Un nuevo informe ha analizado las emisiones de gases de efecto invernadero a lo largo de todo el ciclo de vida de un edificio, incluidas la construcción y el mantenimiento.
Según el informe, las ciudades de alta densidad y baja altura, como París, podrían ser las más adecuadas para reducir las emisiones.
Los objetivos de cero emisiones netas se han centrado en gran medida en el uso de energía operativa, y no en las emisiones asociadas a la construcción de edificios.
A medida que la humanidad se enfrenta a la crisis climática, se ha ido consolidando el consenso de que aumentar la densidad urbana es una forma más ecológica de vivir.
Sin embargo, según nuevas investigaciones publicadas en la revista Urban Sustainability, la forma más eficaz de construir una ciudad sostenible no es en altura, sino mediante viviendas de alta densidad y baja altura.
«Nuestros resultados demuestran que la densidad es realmente necesaria para una población urbana en crecimiento, pero la altura no», afirmó el autor principal y profesor de la Universidad Napier de Edimburgo, Francesco Pomponi.
«Por lo tanto, parece que el mundo necesita más Parises y menos Manhattans –por mucho que me guste Nueva York– en las próximas décadas.»
Baja altura, alta densidad
Los investigadores analizaron las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a lo largo de todo el ciclo de vida de un edificio, incluidas la construcción y el mantenimiento de las estructuras.
Concluyeron que los edificios de gran altura y alta densidad aumentan las emisiones de GEI en un 154 % en comparación con los edificios de baja altura y alta densidad, mientras que las viviendas de baja densidad requieren un 142 % más de suelo.
Los investigadores afirman que el diseño del entorno urbano se ha centrado principalmente en el uso de energía operativa –que es cada vez más eficiente– y no ha tenido suficientemente en cuenta la energía «incorporada». Es decir, la «energía y las emisiones que se utilizan o generan durante la extracción y producción de materias primas, la fabricación de los componentes del edificio, la construcción y demolición del edificio, y el transporte entre cada fase».
Construir mejor
Con se prevé que 2500 millones de personas más vivan en ciudades para 2050, el debate sobre la forma más eficiente de alojar a la población es fundamental.
Las zonas urbanas representan el 78 % del consumo energético mundial y los líderes de las ciudades de todo el mundo afirman que quieren asumir su responsabilidad y hacer más para reducir las emisiones de carbono.
El transporte y los edificios se encuentran entre los mayores contribuyentes: la industria de la construcción es responsable de alrededor del 40 % de todas las emisiones de carbono.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para promover el desarrollo urbano sostenible?
Las ciudades son responsables del 75 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y en ellas vive más de la mitad de la población mundial, una cifra que aumentará hasta dos tercios para 2050. Al priorizar la energía más limpia, las ciudades podrían contribuir con más de la mitad de los recortes de emisiones necesarios para limitar el calentamiento global a menos de 2 °C, lo que estaría en línea con el Acuerdo de París.
Para lograr ciudades y comunidades con cero emisiones netas y positivas para la naturaleza para 2050, el Foro Económico Mundial colabora con partes interesadas de los sectores público y privado en iniciativas que impulsan la ambición global mediante la acción local. Estas son solo algunas:
Davos Baukultur Alliance: Promover la planificación, construcción y gestión de alta calidad de edificios, infraestructuras y espacios públicos, con principios basados en la resiliencia climática, la sostenibilidad y la circularidad en el entorno construido. Más información.
Global New Mobility Coalition: Explorar nuevas soluciones para reducir la congestión y las emisiones, mejorar la infraestructura para vehículos eléctricos y transformar la movilidad urbana y las entregas. Más información.
Alliance for Urban Innovation: Conectar a innovadores y emprendedores con nuevos mercados y oportunidades que redefinan y transformen la calidad de vida y las economías locales. Más información.
G20 Global Smart Cities Alliance: Acelerar soluciones inteligentes y prácticas para generar resiliencia climática, mejorar el bienestar público y abordar los desafíos más urgentes a los que se enfrentan las ciudades y las comunidades locales. Más información.
Future of Travel and Tourism: Impulsar un crecimiento económico inclusivo y sostenible, preservando el patrimonio cultural y protegiendo los ecosistemas naturales. Más información..
Descubra cómo puede formar parte de nuestros esfuerzos por crear ciudades y comunidades más sostenibles y habitables. Póngase en contacto con nosotros aquí.
Entonces, ¿cuáles son las soluciones?
Los Ángeles, como parte de la política Green New Deal de California, ha adoptado directrices para reducir los GEI procedentes de los materiales de construcción. Es «el primer gobierno local que regula el potencial de calentamiento global del acero, el vidrio plano y la lana mineral adquirido por la ciudad», según el grupo C40, formado por casi 100 ciudades comprometidas con la lucha contra el cambio climático.
En Noruega, la ciudad de Oslo tiene como objetivo alcanzar cero emisiones en las obras municipales para 2025, y en todas las obras de construcción para 2030. Esto implica que la maquinaria de construcción deberá pasar de combustibles fósiles a sistemas eléctricos. –El 98 % de la electricidad de Noruega procede de fuentes renovables.
El grupo C40 afirma que no basta con que los edificios sean de cero emisiones netas en cuanto al uso de energía operativa, y ha puesto en marcha una declaración cuyo objetivo es reducir al menos un 50 % las emisiones incorporadas en los nuevos edificios, las grandes rehabilitaciones y los proyectos de infraestructura para 2030.
Acción rápida
Los costes de no abordar la crisis climática quedaron muy claros en el último informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC). En él se afirma que «reducciones inmediatas, rápidas y a gran escala» de las emisiones de GEI serían necesarias para limitar el calentamiento global.
Según el panel, la actividad humana es responsable del aumento de la temperatura, y la falta de acción provocaría un calentamiento de 1,5 o 2 °C en un plazo de 20 años. Ese calentamiento intensificaría las lluvias y las inundaciones, las inundaciones costeras graves y la erosión, y aumentaría la frecuencia de las olas de calor.
Y los mayores costes del cambio climático, tanto en vidas como en dinero, probablemente recaerán sobre los habitantes de las ciudades. En todo el mundo, el 70 % de las ciudades se enfrenta al cambio climático, y el 90 % de las zonas urbanas están situadas en la costa y, por tanto, son vulnerables a la subida del nivel del mar.

