Años de avances hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible se han visto interrumpidos drásticamente por la COVID-19.
Debemos trabajar con niños y jóvenes para mejorar la salud mental y abordar las causas de los problemas de salud mental.
Esto requerirá alianzas entre organizaciones sin fines de lucro y empresas, nuevas fuentes de financiación y un enfoque innovador.
Vivimos en un mundo donde las desigualdades crecientes son acuciantes y es imprescindible resolver problemas al margen de las estructuras preexistentes. Un mundo que avanza hacia un futuro digital a la velocidad de la luz y deja a miles de millones en la oscuridad. Años de avances hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se han visto interrumpidos drásticamente por la COVID-19. Es hora de preguntarnos si estamos haciendo lo suficiente para cumplir el plazo de 2030 para alcanzar los ODS.
En la práctica, ¿qué hará falta?
Incluir a niños y jóvenes
Para empezar, los niños y jóvenes necesitan que los apoyemos como agentes de cambio en sus propias vidas. Una encuesta reciente realizada en colaboración con Gallup, mostró que tenemos una generación de jóvenes con un 50 % más de probabilidades que los adultos de creer que el mundo mejora con cada generación.
A pesar de su optimismo, expresan impaciencia por actuar frente al cambio climático y lidian con sentimientos de depresión y ansiedad. Sin embargo, como se escucha claramente en la conversación mundial #OnMyMind, los jóvenes están convencidos de que muchas causas de la mala salud mental no son inevitables.
Demostremos que tienen razón. Junto con jóvenes agentes de cambio, el Foro Económico Mundial, Salesforce y diversos socios, un desafío mundial para emprendedores se pondrá en marcha en UpLink en 2022 para utilizar tecnologías digitales con el fin de mejorar la resiliencia mental y el bienestar de los jóvenes en todo el mundo.
Fomentar un optimismo realista en los adolescentes es el primer paso. Al mismo tiempo, debemos hacer todo lo posible para impulsar el desarrollo de sus habilidades de diseño y tecnología. Debemos fomentar la mentalidad emprendedora necesaria para abordar los desafíos que enfrentan en su vida cotidiana y en un futuro cada vez más impredecible.
Upshift es un programa que hace precisamente eso en más de 40 países y que prevé llegar a más de 15 millones de jóvenes para 2025. Jóvenes innovadores están encontrando maneras de combatir el cambio climático, por ejemplo, usando algas para reducir las emisiones de carbono y abordando las brechas de equidad social que consideran centrales en sus comunidades.
Con aproximadamente un 60 % de participantes mujeres, el programa Upshift también aborda deliberadamente la realidad —incluso en países de ingresos medios y altos— de que solo el 14 % de las niñas con mejores resultados en ciencias o matemáticas esperaba trabajar en ciencia e ingeniería, frente al 26 % de los niños con mejores resultados. Comprometámonos colectivamente a aumentar drásticamente el porcentaje de mujeres profesionales de la inteligencia artificial (actualmente, solo el 22 %) que diseñan los algoritmos que afectan a nuestras vidas.
Construir juntos futuros alternativos
Las alianzas entre organizaciones sin fines de lucro y empresas deben basarse en valores compartidos, acciones comunes y responsabilidad conjunta por los resultados, equilibrando al mismo tiempo la inclusión y la sostenibilidad en todos los modelos de negocio y objetivos de impacto. A continuación compartimos algunos ejemplos prometedores, pero necesitamos que más socios unan esfuerzos y más ideas para construir juntos futuros alternativos.
Learning Passport con Microsoft ilustra lo que puede lograrse con un objetivo compartido de equidad. La plataforma móvil y sin conexión ha hecho posible una educación flexible y de alta calidad para 1,6 millones de niños en 13 países, incluso donde no hay una conexión fiable a internet. Ampliamente utilizada para que los niños siguieran aprendiendo cuando las escuelas de todo el mundo cerraron por las medidas de contención de la COVID-19, la plataforma fue reconocida como uno de los 100 mejores inventos de 2021 según TIME.
Con el apoyo de varios socios, entre ellos Ericsson, UNICEF y la UIT, la iniciativa Giga ha cartografiado más de un millón de escuelas en 42 países con el objetivo de conectar a internet todas las escuelas. A partir de estos datos, la científica y artista Nadieh Bremer creó una impactante colección de tokens no fungibles (NFT) que representan el mundo «de arriba», con las escuelas conectadas, y un mundo pálido «de abajo», que refleja las escuelas sin conexión. Los ingresos de la venta de los NFT de «Patchwork Kingdom» ayudarán a financiar un panorama cambiante en el que todos los estudiantes se incorporen al vibrante mundo de arriba.
Junto con Finlandia y ARM, también estamos creando un espacio seguro para experimentar con emprendedores tecnológicos, jóvenes y expertos en datos. Cuestionando el concepto de moda que describe como «unicornio» a una empresa valorada en más de 1.000 millones de USD, les invitamos a sumarse a la creación de unicornios azules: empresas que tengan un impacto en las experiencias de aprendizaje de 100 millones de niños, dentro de un ecosistema seguro, ético y enriquecedor que promueva la igualdad de género, la no discriminación y la inclusión.
Movilizar capital público y privado
Cuando hablamos de llegar a cientos de millones de niños, no podemos pasar por alto la movilización de capital financiero público y privado. Como afirma el ministro de Cooperación Internacional para el Desarrollo de Suecia, Per Olsson Fridh: «La cooperación internacional para el desarrollo debe actuar como catalizador y ser innovadora.
La ayuda tradicional por sí sola no puede resolver los desafíos que enfrenta el mundo». En colaboración con el sector de financiación del desarrollo de Finlandia, trabajamos para movilizar más capital público y privado que genere impacto para los niños, incluido un fondo de impacto centrado en la infancia, por un valor de cientos de millones de euros.
Otro ejemplo de éxito en 2022 será el diseño de un fondo de resultados equitativos en alfabetización digital, anunciado en el Foro Generación Igualdad , donde se prometieron compromisos financieros por 40.000 millones de dólares para lograr resultados en materia de igualdad de género en un plazo de cinco años. El fondo promete apoyar a todas las niñas para que se conviertan en pioneras tecnológicas, con el respaldo de flujos de inversión existentes de más de 21.000 millones de dólares en transiciones pertinentes de la escuela al trabajo en mercados emergentes.
UNICEF también está abriendo camino en el sector público mediante el uso de cadenas de bloques para aumentar la eficiencia y la transparencia. Con el apoyo de la Fundación Ethereum, usamos nuestro CryptoFund para invertir en empresas emergentes tecnológicas del Sur Global. Hasta la fecha, 2.527 ETH y 8 BTC han contribuido a 18 inversiones que desarrollan bienes públicos digitales de código abierto.
Afrontar el cambio y el fracaso
En el corazón de cada niño está la innovación: una curiosidad natural y universal. Atrevámonos a pensar en grande juntos, como lo hacen los niños. Seamos audaces al cuestionar la norma imperante de que los objetivos de equidad se persiguen «poniéndonos al día» con el ritmo de la revolución digital. Cerrar las brechas digitales geográficas, de género y generacionales debe marcar el ritmo de la revolución.
Equivoquémonos mientras innovamos y cuestionémonos mutuamente. Solo entonces estaremos a la altura de nuestro mejor esfuerzo por un mundo verdaderamente equitativo, inclusivo y sostenible.
Para presentar tu solución innovadora al Desafío de Salud Mental Juvenil, visita UpLink.


