Para abordar el desempleo juvenil, debemos cambiar los esfuerzos de los jóvenes de buscar empleo a crear oportunidades comercializables para sí mismos.
Integrar el emprendimiento y la innovación en la educación es clave.
Los centros de incubación de empresas y el apoyo gubernamental pueden impulsar la innovación que crea mercados.
La falta de oportunidades de empleo es una preocupación seria en todo el mundo, pero la situación en África ha sido considerablemente peor. Con más de 140 millones de jóvenes desempleados (de entre 15 y 35 años), no es de extrañar que las industrias y las economías africanas se encuentren en peor situación que hace unas décadas.
Con la aparición de la COVID-19, la grave situación en África solo empeoró. Los despidos y las reducciones de las horas de trabajo sirvieron de llamada de atención para todo el continente.
Existe una necesidad abrumadora de cambiar los esfuerzos de los jóvenes de buscar empleo convencional a crear oportunidades comercializables para sí mismos. La investigación de The Christensen Institute sugiere que los innovadores o las corporaciones que se dirigen a áreas de no consumo pueden crear una riqueza significativa y, a su vez, ejercer considerables influencias transformadoras para el desarrollo de la sociedad.
Así es como la industria y la población desempleada en general de África pueden avanzar hacia la creación de oportunidades dentro del mercado.
Integrar el emprendimiento y la innovación en la educación
En lugar de depender de las grandes empresas para impulsar el crecimiento económico y crear oportunidades de empleo, Sudáfrica necesita centrar sus esfuerzos en ampliar el apoyo a los innovadores locales con experiencia o conocimientos empresariales. Las estadísticas sugieren que un número considerable de jóvenes con formación en Sudáfrica están desempleados debido a los obstáculos existentes para el crecimiento económico.
Kenia, al igual que Sudáfrica, necesita invertir en programas de desarrollo de competencias para jóvenes desempleados. En el pasado, iniciativas de empleo como “Kazi Kwa Vijana" no han logrado generar empleo de forma eficaz para los jóvenes. La mayoría de estos programas tienden a ser intensivos en mano de obra y, por tanto, se dirigen a jóvenes aptos físicamente que, en la mayoría de los casos, no tienen la oportunidad de cursar estudios superiores.
Al integrar el emprendimiento y la innovación en el currículo escolar, los Estados africanos pueden brindar a los jóvenes el apoyo necesario para crear oportunidades de mercado y de empleo. Esto ayudaría a reducir la tasa de desempleo juvenil, que en Kenia ha aumentado de forma constante.
Este es el enfoque de Africa Teen Geeks en Sudáfrica y más allá. Aunque los programas de enriquecimiento extraescolares y de fin de semana intentan abordar este problema, nunca llegan a todos los niños, especialmente a los de comunidades desfavorecidas. Por eso nuestro enfoque consiste en trabajar directamente con los gobiernos e incorporar la innovación y las competencias de la Cuarta Revolución Industrial en el currículo escolar.
Los investigadores han descubierto que la exposición a la innovación tiene un efecto significativo no solo en el tipo de innovación que persiguen los jóvenes, sino también en su probabilidad de convertirse en innovadores. Para alcanzar el ODS 4 (Educación de calidad) y el ODS 8 (Trabajo decente y crecimiento económico), debemos centrarnos en garantizar que la educación conduzca a mejores oportunidades y resultados, independientemente del lugar de residencia de los niños o de quiénes sean sus padres.
Nelson Mandela dijo en una ocasión: “No hay una revelación más clara del alma de una sociedad que la forma en que trata a sus niños”. La señal más reveladora del progreso de una nación hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible será lo bien que atiende las necesidades de sus niños. No hay mejor manera que proporcionar una educación de calidad en igualdad de condiciones. La educación es el mayor igualador y, en la vida de muchos niños, la única manera de romper el ciclo de la pobreza.
Cómo impulsar la innovación que crea mercados
Uno de los atributos más cruciales a tener en cuenta para una innovación eficaz que crea mercados es el establecimiento de una arquitectura interdependiente. Este tipo de disposiciones interdependientes, como los centros de incubación de empresas, garantizan que los innovadores estén protegidos frente a las incertidumbres cuando empiezan a poner en práctica sus ideas.
Un centro de incubación de empresas es un entorno único y muy flexible que combina procedimientos de desarrollo empresarial, infraestructura y personas para impulsar y hacer crecer pequeñas empresas durante sus etapas iniciales de desarrollo, explican Efosa Ojomo y Lincoln Wilcox para The Christensen Institute. Numerosas economías africanas, si no todas, podrían beneficiarse del establecimiento de estos centros.
Las empresas que se dirigen al no consumo no son muy populares, ya que a menudo deben comenzar con márgenes bastante bajos, requieren un capital considerable y se dirigen a mercados poco definidos, explican Ojomo y Wilcox. Para garantizar que el mercado africano pueda desenvolverse mejor en este sentido, es necesario obtener el respaldo directivo de los gobiernos y de las ONG. Este apoyo es vital porque los innovadores tienden a encontrar varios desafíos, tanto financieros como estructurales, que podrían desalentar sus esfuerzos. Además, es menos costoso para el gobierno apoyar a estas instituciones o personas innovadoras que crear oportunidades de empleo. Una vez que estas empresas se consoliden, pueden emplear y empoderar a muchas otras personas desempleadas.
Las innovaciones que crean mercados tienen una influencia significativa en la creación de empleo, porque tienden a dirigirse a segmentos del mercado que han sido desatendidos en el pasado. Por eso, los ámbitos empresarial y educativo africanos deberían centrarse en transmitir conocimientos sobre cómo crear empleos y oportunidades en lugar de cómo buscarlos. Esto ayudaría a desarrollar una cultura que respalde las innovaciones que crean mercados desde la educación secundaria. Por extensión, menos personas dependerían del empleo, y quienes lo tuvieran serían absorbidos fácilmente por industrias que necesitan sus capacidades distintivas.
Por último, los Estados africanos deberían fomentar tecnologías habilitadoras específicas para sus respectivas necesidades. Por ejemplo, debido a la pandemia, millones de personas tuvieron que trabajar de forma remota temporalmente. Los gobiernos, junto con los proveedores de servicios de internet, pueden trabajar para ofrecer servicios de internet gratuitos o más asequibles en zonas urbanas o residenciales. Internet es esencial para realizar actividades de investigación y desarrollo de manera eficiente, y los innovadores que crean mercados realizan muchas investigaciones en internet para escalar adecuadamente sus proyectos. Tecnologías habilitadoras similares son imprescindibles en África, así como en todo el mundo.
Las innovaciones que crean mercados hacen que los productos que antes eran inaccesibles para una parte significativa de la población sean asequibles y accesibles. Los innovadores que se dirigen a áreas de no consumo pueden crear una riqueza significativa y, a su vez, transformar la sociedad. El apoyo gubernamental y los programas como los centros de incubación pueden beneficiar tanto al gobierno como a toda la población desempleada.







