La responsabilidad de proteger el clima recae especialmente en quienes son propietarios y dirigen empresas.
Los propietarios de activos deben desempeñar un papel en la configuración de los cambios estructurales necesarios.
Una nueva alianza de propietarios de activos, convocada por la ONU, está marcando el camino.
'Pacta sunt servanda'; los acuerdos deben cumplirse.
Los signatarios del Acuerdo de París han consentido en «hacer que los flujos financieros sean coherentes con una trayectoria hacia unas bajas emisiones de gases de efecto invernadero y un desarrollo resiliente al clima».
El acuerdo obliga a las naciones a emprender esfuerzos ambiciosos para combatir el cambio climático. Pero las naciones son la suma de individuos. Somos nosotros quienes debemos actuar, como particulares que invierten en su propio nombre, como líderes empresariales que gestionan activos y carteras, y como políticos responsables de los hogares y de la estabilidad de la sociedad.
El cambio climático ha hecho que cada vez más personas comprendan que el capitalismo tiene límites externos. Ya no es posible seguir como hasta ahora. Los sistemas económicos se reconfigurarán a medida que las empresas se comprometan con un futuro sostenible centrado en la protección del clima. La forma de generar y satisfacer la demanda humana debe cambiar, y esto impulsará cambios estructurales fundamentales. Debemos hacer que esto ocurra en los próximos cinco a 10 años. El tiempo se agota.
La propiedad conlleva responsabilidad
Quienes son propietarios de empresas asumen la responsabilidad de sus actividades. Las compañías de seguros, los fondos de pensiones y las fundaciones, los denominados propietarios de activos, no solo deben aceptar este hecho, sino que también deben poner de su parte para promover la evolución y el desarrollo empresarial. Deben convertirse en inversores verdaderamente activos. Los propietarios de activos deben colaborar con las empresas para garantizar que el establecimiento de sus objetivos sea compatible con el objetivo de 1,5 ˚C del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Por ello, los propietarios de activos deberían comunicar objetivos de emisiones netas cero para la totalidad de sus carteras. Esto también es relevante para las empresas, que recibirán el mensaje de que sus inversores apoyarán el cambio a largo plazo que se requiere.
Además, los propietarios de activos pueden trabajar juntos para presentar propuestas de una norma de información, idealmente ampliando la sólida base proporcionada por el Grupo de Trabajo sobre la Divulgación Financiera relacionada con el Clima (TCFD). Esta ampliación implicaría que, además de los impactos de capital derivados del cambio climático, también deberían centrarse en los impactos en el mundo real (por ejemplo, las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) medidas en gigatoneladas).
Los propietarios de activos unen fuerzas para reducir las emisiones
Bajo los auspicios de la ONU, Allianz ha contribuido a reunir a un grupo de grandes propietarios de activos, todos los cuales se han comprometido a que sus carteras de inversión sean neutras en carbono para 2050. Este grupo se denomina Alianza de Propietarios de Activos Net-Zero, convocada por la ONU. El compromiso que hemos asumido individual y colectivamente significa que nuestras carteras de inversión reflejarán una economía global que aspira a alcanzar emisiones netas de GEI cero en 2050.
En diciembre de 2019, la Alianza había crecido hasta contar con 16 grandes propietarios de activos, que en conjunto gestionan casi 4 billones de dólares en activos bajo gestión. Y seguimos creciendo.
Muchas corporaciones y sus socios financieros están asumiendo su responsabilidad y actuando en consecuencia. Esto permite un optimismo que es urgentemente necesario para aceptar e impulsar el cambio estructural que tanto necesitamos.





