Cómo financiar la transición hacia cero emisiones netas de la industria

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  • La transición energética mundial requerirá niveles enormes de inversión, pero los considerables riesgos que conlleva la convierten en una tarea compleja.

  • Hemos estado trabajando con el Foro para diseñar soluciones de financiación que puedan acelerar la movilización de capital.

  • Ya se han hecho evidentes varias lecciones; estas son nuestras conclusiones.

Se necesitarán billones de dólares en inversiones para transformar la economía mundial hacia las emisiones netas cero y evitar una catástrofe climática. Esto representa una enorme oportunidad para los proveedores de capital. Sin embargo, muchas de las inversiones que deben realizarse son grandes y arriesgadas, especialmente en los sectores industriales pesados y de movilidad con alta intensidad de emisiones. Financiar proyectos grandes y arriesgados en estos sectores es una tarea compleja, pero, con la coordinación y la cooperación adecuadas, es posible.

En los sectores que deben transitar hacia cero emisiones netas, el acero, los productos químicos, la aviación y el transporte marítimo, por citar algunos, transformar la base de activos actual, que genera carbono, es una propuesta costosa. Las empresas de estos sectores dependen de miles de millones de dólares en propiedades, planta y equipo, así como de amplias infraestructuras de apoyo. Solo la financiación de la primera ruta de transporte marítimo de altura de cero emisiones netas (alimentada con amoníaco o metanol verdes) requerirá aproximadamente 700 millones de dólares en inversión de capital inicial por sí sola.

Reconvertir o reemplazar los activos industriales existentes no solo es costoso; muchos posibles inversores también lo consideran arriesgado. Las industrias intensivas en carbono han optimizado sus operaciones existentes durante décadas para alcanzar la máxima eficiencia. Las nuevas tecnologías y procesos de cero carbono introducen incertidumbres adicionales y posibles desventajas competitivas a corto plazo.

Entonces, ¿quién entre los proveedores tradicionales de capital debería tomar la iniciativa? La respuesta no es evidente de inmediato. Los fondos de capital riesgo están muy abiertos a nuevas tecnologías y modelos de negocio. Pero normalmente no invertirían cientos de millones en una sola empresa. Los inversores en proyectos a gran escala pueden sentirse cómodos con el precio, pero son comprensiblemente muy conservadores en lo que respecta al riesgo tecnológico. En consecuencia, las nuevas tecnologías energéticas a menudo se enfrentan a un fallo de mercado conocido como «valle de la muerte»: la incapacidad de las empresas para asegurar financiación para el despliegue inicial a escala comercial de una nueva tecnología (véase la Figura 1, más abajo).

Figura 1: El «valle de la muerte» en la financiación de tecnologías de energía limpiaImage: Ghosh y Nanda, «Venture Capital Investment in the Clean Energy Sector»

El año pasado comenzamos a examinar este desafío como parte de la iniciativa del Foro Económico Mundial sobre Financiar la transición hacia un futuro de cero emisiones netas. Reunimos a destacadas instituciones financieras para dialogar con directivos de los sectores industriales pesados y de movilidad que forman parte de la Plataforma Misión Posible del Foro. Mediante una serie de diálogos entre el sector financiero y la industria, alineamos las necesidades y barreras de financiación. Además, dado el «valle de la muerte» y otros posibles fallos de mercado que obstaculizan la transición, también nos relacionamos con fuentes clave de financiación pública. En los próximos meses, partiremos de esta base para diseñar soluciones de financiación que puedan acelerar la movilización de capital.

Ya se hacen evidentes varias lecciones.

Primera: el sector público desempeña un papel fundamental en el incentivo del capital privado, pero aún debe hacerse más trabajo para identificar las intervenciones públicas más eficaces. Establecer un precio del carbono es, por supuesto, una de las principales formas de impulsar las inversiones vinculadas a la transición. El sector público también puede adoptar medidas para reducir el riesgo de proyectos y tecnologías específicos. Por ejemplo, los gobiernos pueden coinvertir junto con los inversores privados; ofrecer créditos fiscales o garantías de préstamos a los promotores privados de proyectos; subvencionar a los consumidores que compran productos verdes de mayor coste; o incluso comprometerse a comprar ellos mismos productos verdes con presupuestos de contratación pública. En los próximos meses, nos proponemos identificar con precisión qué intervenciones del sector público marcarán la diferencia en la movilización de capital para la transición industrial.

Segunda: ningún tipo de institución financiera puede asumir por sí solo toda la carga; se necesita un ecosistema de financiación con múltiples partes interesadas. Para llevar los proyectos industriales a gran escala desde el desarrollo hasta la operación, una combinación de proveedores de capital con distintos niveles de apetito por el riesgo debería invertir en diferentes etapas del ciclo de vida. Bancos, propietarios de activos, gestores de activos, aseguradoras, capitalistas de riesgo y fondos de capital privado deberán desempeñar un papel, en coordinación con el sector público. El fecosistema de financiación que respalda la industria solar constituye un ejemplo (véase la Figura 2, más abajo). A medida que identifiquemos soluciones para sectores y tecnologías específicos, también nos proponemos impulsar un ecosistema de financiación general que pueda facilitar la transición en los sectores industriales pesados y de movilidad.

Figura 2: Evolución de la financiación solar en Estados UnidosImage: Fulton y Capalino (2014) / Ceres / BNEF

Tercera: no podemos permitirnos esperar años a que el ecosistema de financiación en torno a la descarbonización industrial se desarrolle de forma natural; la coordinación y la cooperación son urgentemente necesarias. El ecosistema de financiación que respalda la industria solar evolucionó gradualmente durante varias décadas. Hoy, el mundo ya no tiene el lujo de tomarse su tiempo. Si el mundo quiere alcanzar cero emisiones netas para 2050, la industria debe demostrar modelos operativos viables de cero carbono durante esta década. Por citar a un destacado directivo bancario: «Deberíamos aspirar a hacer en cinco años lo que a la industria solar le llevó 30 años». La iniciativa del Foro sobre Financiar la transición hacia un futuro de cero emisiones netas servirá como espacio de colaboración para acelerar el progreso.

Abordar el cambio climático es el problema de acción colectiva más importante de nuestra sociedad. Reunir a todos los actores relevantes para garantizar una transición fluida hacia una economía baja en carbono no es una tarea sencilla. Pero es viable. Como prueba de lo que es posible, basta con considerar el rápido desarrollo de las vacunas contra la COVID-19. En la carrera por una vacuna se lograron avances importantes gracias al ingenio científico, la cooperación público-privada y la unidad de propósito. Ahora debemos aplicar esos mismos factores a la lucha contra el cambio climático.

Obtenga más información durante la sesión de la Agenda de Davos titulada «Financiar la transición hacia cero emisiones netas»

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