Una nueva investigación del personal técnico del FMI ha constatado que se crean muchos empleos nuevos cuando los gobiernos invierten en infraestructura.
Cada unidad de inversión pública en infraestructura crea más empleos en el sector energético en los países de ingreso alto y más empleos en agua y saneamiento en los países de ingreso bajo.
El impacto del gasto podría ser aún mayor en el sector de las energías renovables, ya que requiere menos cualificaciones de educación superior.
En conjunto, el 1 % del PIB mundial en gasto de inversión pública tiene el potencial de crear directamente más de siete millones de empleos en todo el mundo.
En los países que avanzan hacia la recuperación, reactivar la actividad económica es una prioridad fundamental. Y ¿qué mejor forma de impulsar la recuperación que creando empleo? Nuestra nueva investigación del personal técnico del FMI muestra que, cuando los gobiernos invierten en infraestructura, crean muchos empleos nuevos.
Basándose en un conjunto de datos de 19 años de más de 5600 empresas constructoras de 27 economías avanzadas y 14 economías de mercados emergentes, utilizamos un enfoque innovador para medir el efecto directo sobre el empleo de 1 millón de dólares de gasto en infraestructura por grupo de ingresos del país y por sector: electricidad, carreteras, escuelas, hospitales, y agua y saneamiento. Como no se dispone de datos para los países en desarrollo de ingreso bajo, estimamos el efecto sobre el empleo extrapolando a partir de las economías avanzadas y de mercados emergentes.
Nuestro último gráfico de la semana muestra las estimaciones medias, por sector, del número de empleos que generan las inversiones adicionales a lo largo de la cadena de suministro. La cantidad de empleo creado depende de la movilidad laboral —es decir, de la facilidad con la que se puede pasar de una empresa a otra dentro de un mismo sector— y de la intensidad laboral, definida como los efectos sobre el empleo a lo largo de la cadena de suministro de un sector. Por ejemplo, en una economía de mercado emergente con alta movilidad laboral y alta intensidad laboral, se crean unos 35 empleos en agua y saneamiento por cada millón de dólares de inversión adicional. En un país con baja movilidad laboral y baja intensidad laboral, esa cifra baja a unos 8.
En las economías avanzadas, 1 millón de dólares de gasto puede generar una media de 3 empleos en escuelas y hospitales y más de 6 empleos en el sector energético, suponiendo niveles intermedios de movilidad e intensidad laboral. En los países en desarrollo de ingreso bajo, las estimaciones son mucho mayores y oscilan entre 16 empleos en carreteras y 30 empleos en agua y saneamiento. Dicho de otro modo, cada unidad de inversión pública en infraestructura crea más empleos directos en electricidad en los países de ingreso alto y más empleos en agua y saneamiento en los países de ingreso bajo.
Los beneficios de invertir en energías renovables e innovación
El impacto podría ser mayor en la inversión verde, en parte porque muchos empleos en energías renovables no requieren mucha formación más allá de la educación secundaria y tienen bajas barreras de entrada. Por cada millón de dólares invertido, se podrían crear unos 5–10 empleos en electricidad verde, 2–12 empleos en edificios nuevos y eficientes, como escuelas y hospitales, y 5–14 en agua y saneamiento verdes mediante bombas agrícolas eficientes y reciclaje.
La inversión en investigación y desarrollo también puede crear empleo, aunque principalmente, si no exclusivamente, para trabajadores altamente cualificados. Aunque se trata de un componente mucho menor de la inversión pública —destinada sobre todo a instituciones gubernamentales y a la educación superior—, se crean unos 4 empleos en I+D por cada millón de dólares invertido.
Estos resultados indican que el gasto público en infraestructura puede contribuir de forma significativa a la creación de empleo. En conjunto, el 1 % del PIB mundial en gasto de inversión pública puede crear más de siete millones de empleos en todo el mundo, solo a través de los efectos directos sobre el empleo.


