Por qué las tecnologías de vanguardia impulsarán la lucha contra la corrupción

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  • Las tecnologías de vanguardia prometen transformar radicalmente las prácticas de lucha contra la corrupción, haciendo más eficientes y eficaces la detección, la prevención y la gestión de riesgos.

  • Sin embargo, las innovaciones tecnológicas también entrañan riesgos para la integridad y podrían utilizarse con fines fraudulentos.

  • Para aprovechar realmente los beneficios de las tecnologías de vanguardia para la gobernanza y la lucha contra la corrupción, es necesario abordar tres tensiones fundamentales: la privacidad, la libertad de expresión y la libertad de elección.

La tecnología de vanguardia está descrita por la OCDE como algo que puede «transformar la industria y las comunicaciones, ofrecer soluciones muy necesarias a los desafíos mundiales… y desplazar procesos existentes». Es probable que el potencial disruptivo de la tecnología transforme las prácticas de lucha contra la corrupción: el aprendizaje algorítmico, la inteligencia artificial (IA) y el análisis de macrodatos se han empleado para mejorar la eficiencia y la precisión a la hora de predecir e identificar riesgos de corrupción o lagunas normativas. Las cadenas de bloques pueden ayudar a mitigar riesgos, reducir el papel de los intermediarios y reforzar la confianza.

4 mitos sobre la corrupción y la sorprendente verdad
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Combatir la corrupción mediante tecnologías de vanguardia

Sin embargo, las innovaciones tecnológicas también plantean sus propios desafíos para la integridad. En el Trinity College de Dublín, recientemente analizamos investigaciones sobre ética e IA publicadas desde 2015 en las principales revistas académicas relacionadas con la empresa. Al analizar los resúmenes de 58 artículos, vimos que la confianza era el tema dominante, abordado en 13 artículos.

El análisis nos permitió extraer tres tensiones fundamentales al considerar el uso de tecnologías de vanguardia en el ámbito de la buena gobernanza y la lucha contra la corrupción.

1. Privacidad frente a transparencia

La sociedad de la información moderna está marcada por una tensión central entre los esfuerzos por promover la transparencia y el acceso abierto a la información, y la necesidad constante de proteger la privacidad. En el ámbito de la lucha contra la corrupción, esta tensión volvió a quedar ilustrada recientemente por un fallo del Tribunal de Justicia de la UE que declaró que el acceso público a los registros de titularidad real vulnera derechos individuales fundamentales. En cambio, el Grupo de Trabajo sobre Integridad y Cumplimiento del B20 recomendó en 2020 implementar registros nacionales digitales públicos para aumentar la transparencia sobre los titulares reales y reconocer así la importancia de un escrutinio más amplio.

Cuando hablamos de tecnología y datos, también hablamos de historias humanas. Tenemos el imperativo moral de limitar el impacto y el alcance de la corrupción en la vida de las personas.

Andrew Davies, director global de Asuntos Regulatorios, ComplyAdvantage.

El proyecto Integrity Distributed, desarrollado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en colaboración con ABinBev y Kona AI, ofrece un ejemplo interesante de cómo aprovechar los beneficios de la información y, al mismo tiempo, proteger la privacidad. La herramienta utiliza conocimientos descentralizados sobre transacciones de alto riesgo sin compartir los datos subyacentes; tiene un 25% más de probabilidades de predecir pagos indebidos.

2. Libertad de expresión frente a la protección de la dignidad humana

La dignidad humana está estrechamente vinculada al derecho de las personas a expresarse; sin embargo, ambos valores pueden entrar en conflicto en ocasiones. Las plataformas de redes sociales actuales facilitan el intercambio de opiniones, pero a la vez amplifican los riesgos para la reputación, incluso para la ciudadanía común, mediante tergiversaciones o humillaciones públicas.

Mientras grandes sectores de la población no tengan acceso a la tecnología y sigan desconectados, y los gobiernos continúen trabajando en formatos no digitales, será difícil integrar la tecnología en la lucha contra la corrupción.

Cheri-Leigh Erasmus, directora global de Aprendizaje, Accountability Lab.

Al mismo tiempo, la incapacidad de las personas para participar en debates en línea, debido a una brecha digital persistente, debilita su capacidad para hacer oír las voces ciudadanas, participar y exigir rendición de cuentas. En 2021, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) estimó que el 37% de la población mundial nunca había usado internet, y que muchas de las personas que sí lo utilizan solo tienen acceso de manera irregular.

3. Libertad de elección frente a la necesidad de garantizar la autonomía humana

Por último, la implementación más amplia de la IA suscita preocupación por la libertad de elección de las personas. Esto se ha señalado especialmente en relación con el comercio electrónico; pensemos, por ejemplo, en la preocupación de que las recomendaciones de Amazon manipulen a las personas para que tomen decisiones de compra.

Estos aspectos también ponen en cuestión el papel de la tecnología en la lucha contra la corrupción. Existe un escepticismo considerable sobre si las tecnologías pueden o deben sustituir al factor humano, sobre todo a la hora de generar confianza pública, ampliamente considerada la moneda de cambio de la integridad.

Asimismo, los datos son el combustible que impulsa la tecnología, pero los datos sin depurar pueden resultar abrumadores e inutilizables. Además, las tecnologías podrían aplicarse con fines fraudulentos y socavar la integridad en lugar de promoverla.

Para contrarrestar estos desafíos, Andrew Davies, de ComplyAdvantage, propone recopilar solo los datos necesarios y asegurarse de limitar la inclusión de datos que puedan introducir sesgos en el análisis. Al mismo tiempo, la educación digital es fundamental para dotar a las personas y organizaciones de autonomía suficiente para tomar decisiones. Esto podría, a su vez, reforzar la confianza y la autonomía de quienes utilizan tecnologías de vanguardia.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para combatir la corrupción?

Generar confianza es fundamental

Desde una perspectiva ética, la tecnología es neutral. Puede ser aplicada con el mismo grado de eficacia e impacto por fuerzas tanto benéficas como malintencionadas. Por ello, resulta útil distinguir entre los desafíos para la integridad asociados a las nuevas tecnologías (integridad de la tecnología) y la aplicación de la tecnología para promover la integridad (tecnología para la integridad).

La tecnología sigue desarrollándose a un ritmo imparable y se seguirán lanzando nuevas herramientas en este ámbito. Generar confianza entre todas las partes interesadas es necesario para aprovechar plenamente los beneficios de las tecnologías de vanguardia en la lucha contra la corrupción. Esto requiere un uso responsable de los datos, así como una acción colectiva para mejorar las capacidades analíticas y abordar las preocupaciones de forma transparente. Si logramos desarrollar y aplicar las tecnologías de manera decidida y responsable, las soluciones perdurarán.

La Iniciativa de Asociación contra la Corrupción del Foro Económico Mundial (PACI) y el Trinity College de Dublín debatieron sobre el papel de la tecnología en la lucha contra la corrupción con expertos de los sectores público y privado en la reciente Conferencia Internacional contra la Corrupción (IACC). Puede ver la grabación de esta sesión aquí.

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