Inestabilidad, inflación y la «policrisis» – el Informe de Riesgos Globales seis meses después

View of US dollars.
Global risks ... inflation could remain high, and even rise, if shocks occur.Image: Unsplash/Engin Akyurt
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  • El Informe de Riesgos Globales del Foro Económico Mundial destacó la «policrisis» a comienzos de 2023, que refleja la combinación de crisis a la que se enfrentaba el mundo.

  • Muchos de estos riesgos siguen presentes, pero nos hemos acostumbrado a ellos, sostiene Peter Giger, director de riesgos del grupo en Zurich Insurance Group.

  • En el pasado se ha prestado poca atención a la construcción de resiliencia, afirma Carolina Klint, directora general de Marsh McLennan, aunque hay señales de que esto está cambiando.

Este artículo se basa en una transcripción editada de una entrevista para Radio Davos. Puede escuchar el pódcast completo aquí o suscribirse en cualquier aplicación de pódcast.

«Las tensiones geopolíticas no se han aliviado, la guerra sigue en curso, la inflación sigue ahí. Pero nos hemos acostumbrado».

Ese análisis contundente del estado actual del mundo procede de Peter Giger, director de riesgos del grupo en Zurich Insurance Group.

A comienzos de 2023, el Foro Económico Mundial publicó su Informe de Riesgos Globales – una amplia encuesta que evalúa los mayores riesgos para el mundo– en la que concluyó que la humanidad se enfrentaba a una «policrisis». Las crisis económicas, globales, políticas y climáticas convergían para generar tensiones y una sensación de inestabilidad en un grado que el mundo no había experimentado en algunos años.

En la Reunión Anual del Foro en Davos, a principios de 2023, «policrisis» era el término de moda. Más de medio año después, Giger se une a Carolina Klint, directora general de Marsh McLennan, para reflexionar sobre qué ha cambiado y cuáles son los mayores riesgos que enfrenta el mundo en este momento.

¿Seguimos en una policrisis?

Sí, concluye Giger, aunque quizá muchas personas la perciben con menos intensidad que a comienzos de año.

«Los seres humanos se acostumbran a las circunstancias muy rápido. Lo que realmente no les gusta es el cambio. Y eso es lo que genera la ansiedad», afirma. «Creo que si la situación actual persiste, la gente no se preocupará excesivamente por ello, porque llevamos medio año lidiando con ello, así que seguiremos lidiando».

Los riesgos ambientales y climáticos dominan las preocupaciones.Image: Foro Económico Mundial

¿Qué ha cambiado en la economía?

A comienzos de 2023, muchos países del mundo desarrollado atravesaban una crisis del coste de la vida como resultado de la inestabilidad de los mercados y de una inflación que alcanzó niveles no vistos en décadas. Seis meses después, la intervención de las autoridades ha contenido en gran medida el riesgo inmediato de turbulencias financieras, considera Klint, pero aún no estamos fuera de peligro.

«La inflación podría mantenerse alta e incluso subir si se producen nuevas perturbaciones. Podría intensificarse la guerra en Ucrania, por ejemplo, o fenómenos meteorológicos extremos que podrían desencadenar políticas monetarias aún más restrictivas. Y entonces volveríamos a tener problemas. Por eso creo que todavía estamos a la espera de ver qué pasa», afirma.

«Pero creo que ese momento de gran estrés que vivimos durante un instante, al menos, se ha asentado un poco».

La economía china, que se ha recuperado con menos fuerza de lo previsto tras la pandemia, es un ejemplo de por qué persiste la incertidumbre.

«La confianza es uno de los factores más importantes para impulsar el crecimiento. Las personas invierten. Planifican si confían en el futuro. Y creo que, obviamente, hay una falta de confianza y de fe en el rumbo que sigue el mundo. Y eso no se restablece con tanta facilidad», afirma Giger.

Los encuestados creen que las perspectivas seguirán siendo volátiles en los próximos dos años.Image: Foro Económico Mundial

Estabilidad de las cadenas de suministro

Las cadenas de suministro han sufrido un golpe en los últimos años, desde la guerra comercial entre Estados Unidos y China, hasta la pandemia, pasando por el buque portacontenedores Ever Given varado en el canal de Suez. A ello se suma que las tensiones geopolíticas provocan ahora un aumento de las sanciones y de los controles comerciales.

«Con la actual confrontación geoeconómica que estamos presenciando, también vemos que se desarrollan políticas nacionalistas. Como resultado, los países buscan cada vez más alcanzar la autosuficiencia. Y, por supuesto, eso va a pasar factura a la globalización, pero también ha puesto de relieve lo frágiles y poco fiables que se han vuelto las cadenas de suministro mundiales», afirma Klint.

Las empresas buscan dotar de más estabilidad a sus cadenas de suministro explorando proveedores alternativos, acumulando existencias y acercando la producción a casa. Se trata de un enorme giro estratégico para muchas compañías.

Klint sostiene que el enfoque en la eficiencia, y no en la resiliencia, de las cadenas de suministro ha dejado a las empresas vulnerables ante las perturbaciones. Al no reconocer y responder a los riesgos emergentes, han reducido su capacidad para responder a ellos. Pero la actitud de las empresas hacia un enfoque estratégico del riesgo ha evolucionado de forma significativa, afirma.

La crisis climática

Año tras año, la crisis climática encabeza el Informe de Riesgos Globales. Y no es probable que esto cambie. Sigue siendo el mayor riesgo al que se enfrenta la humanidad.

«La cruda realidad que empezamos a ver es que ciertos lugares que antes eran perfectamente habitables serán muy incómodos y quedarán expuestos a desastres naturales periódicos, hasta el punto de que las aseguradoras quizá ya no puedan ofrecer una prima, o la prima será tan elevada que la gente ya no estará dispuesta a asumirla», afirma Giger.

Otras cuestiones ambientales, como la pérdida de biodiversidad –por ejemplo, como resultado de la destrucción de hábitats o de políticas agrícolas agresivas–, también están escalando en la agenda de riesgos.

Pero Klint también ve motivos para el optimismo: el activismo de los accionistas está impulsando los asuntos ambientales, sociales y de gobernanza corporativa en la agenda. Y la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania ha acelerado el impulso hacia la energía verde.

Policrisis, demostrada por el espectro de los principales riesgos.Image: Foro Económico Mundial

¿Han surgido nuevos riesgos?

En los últimos seis meses aproximadamente, la inteligencia artificial ha captado la atención del público – aunque Giger considera que hay mucho bombo publicitario.

«La gente sobrestima totalmente el impacto a corto plazo y subestima totalmente el impacto a largo plazo. Dentro de diez años, habremos adaptado nuestro mundo y la IA será una parte integral de él y resultará completamente natural. ¿Para los próximos seis meses? No lo creo», afirma.

Otras tendencias tecnológicas emergentes, como la recopilación agresiva de datos y lo que esto implica para la generación de contenidos falsos, sin duda deben seguir bajo revisión.

Al margen de la tecnología, el origen de la próxima pandemia debe vigilarse cuidadosamente, afirma Klint, asegurándonos de aprender lecciones de la COVID-19 y de crear resiliencia.

Los 4 principales riesgos a los que se enfrentan las organizaciones este año.
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