La desigualdad de ingresos entre los ciudadanos de la Unión Europea ha mostrado anteriormente una evolución muy distinta de la registrada entre los ciudadanos de Estados Unidos. El colapso económico de los países poscomunistas tras 1989 provocó un rápido aumento de la desigualdad de ingresos en el conjunto de ciudadanos de los 28 miembros actuales de la UE, hasta 1993. A partir de entonces, la desigualdad en los países que hoy conforman la UE28 disminuyó entre 1994 y 2008 y, posteriormente, se mantuvo en general estable hasta 2015, a diferencia de lo ocurrido en Estados Unidos, donde aumentó (como se ilustra en una publicación anterior).
La actualización del conjunto de datos de Bruegel sobre desigualdad de ingresos muestra que la divergencia entre la UE y Estados Unidos se acentuó en 2016, con un marcado descenso de la desigualdad en el conjunto de la UE (figura 1).
Al dividir la UE en dos grupos según el año de adhesión, la figura 1 muestra que el reciente descenso de la desigualdad en la UE28 podría estar relacionado principalmente con la evolución en los nuevos miembros (UE13: países que se incorporaron entre 2004 y 2013), aunque también hubo cierto descenso en el grupo de los 15 miembros más antiguos (UE15).
La figura 2 examina los factores que explican el descenso de la desigualdad de ingresos en la UE (del mismo modo que hice en mi publicación anterior sobre la desigualdad de ingresos mundial; véase esa publicación para conocer las explicaciones). La principal razón del descenso entre 1995 y 2008 fue la convergencia de ingresos: los países de Europa central, oriental y también meridional lograron aumentar sus ingresos medios en relación con los de las naciones europeas más ricas. En este período, el efecto de convergencia compensó con creces el impacto del aumento de las desigualdades de ingresos dentro de cada país. Estas conclusiones son válidas tanto para la UE28 como para la UE15 y la UE13.
Pero el período posterior a 2008 fue distinto en la UE15 y la UE13. En la UE15 se produjo una divergencia económica, en gran medida debido a las débiles condiciones económicas de los Estados miembros del sur de Europa. Es interesante que la convergencia con el grupo de los 13 nuevos miembros continuara durante este período, mientras que las desigualdades dentro de los países aumentaron en general.
2016 marca un cambio. La divergencia de los ingresos medios dentro de la UE15 se detuvo e incluso se produjo una leve convergencia, mientras que las desigualdades de ingresos dentro de los países disminuyeron en promedio tanto en la UE15 como en la UE13. Estos últimos cambios se debieron a los dos países más poblados de cada grupo: Alemania (descenso de 0,6 puntos en el índice de Gini), el Reino Unido (descenso de 0,9 puntos), Polonia (descenso de 0,8 puntos) y Rumanía (descenso de 2,7 puntos). Aunque, en promedio, la desigualdad de ingresos dentro de los países de la UE disminuyó en 2016, hubo algunos países donde aumentó, entre ellos Italia.
En definitiva, el descenso de la desigualdad de ingresos en el conjunto de la UE es una buena noticia, y también es alentador observar que, en promedio, en 2016 disminuyeron tanto las desigualdades dentro de los países como las existentes entre ellos. Los altos niveles de desigualdad de ingresos suelen reflejar las escasas oportunidades de las personas más pobres y tienen diversas consecuencias negativas (entre ellas, peores resultados de salud, escasa movilidad social y posibles giros hacia el populismo político), como analizamos en nuestro informe de 2016 sobre crecimiento inclusivocon Guntram Wolff.


