Un nuevo estudio revela el impacto de las modalidades de trabajo remoto en los gerentes.
La posibilidad de trabajar a distancia parte o durante todo el tiempo ya es la norma en muchas industrias y ha arraigado nuevas formas de trabajar.
El trabajo remoto crea entornos nuevos e inciertos en los que se considera que los gerentes tienen menos conocimientos y experiencia, afirman los investigadores.
Pero los gerentes exitosos encontraron maneras de superar las tensiones, generar confianza y adaptarse a la nueva normalidad.
La Cumbre de Crecimiento del Foro Económico Mundial, Empleo y oportunidades para todos, se celebra del 2 al 3 de mayo de 2023 en Ginebra, Suiza.
¿Las reuniones en línea son iguales que las presenciales?
La mayoría diríamos que no, y las nuevas normas del trabajo remoto tienen tres implicaciones para los gerentes, según un estudio.
Ahora muchos tenemos la oportunidad de trabajar a distancia parte o durante todo el tiempo. En Estados Unidos, el 58 % de los trabajadores encuestados por McKinsey en 2022 tenía la posibilidad de trabajar desde casa al menos un día a la semana, mientras que el 35 % podía hacerlo cinco días a la semana.
Facilitar y promover mejores condiciones laborales para todos ha sido durante mucho tiempo un tema central para el Foro Económico Mundial. La Cumbre de Crecimiento, Empleo y oportunidades para todos, se celebra del 2 al 3 de mayo de 2023 en Ginebra, Suiza, y reúne a líderes de todo el mundo para impulsar oportunidades futuras, debatir el futuro del trabajo y encontrar soluciones a los desafíos actuales.
También está previsto que el Foro publique su Informe sobre el futuro del empleo 2023, que ofrece información detallada sobre los empleos y las competencias del futuro, así como sobre el ritmo del cambio.
El futuro del trabajo remoto
Trabajar desde casa se ha convertido en una petición habitual de muchos empleados de todo el mundo. En este contexto, un estudio de la Escuela de Psicología Baruch Ivcher de la Universidad Reichman, en Israel, muestra el impacto en los gerentes, muchos de cuyos cargos se han reinventado con las nuevas formas de trabajar.
El estudio revela tres tensiones principales:
1. Supervisión frente a confianza
Quizá la tensión más evidente cuando los empleados pasan a trabajar a distancia se da entre la necesidad de supervisarlos y la necesidad opuesta de demostrar confianza y asegurarse de que no sientan que se los supervisa en exceso.
Los investigadores afirmaron que optar por intensificar la supervisión e ignorar el posible daño a la confianza provocó reacciones negativas y falta de compromiso por parte de los empleados.
Una estrategia más eficaz consistía en que el gerente se presentara como alguien dispuesto a ayudar y ofreciera apoyo, fomentando y preservando así la confianza.
2. Límites profesionales difusos
Otra tensión surgió en torno a los límites profesionales. Los límites poco claros entre el trabajo y la vida en el hogar, que surgieron durante la pandemia, corren el riesgo de mantenerse a medida que estas prácticas continúan; muchos estudios han destacado este tema.
«Los gerentes que no prestaron atención a la difuminación de los límites entre el hogar y el trabajo crearon un entorno indefinido y agotador», escribieron los autores del estudio.
Según el estudio, los participantes expresaron su preocupación porque el trabajo se estaba entrometiendo en sus vidas, mientras que los gerentes tenían dificultades para «crear un espacio seguro para sus equipos».
Los participantes también describieron condiciones de trabajo difíciles, como sentarse dentro de armarios de dormitorio para conversar con sus gerentes o conectarse mientras tenían a sus hijos sentados en el regazo.
Los gerentes exitosos entendieron que los límites están cambiando y que, para que el trabajo remoto funcione, hay que permitir que los empleados trabajen desde casa y conserven su espacio personal, concluyeron los autores del estudio.
3. Redefinir el papel del gerente
Las nuevas formas de trabajar también han cambiado las concepciones tradicionales de los gerentes: se los considera menos autoridades que todo lo saben y más personas que también lidian con cómo trabajar eficazmente.
«Los gerentes que percibían su falta de conocimientos como algo que contradecía su autoridad tendían a sentirse impotentes en su función gerencial», señala el informe. «Algunos incluso intentaron mantener una fachada de certeza en una realidad incierta, lo que provocó agotamiento personal. En cambio, otros gerentes estaban dispuestos a admitir ante sus empleados que no “lo sabían todo” y tenían más disposición a aprender junto con ellos cómo afrontar la nueva realidad».
Los resultados mostraron distintas maneras de afrontar estas tres tensiones. Mientras algunos gerentes optaron por centrarse en un elemento, otros encontraron nuevas formas de gestionar y resolver tensiones contrapuestas, y de adaptar sus funciones a la nueva normalidad.
La buena noticia es que los gerentes pueden recurrir a estrategias eficaces para superar las limitaciones de un entorno virtual y las distancias que este implica. Entre ellas están fomentar la confianza, centrarse en rutinas de trabajo «basadas en las necesidades» y mostrar a los empleados que los líderes también están aprendiendo.







