El sarampión, «una amenaza mundial»: ¿qué es y por qué se disparan ahora los casos?

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Este artículo se publicó por primera vez en mayo de 2022 y se actualizó en noviembre de 2022.

  • La Organización Mundial de la Salud y la agencia de salud pública de EE. UU. han declarado que el sarampión es «una amenaza inminente» para el mundo.

  • En 2021, se estimaron 9 millones de casos y 128.000 muertes por sarampión en todo el mundo, con grandes brotes en 22 países.

  • Los casos de sarampión aumentaron un 79% en enero y febrero de 2022, cuando la COVID-19 desvió recursos de la vacunación contra el sarampión.

Los casos de sarampión se disparan mientras los niños no reciben vacunas esenciales.

En noviembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC) declararon que el sarampión era «una amenaza inminente en todas las regiones del mundo».

Casi 40 millones de niños no recibieron una dosis de la vacuna contra el sarampión en 2021 debido a las interrupciones causadas por la COVID-19. El sarampión causó más de 120.000 muertes y se estimaron 9 millones de casos en todo el mundo, con grandes brotes en 22 países.

El director general de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo: «La paradoja de la pandemia es que, mientras las vacunas contra la COVID-19 se desarrollaron en tiempo récord y se administraron en la mayor campaña de vacunación de la historia, los programas de inmunización sistemática sufrieron graves interrupciones y millones de niños se quedaron sin vacunas que salvan vidas contra enfermedades mortales como el sarampión.

»Es absolutamente fundamental volver a encarrilar los programas de inmunización. Detrás de cada estadística de este informe hay un niño en riesgo de contraer una enfermedad prevenible».

En los dos primeros meses de 2022, los casos de sarampión aumentaron casi un 80% en comparación con el mismo período del año anterior, según datos de UNICEF y la OMS.

Entonces, ¿qué está pasando y hasta qué punto es grave esta enfermedad?

¿Qué es el sarampión?

El sarampión es una enfermedad muy contagiosa. En 2018, el sarampión causó más de 140.000 muertes, según la OMS. La mayoría de las víctimas eran niños menores de cinco años. En los países en desarrollo, especialmente en algunas zonas de África y Asia, el sarampión sigue siendo común.

El sarampión está causado por un virus que infecta las vías respiratorias y luego se propaga por el cuerpo. Entre sus síntomas figuran fiebre alta y erupciones cutáneas. Puede provocar complicaciones graves, como ceguera, encefalitis —una infección que causa inflamación del cerebro— e infecciones respiratorias graves, como la neumonía. Estas complicaciones son las que provocan la mayoría de las muertes. Los niños pequeños que no están vacunados y están malnutridos corren mayor riesgo de contraer sarampión.

El sarampión se transmite por el aire —al toser y estornudar— y por contacto directo con secreciones infectadas de la nariz o la garganta.

¿Cómo ha ayudado la vacunación contra el sarampión?

La vacuna contra el sarampión se introdujo en 1963 y dio lugar a una vacunación generalizada. Antes de eso, el sarampión causaba alrededor de 2,6 millones de muertes al año, según la OMS, y se producían epidemias de sarampión aproximadamente cada dos o tres años.

Las tasas de mortalidad eran más altas en los países más pobres, pero el sarampión también infectaba a unos 500.000 estadounidenses al año a mediados de la década de 1950, y causaba la muerte de alrededor del 10% de ellos. Para el año 2000, se declaró que Estados Unidos estaba libre de sarampión.

Entre 2000 y 2018, la vacunación contra el sarampión evitó más de 23 millones de muertes en todo el mundo, según la OMS. Esto convierte a la vacuna contra el sarampión en «una de las mejores inversiones en salud pública», añade.

Los casos notificados han disminuido de forma sostenida en las últimas décadas. Image: Our World in Data

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para facilitar el acceso a las vacunas?

¿Por qué se está estancando la vacunación?

En enero y febrero de 2022, se notificaron 17.338 casos de sarampión en todo el mundo, según UNICEF y la OMS. Esta cifra es un 79% superior a los 9.665 casos notificados durante el mismo período de 2021.

Somalia, Yemen, Nigeria, Afganistán y Etiopía son los cinco países con los mayores brotes de sarampión del último año.

La pandemia de COVID-19 hizo que se desviaran recursos de la inmunización sistemática, según UNICEF y la OMS. Añaden que la causa principal de cada brote de sarampión es la insuficiente disponibilidad de vacunas contra la enfermedad.

Ahora existe el riesgo de que se produzcan brotes de sarampión más grandes. Entre los factores que contribuyen a ello figuran el levantamiento de las restricciones por la COVID-19 y el desplazamiento de millones de personas a causa de crisis y conflictos, incluida la guerra en Ucrania.

La vacunación contra la poliomielitis también se está ralentizando

África declarada libre de polio salvaje
África declarada libre de polio salvaje
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La poliomielitis, una enfermedad muy infecciosa que puede provocar parálisis, es otra enfermedad en riesgo de reaparecer debido a que la pandemia ralentizó los esfuerzos de vacunación. En América del Norte y del Sur y las islas asociadas —la región conocida en conjunto como las Américas—, la tasa de vacunación contra la polio fue del 82% en 2020. Esta es la más baja desde 1994, cuando se certificó que las Américas estaban libres de polio, según la Organización Panamericana de la Salud.

A principios de este año, Malawi, en el sudeste de África, también notificó suprimer caso de poliomielitis salvaje confirmado clínicamente desde 1992.

¿Qué hay que hacer ahora?

En abril de 2022, seguían aplazadas en 43 países 57 campañas de vacunación contra enfermedades prevenibles. Entre ellas había 19 contra el sarampión, lo que ponía en riesgo a 73 millones de niños.

UNICEF y la OMS quieren que se reanuden estas campañas aplazadas. Su llamamiento cuenta con el apoyo de socios como Gavi, la Alianza para las Vacunas, la Iniciativa contra el Sarampión y la Rubéola y la Fundación Bill y Melinda Gates.

En noviembre, los CDC y la OMS instaron a todos los socios a actuar de manera coordinada y colaborativa a escala mundial, regional, nacional y local para priorizar los esfuerzos destinados a encontrar y vacunar a todos los niños desprotegidos, incluidos aquellos que no recibieron vacunas durante los últimos dos años.

Entre las otras medidas necesarias para reforzar los programas de inmunización figuran ayudar a los trabajadores sanitarios y a los líderes comunitarios a explicar la importancia de las vacunas, y garantizar que la vacunación contra la COVID-19 se financie de forma independiente, para que no se pague con cargo a los presupuestos destinados a otras vacunas.

Según la OMS, como parte de sus esfuerzos de recuperación tras la COVID-19, los países también deberían elaborar planes para prevenir y responder a los brotes de enfermedades prevenibles mediante vacunación.

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