El metaverso cambiará nuestra forma de comprar productos. Marcas de ropa como Adidas, Gucci y Vans ya están preparando su presencia en el ámbito digital.
En lugar de reducir las ventas físicas, el metaverso podría abrir oportunidades para los minoristas, pero será crucial tender puentes entre lo físico y lo digital y crear una experiencia de cliente coherente.
Para tener éxito, los minoristas que combinan lo físico y lo digital deben innovar y ofrecer a sus clientes lo mejor de ambos mundos, además de oportunidades para pasar fácilmente de uno a otro.
«¡Nos vemos en el metaverso!» es una frase cada vez más familiar, pues se prevé que pasaremos una hora al día en el mundo virtual para 2026.
Pero ¿qué haremos allí? Entre las posibilidades más esperadas figuran comprar y poseer tokens no fungibles (NFT), e incluso moda digital. Marcas como Adidas, Gucci y Vans ya están estableciendo su presencia.
¿Qué oportunidades y cambios ofrece el metaverso a los minoristas?
La pandemia de COVID-19 aceleró el paso al consumo digital, lo que transformó las experiencias y expectativas de los clientes. Al mismo tiempo, aumentó la necesidad de interacción humana y de sentido de comunidad.
Los centros comerciales ya son espacios de encuentro: núcleos de cultura, ocio y bienestar, además de lugares para comprar en persona. Se prevé que esta función se refuerce a medida que los minoristas incorporen sin interrupciones las experiencias en línea a los espacios físicos y viceversa, fusionando ambos mundos en lo «figital». Cuesta un poco decirlo, pero es una realidad que pronto llegará a tu barrio.
Para prosperar, los minoristas que combinan lo físico y lo digital deben innovar y ofrecer a sus clientes lo mejor de ambos mundos, además de oportunidades para pasar fácilmente de uno a otro.
Centrarse en una integración fluida
Esto supone un cambio en nuestras propias expectativas y en las de nuestros clientes. La división entre lo físico y lo digital ha desaparecido; cada vez está más claro que los clientes quieren y esperan un enfoque híbrido u omnicanal.
La digitalización está abriendo nuevas fuentes de ingresos. En lugar de centrarse en las que ya existen, crea innumerables oportunidades para conectar con los clientes e impulsar las ventas más allá de la visita a la tienda.
Para aprovecharlo, los minoristas deben acostumbrarse a encontrarse con sus clientes dondequiera que estén, incluido el metaverso. Alrededor de en 2020 se gastaron 54.000 millones de dólares en contenido adicional para videojuegossegún JP Morgan, una cifra que no hará más que crecer. Y no es algo solo para niños: una versión digital del bolso Dionysus de Guccicreada para el mercado de Roblox se vendió por más de 4.000 dólares, más que el precio de la versión real.
Experiencias coherentes para aumentar las ventas
Tender puentes entre lo físico y lo digital y crear una experiencia de cliente coherente es la clave del éxito. La necesidad de esta integración fluida se ve respaldada por un estudio de Google, según el cual los formatos multicanal y de mercado impulsarán el 86% del crecimiento de las ventas en Europa y Estados Unidos durante los próximos cinco años.

Los minoristas con una sólida oferta digital prosperarán, según el estudio,aunque los clientes elijan comprar en la tienda.

Para los centros comerciales, que desde hace mucho ofrecen más que simples transacciones, esto representa la siguiente etapa: una extensión de su función como espacios para reunirse, pasar tiempo y crear recuerdos.
La personalización que todos hemos llegado a esperar en línea pronto será también una expectativa en los espacios físicos, con tiendas que crean una atmósfera inmersiva, incluidos paneles digitales que cambian el contenido tras evaluar características como el género y la edad.
Los minoristas físicos pueden adaptar sus recomendaciones a cada persona o mostrar información del producto en pantalla cuando los clientes manifiestan interés, simplemente al coger algo del estante. Los productos de belleza y la ropa pueden probarse virtualmente o seleccionarse con antelación, como en la colaboración de Chanel con FarFetch, en la que los compradores usan una aplicación para seleccionar artículosy programar una cita para probárselos.
Aumentar la interacción y fomentar la confianza
La interacción de esta manera entre las marcas y sus clientes repercute positivamente en la participación. Aunque muchos futuros padres prefieren probar los productos para bebés en persona, la empresa de cochecitos Bumbleride registró un aumento del 33% en su tasa de conversión de ventastras añadir modelos 3D de los cochecitos a su tienda en línea.
Las tiendas del futuro, como la de Mall of the Emirates, aprovecharán la tecnología y los datos para obtener información sobre el comportamiento de los consumidores. Se pueden seguir y analizar el número de visitantes, sus datos demográficos, los mapas de calor del flujo de personas, el tiempo de permanencia, el análisis de sentimiento y la capacidad de las tiendas para orientar y adaptar la oferta de productos y mejorar la experiencia del cliente.
En el metaverso, nuestros centros comerciales tendrán un alcance aún mayor: con el tiempo, personas de fuera de los EAU podrán visitarlos virtualmente y disfrutar de su ambiente y servicios únicos. En última instancia, esto podría hacer que tuvieran más ganas de visitarlos en persona.
Un sinfín de oportunidades en lo figital
En lugar de reducir las ventas físicas, el metaverso abrirá oportunidades para los minoristas y se extenderá a todos los sectores en los próximos años, hasta alcanzar unos ingresos anuales estimados de más de 1 billón de dólares. Esto significa que el tránsito de personas ya no cuenta toda la historia de los centros comerciales.
Creemos en el futuro del comercio minorista: en la colaboración entre lo físico y lo digital para situar al cliente en el centro de una experiencia sensorial y emocional que le ofrezca lo que realmente quiere.
Los centros comerciales llevan mucho tiempo ocupando un lugar central en las comunidades y, aunque la gente empieza a reunirse en el metaverso, los estudios sugieren que ambos pueden coexistir y funcionar en armonía para brindar a todos el sentido de conexión que sabemos que necesitan.





