Es hora de respaldar las promesas climáticas con acciones.
Debemos abordar la adaptación al clima, además de la mitigación.
Las alianzas intersectoriales pueden ser el catalizador de los cambios que necesitamos.
Mientras la atención mediática mundial se centra ahora en los incendios forestales de Australia y las inundaciones de Indonesia, Venecia, una ciudad muy cercana a mi corazón, sufrió otra gran inundación a finales de 2019. Como italiano, resulta desgarrador que esta antigua e icónica ciudad quede bajo el agua dentro de un siglo si no se frena la aceleración del calentamiento global y no se instalan defensas contra las inundaciones, ya que se prevé que el mar Mediterráneo suba hasta 140 cm antes de 2100. Se prevé que ese mismo aumento del nivel del mar inunde una costa de 176 millas de longitud en el norte del Adriático y partes de la costa oeste de Italia. La causa principal de la subida del nivel del mar es, por supuesto, el calentamiento global provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero.
Progreso exasperantemente lento
Para evitar los impactos más graves del cambio climático, como las inundaciones costeras, los científicos han calculado la cantidad de gases de efecto invernadero que pueden liberarse a la atmósfera antes de superar el aumento de la temperatura media de 1,5˚-2˚C. Este es el ’presupuesto de carbono’. Dado nuestro presupuesto de carbono restante estimado, necesitamos que las emisiones globales de carbono alcancen el cero neto hacia 2050.
El progreso hacia un mundo con cero emisiones netas de carbono ha sido exasperantemente lento. A pesar de todas las buenas palabras sobre el tema, parece que se ha logrado poco. Sí, el Acuerdo de París fue un comienzo inspirador, pero el resultado de la reciente Cumbre del Clima de la ONU en Madrid consistió principalmente en compromisos vagos. Más alentador ha sido el acuerdo de la UE para hacer neutro en carbono al bloque de 28 miembros para 2050, aunque sin la inclusión de Polonia. Quizá el elemento más positivo y concreto de este "Pacto Verde Europeo" fue la confirmación por parte del Banco Europeo de Inversiones –el brazo crediticio de la UE– de que proporcionará 1 billón de euros en fondos de inversión para apoyar la acción climática y la sostenibilidad ambiental durante la próxima década.
Poner nuestro músculo al servicio del impulso hacia el cero neto de carbono
La sostenibilidad, y todo lo que implica, está en el centro de nuestras actividades empresariales. Al fin y al cabo, no podemos mejorar la eficiencia económica, proteger y restaurar los ecosistemas de la naturaleza ni mejorar el bienestar social si las sociedades, los gobiernos y las personas siguen siendo vulnerables al riesgo. En diciembre de 2015, Swiss Re firmó el Compromiso de París para la Acción para afirmar nuestro apoyo al Acuerdo de París. Desde entonces hemos adoptado diversas medidas para cumplir los objetivos en todas nuestras actividades empresariales, incluidos nuestros activos, pasivos y operaciones. La adhesión a la "Ambición Empresarial para 1,5 °C" en la Cumbre de Acción Climática de la ONU es un paso lógico adicional para nosotros con el fin de descarbonizar nuestro modelo de negocio y liderar el camino hacia un futuro bajo en carbono. Centrándonos en el lado de los activos, Swiss Re se unió a otros grandes propietarios de activos para lanzar la Alianza de Propietarios de Activos Cero Neto, cuyos signatarios se comprometen a conseguir carteras de inversión neutras en carbono para 2050.
Al mismo tiempo, es necesario hacer más para ayudar a las comunidades a afrontar mejor los impactos del cambio climático. El impulso para reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático se hizo evidente recientemente en Nueva York, donde el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Alemania, el Reino Unido y el Foro para el Desarrollo de los Seguros anunciaron compromisos para aumentar la protección de seguros en países expuestos al clima. Estos nuevos programas, que aceleran la implementación de soluciones de gestión de riesgos para aumentar la adaptación y la resiliencia a los riesgos climáticos, deberían beneficiar a 500 millones de personas.
Primera línea de combate
Entre los guerreros de primera línea de Swiss Re en la batalla por fortalecer las estrategias de resiliencia y sostenibilidad –y, en consecuencia, también por acelerar el impulso hacia un futuro de cero emisiones netas de carbono– se encuentra su división de soluciones para el sector público, que ayuda a eliminar los obstáculos que impiden que las sociedades mantengan el rumbo ante desastres naturales y otros contratiempos inesperados. Lo hacemos centrándonos en las alianzas con entidades del sector público, porque están expuestas a muchos riesgos relacionados con el cambio climático, cuyas pérdidas resultantes son asumidas por los gobiernos locales y, en última instancia, por sus ciudadanos. Por ello, es lógico que, como empresa de conocimiento del riesgo, colaboremos con ellos para encontrar las mejores formas de mitigar estos riesgos.
Comprometidos con el desarrollo de soluciones para mitigar el cambio climático y adaptarnos a él.
Invertir en la naturaleza puede ser una de las medidas de adaptación más eficaces en la lucha contra el cambio climático. La captura de carbono es tan crucial para los próximos 20 años, y algunos activos naturales, como los bosques de algas, pueden ser más eficaces en esto que las soluciones artificiales.
En uno de esos proyectos de sostenibilidad, Swiss Re se asoció con The Nature Conservancy y los gobiernos regionales de México para ayudar a proteger el arrecife de coral mesoamericano frente a la costa de la península de Yucatán, en México. Las investigaciones habían demostrado que existía una relación entre un arrecife de coral sano y la capacidad de la región para sostenerse económicamente. En otras palabras, si el arrecife muriera a causa de la contaminación y los daños provocados por tormentas, ya no podría evitar la erosión de las playas, lo que, a su vez, amenazaría la principal fuente de ingresos de la región, a saber, el turismo. Así pues, se nos pidió si podíamos diseñar una solución de seguro que garantizara el desembolso rápido de fondos para que los miembros capacitados de la comunidad pudieran encargarse de restaurar el arrecife dañado tras una tormenta severa, de forma urgente. El resultado fue la primera solución de seguro basada en la naturaleza del mundo para proteger el arrecife de coral de México. Fuimos un paso más allá y, a través de la Fundación Swiss Re, también ayudamos a financiar la formación de los guardarrecifes locales, para crear nuevos empleos y ampliar los beneficios económicos para todos.
El camino inteligente
Necesitamos un mayor impulso para financiar e integrar la adaptación a gran escala. La ejecución de vías eficaces de descarbonización, incluida la aceleración de la viabilidad comercial de las tecnologías de captura de carbono y de las alternativas bajas en carbono en sectores críticos como la energía y el transporte, nos proporcionará ese impulso. Esto solo puede ocurrir a escala y con rapidez si los sectores público y privado se unen en planes de ejecución conjuntos centrados en la máxima eficacia y el impacto a largo plazo. Durante demasiado tiempo, el debate climático se ha visto atrapado en titulares y frases lapidarias, con una fertilización intersectorial limitada. Necesitamos pasar a un modo de acción coordinada si queremos evitar la pérdida de tesoros como Venecia. Estaré en Davos con mis homólogos del sector público para abordar juntos este reto, porque las alianzas público-privadas son la vía inteligente a seguir.






