibilidad y escala. Y así sucesivamente. Esta convergencia y colaboración no son naturales, por lo que el éxito depende de unos cuantos líderes extraordinarios y comprometidos de cada sector y, quizá, de un conjunto de proyectos con una misión específica.

El futuro de India depende de ello.

Este artículo se publica en colaboración con LinkedIn. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.

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Autor: Ravi Venkatesan es presidente de Social Venture Partners India.

Imagen: Un trabajador frente a un barco en el puerto de Mumbai. REUTERS/Arko DattaFiles

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