La tecnología para edificios existente, de Noruega a Nueva York, está reduciendo las emisiones para combatir el cambio climático. Así es como

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  • Los edificios son un aspecto de la mitigación y la adaptación al cambio climático que suele pasarse por alto.

  • Ya existen los medios para adaptar edificios nuevos y antiguos a las normas de bajas emisiones de carbono y de cero emisiones netas.

  • Optimizar la eficiencia energética no solo beneficia al clima, sino que también mejora la experiencia de quienes ocupan los edificios.

Los fenómenos meteorológicos extremos. Los conflictos persistentes. La creciente crisis energética. Estos factores —muchos de los cuales se agravan por el cambio climático— también ponen a prueba nuestra capacidad para construir un mundo resiliente al clima. Sin embargo, tras una COP27 que invitó a la reflexión y a las puertas de Davos, la oportunidad de lograr un impacto significativo y duradero es máxima.

Como responsable de una empresa de tecnología para edificios, tengo una responsabilidad singular de abordar el cambio climático, dado que casi el 40 % de las emisiones mundiales de CO₂ proviene de los edificios. Sin embargo, los edificios siempre han sido el elemento de la ecuación de infraestructuras que se dejaba para después. En el pasado, cuando se hablaba de tecnología respetuosa con el clima, venían a la mente cosas como las instalaciones solares, los parques eólicos o los vehículos eléctricos. Todos forman parte de la solución, pero no son la única respuesta.

No se puede descarbonizar el mundo sin descarbonizar los edificios. La buena noticia es que también conocemos la fórmula para lograrlo: centrarnos en la eficiencia energética, la electrificación y la digitalización. Tecnologías como los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) de alta eficiencia, los sensores de ocupación y las plataformas digitales son las que realmente transforman el sector de los edificios. Junto con información obtenida en tiempo real y la conectividad entre plataformas, nos permiten reducir las facturas energéticas y las emisiones, y convertir los edificios en activos estratégicos y respetuosos con el clima.

Para adaptar los edificios a las normas de bajas emisiones de carbono (y de cero emisiones netas) del futuro, tenemos que digitalizarlos y transformarlos. Al conectar diversos sistemas y dispositivos —ya sean unidades HVAC, contadores de energía, sistemas de seguridad y otros— en una única red inteligente, los propietarios de edificios pueden obtener información en tiempo real y controlar cómo consumen y utilizan la energía sus edificios.

No se puede descarbonizar el mundo sin descarbonizar los edificios.

George Oliver, presidente y director ejecutivo de Johnson Controls, Johnson Controls

Basta con observar Powerhouse Brattørkaia, el edificio con balance energético positivo más grande de Noruega. Produce más energía de la que consume a lo largo de su vida útil, pero ¿cómo es posible? Gracias a soluciones de gestión de edificios de última generación, dispositivos de bajo consumo como la iluminación LED y sistemas HVAC de alta eficiencia, junto con bombas de calor avanzadas y eficientes desde el punto de vista energético y cargadores para coches eléctricos. El sistema energético capta el doble del consumo anual del edificio y, con ayuda de paneles solares en la fachada, obtiene del océano energía para calefacción y refrigeración, que comparte con el edificio y otras estructuras cercanas.

Powerhouse Brattørkaia, que produce más energía de la que consumeImage: Johnson Controls

Todos los sistemas se supervisan en un panel digital que detalla los indicadores clave de rendimiento (KPI) de ocupación, confort y sostenibilidad en distintas zonas del edificio. En promedio, Powerhouse Brattørkaia se abastece de energía renovable y también suministra energía a edificios vecinos, autobuses eléctricos, coches y barcos mediante una microrred local. Es un edificio del futuro, pero ya existe.

La respuesta tampoco siempre está en construir algo nuevo. Las organizaciones pueden convertir edificios antiguos en edificios «inteligentes» y lograr resultados similares, como una menor huella de carbono y un menor coste total de operación. Con modelos de predicción energética que estiman el consumo y la demanda en cada momento, y tienen en cuenta una amplia variedad de variables, como las condiciones exteriores actuales, los patrones meteorológicos históricos y otros factores, los propietarios de edificios ahora pueden reducir drásticamente el gasto energético y recortar de forma significativa los costes de mantenimiento. Estos fondos recuperados pueden reinvertirse en iniciativas de descarbonización u otras áreas operativas fundamentales.

El futuro del sector inmobiliario: Fomentando la resiliencia en el sector inmobiliario.
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Basta con mirar el Empire State Building. Inaugurado en 1931, fue un faro de esperanza para una ciudad sacudida por la Gran Depresión. Ahora, el edificio guía a Nueva York de otra manera: en materia de sostenibilidad. Según informó The Washington Post, el fideicomiso propietario del Empire State Building lleva tiempo trabajando para convertir el monumento en un modelo de sostenibilidad. Los ascensores generan energía al moverse y se reacondicionaron los cristales de las ventanas para que tuvieran un aislamiento excepcional. En conjunto, las mejoras han reducido alrededor de un 40 % las emisiones de carbono de las operaciones del Empire State Building en los últimos 10 años y han generado un ahorro energético de 40 millones de dólares; sus propietarios aspiran a reducirlas otro 40 % en la próxima década.

Los beneficios de la digitalización van mucho más allá de los propietarios de edificios. Al conectar el hardware de un edificio con software más moderno, se puede mejorar la vida y el bienestar de quienes lo ocupan, aumentar su productividad y satisfacción, y también replantear el futuro de los paisajes urbanos. Por ejemplo, integrar sistemas HVAC con sensores de ocupación produce varios resultados positivos: menos desperdicio energético, menores costes y mayor confort para los ocupantes gracias a la automatización de la temperatura. Es beneficioso tanto para el clima como para la experiencia de quienes ocupan el edificio.

Fiserv Forum, que se ha beneficiado de una tecnología de eficiencia energética que ha supuesto un cambio decisivo.Image: Johnson Controls

El Fiserv Forum, en Milwaukee, sede del equipo de baloncesto Milwaukee Bucks, es un recinto de última generación que atrae a aficionados a eventos deportivos, conciertos y mucho más. Implementamos diversas soluciones de tecnología para edificios en todas sus instalaciones con el fin de mejorar la experiencia de los aficionados, aumentar el rendimiento del edificio, reducir el consumo energético y disminuir la huella ambiental del estadio. La tecnología ha supuesto un cambio decisivo tanto para la experiencia de los aficionados como para la gestión inteligente del edificio. El recinto es uno de los apenas cuatro estadios de la NBA con certificación de oro del programa Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental (LEED).

¿Cómo pueden las tecnologías digitales ayudar a alcanzar los objetivos climáticos?

Para que las empresas y sus plantillas sigan siendo pertinentes, competitivas y sostenibles ante el aumento de las temperaturas mundiales, deben mejorar sus edificios para que sean más resilientes al clima. Los líderes y las organizaciones están reflexionando sobre su propósito y misión generales, y deben reconocer el impacto que el cambio climático tendrá tanto en sus plantillas y empresas como en sus paisajes urbanos, y realizar hoy los ajustes necesarios. Al hacerlo, garantizarán su éxito duradero para las generaciones venideras.

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