Al igual que muchas otras regiones, América Latina enfrenta desafíos económicos, medioambientales y sociales. En este contexto, dos ministros brasileños participaron en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos para explorar oportunidades en las que Brasil puede desempeñar un papel destacado en los próximos años.
Estas son las principales conclusiones de la sesión «Brasil: una nueva hoja de ruta», en la que participaron Marina Silva, ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil; Fernando Haddad, ministro de Hacienda de Brasil, y la moderadora Marisol Argueta, directora de la Agenda Regional para América Latina del Foro Económico Mundial.
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Brasil es uno de los «grandes actores» de la región latinoamericana, con una economía relativamente estable, tecnologías verdes emergentes que pueden contribuir a impulsar la transición energética mundial, el 60% de la selva amazónica y recursos naturales estratégicos, cruciales para la lucha mundial contra el cambio climático.
Brasil es muy consciente de estas ventajas, que lo convierten en una nación dinámica y única. Según los panelistas, el país está formulando estrategias para mantener la estabilidad económica y social, así como para convertirse en una fuerza líder en la acción climática. Aunque enfrenta numerosos desafíos internos —como se vio a principios de este año, cuando un movimiento opositor organizó disturbios antidemocráticos en Brasilia— y en un contexto internacional incierto, Brasil parece dispuesto a aprovechar sus sólidas instituciones para fortalecer la democracia e impulsar su economía.
Cuando nos enfrentamos a desafíos, podemos responder en muy pocas horas, lo que demuestra que nuestras instituciones son sólidas.
Marina Silva, ministra de Medio Ambiente de Brasil
Perspectivas económicas
Fernando Haddad reconoció que el nuevo Gobierno se enfrenta a unas perspectivas financieras difíciles debido, entre otros factores, a los altos niveles de gasto social. El ministro reiteró su compromiso anterior de que Brasil cerrará 2023 con un déficit presupuestario primario equivalente al 1% del producto interno bruto.
«Queremos equilibrar nuestras cuentas, y esto vendrá acompañado de medidas regulatorias en materia de crédito, reindustrialización, transición ecológica e integración regional».
Si adoptamos la agenda adecuada y reequilibramos nuestras cuentas, Brasil podrá crecer por encima de la media mundial, como ocurrió durante los 8 años anteriores del Gobierno de Lula.
Fernando Haddad, ministro de Hacienda de Brasil
Brasil y el cambio climático
Como hogar de una gran riqueza natural, biodiversidad y diversidad cultural, el clima es un tema clave en la agenda de Brasil, en el contexto de la carrera mundial hacia las cero emisiones netas y la neutralidad climática.
Marina Silva, hija de recolectores de caucho del Amazonas, afirmó que Brasil fue el primer país en desarrollo en establecer objetivos climáticos y que ahora está preparado para asumir un papel destacado en la agenda medioambiental, por ejemplo, liderando una iniciativa mundial para proteger los bosques.
Hemos vuelto a la agenda internacional para hablar del clima, de objetivos climáticos ambiciosos y de biodiversidad.
Marina Silva, ministra de Medio Ambiente de Brasil
Dijo que Brasil se ha comprometido a acabar con la deforestación para 2030 e incluso se ha ofrecido a acoger la COP-30 en el Amazonas; un gesto que puede mostrar al mundo y a la sociedad brasileña que el Gobierno se toma en serio sus políticas medioambientales. Sin embargo, advirtió que el mundo aún no ha redoblado sus esfuerzos para cumplir sus compromisos medioambientales y añadió: «Contamos con una buena regulación mundial, pero faltan inversiones. Los 100.000 millones de dólares prometidos por los países desarrollados aún no han llegado. Necesitamos recursos para la mitigación y la adaptación».
Acoger una reunión de la COP en el Amazonas demuestra nuestro compromiso con este bioma. Pero la responsabilidad de preservarlo no es solo nuestra. Necesitamos alianzas y apoyo tecnológico; necesitamos que el mundo haga su parte.
Marina Silva, ministra de Medio Ambiente de Brasil
Invertir en el futuro
Las materias primas impulsaron considerablemente las economías latinoamericanas a principios de siglo. Ante su ausencia esta vez, Haddad dijo que el Gobierno brasileño promovería un «auge de la integración regional» para facilitar el comercio y atraer inversiones».
Haddad añadió que el sector privado tiene un papel que desempeñar en la promoción de un desarrollo sostenible e inclusivo. El sector empresarial aún debe tomar medidas concretas en favor del medio ambiente, la igualdad de género, la inclusión, la sostenibilidad, la transición energética y los derechos humanos.
Es posible convocar a directores ejecutivos y líderes empresariales, y no solo a jefes de Estado y de Gobierno, en torno a una agenda para la civilización.
Fernando Haddad, ministro de Hacienda de Brasil
Silva añadió que Brasil quiere predicar con el ejemplo. El país confía en que sea posible lograr un futuro próspero, justo, democrático y sostenible.





