¿Cómo podría la ciudad inteligente «opt-in» de Japón cambiar la vida urbana?

The Gulf of Mexico, United States from space.
Smart cities are heavily reliant on acquiring and using user data.Image: Unsplash/NASA
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  • La ciudad de Aizuwakamatsu, en Japón, ha introducido un servicio opt-in de alertas de desastres para teléfonos inteligentes.

  • Forma parte de un impulso tecnológico opcional que busca superar desafíos sociales y económicos.

  • El enfoque «opt-in» es diferente al de iniciativas en otras ciudades que han suscitado preocupaciones sobre la privacidad de los datos y la vigilancia.

Las herramientas digitales lanzadas en una ciudad inteligente japonesa que pueden enviar alertas de desastres para proteger a los residentes forman parte de un impulso tecnológico opcional que busca superar desafíos sociales y económicos, al tiempo que disipa los temores sobre la privacidad.

Las alertas en teléfonos inteligentes se introdujeron en la ciudad de Aizuwakamatsu, en la prefectura de Fukushima, la semana pasada, por la firma consultora Accenture, que ha trabajado con investigadores para revitalizar la ciudad mediante la tecnología desde un devastador terremoto en 2011.

Los residentes de Aizuwakamatsu pueden optar por suscribirse a los servicios digitales, un enfoque marcadamente distinto al de las iniciativas obligatorias de otras ciudades inteligentes, que se han visto frenadas por preocupaciones sobre la privacidad de los datos y la vigilancia, afirmó Shojiro Nakamura, codirector del Centro de Innovación de Accenture en Fukushima.

«El opt-in es el enfoque fundamental de nuestras iniciativas de ciudades inteligentes», declaró a la Fundación Thomson Reuters.

«La mayoría de los datos de las ciudades inteligentes se derivan de las actividades de los ciudadanos (consumo de energía, atención sanitaria, etc.), y el propietario de los datos es el ciudadano, incluso si los tienen empresas o clínicas. Por ello, es fundamental que los ciudadanos controlen el grado en que sus datos son accesibles», añadió.

Otras herramientas digitales ofrecidas a los residentes de Aizuwakamatsu abarcan los ámbitos de la movilidad, la educación, la atención sanitaria y el consumo de energía. Los ciudadanos pueden optar por compartir el grado de información que les resulte cómodo.

Las ciudades de todo el mundo compiten por adoptar la tecnología con el fin de mejorar la vida urbana, recopilando datos para abordar problemas como la congestión del tráfico, la delincuencia y la gestión de residuos.

Según la Corporación Internacional de Datos (IDC), el gasto mundial en iniciativas de ciudades inteligentes se estimó en casi 124 000 millones de dólares el año pasado, en un estudio publicado antes de los confinamientos a nivel mundial para contener la pandemia de coronavirus.

Se pronosticó que Japón y América Latina registrarían el crecimiento más rápido del gasto en ciudades inteligentes.

En Japón, las ciudades inteligentes pasaron a ser un ámbito prioritario tras el terremoto y el tsunami de 2011, con gobiernos locales que se asocian con empresas e investigadores para abordar problemas sociales y económicos, como el envejecimiento de la población y los efectos del cambio climático, con tecnologías como la inteligencia artificial (IA).

Los fabricantes de electrodomésticos Panasonic e Hitachi, así como la aplicación de mensajería LINE, figuran entre las demás empresas que trabajan en ciudades inteligentes en Japón.

Toyota Motor inició el mes pasado la construcción de una nueva ciudad inteligente cerca de Tokio, que, según indicó el fabricante de automóviles, será un «laboratorio vivo» para probar y desarrollar vehículos autónomos, robótica, movilidad personal e IA para los residentes.

«Construir una ciudad completa desde cero, incluso a pequeña escala como esta, es una oportunidad única para desarrollar tecnologías del futuro», declaró Akio Toyoda, presidente de Toyota, durante la ceremonia de inicio de obras en el lugar, antiguo emplazamiento de una fábrica de automóviles.

En China, Alibaba Group Holdings, Tencent Holdings y Baidu figuran entre las empresas que participan en la planificación, dirigida por el gobierno, de más de 100 ciudades inteligentes.

Pero, aunque estas iniciativas tienen el potencial de resolver problemas, los debates sobre las ciudades inteligentes en Japón están demasiado «orientados a la tecnología» y «orientados a la eficiencia», afirmó Yoshinori Hiroi, profesor de la Universidad de Kioto.

«Deberían tenerse más en cuenta los elementos humanos», afirmó Hiroi, asesor del Instituto de Ciudades Inteligentes de Japón, citando mejoras en la transitabilidad peatonal de las ciudades.

«Necesitamos que participen más agentes diversos, como los ciudadanos en general y las organizaciones sin ánimo de lucro, en el desarrollo de las ciudades inteligentes en Japón», añadió.

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