Cómo pueden los líderes empresariales aprovechar la confianza para impulsar un cambio positivo

Building trust starts with stakeholder capitalism. Pictured here: Two people shaking hands in an office set-up
Building trust starts with stakeholder capitalism.Image: Unsplash/Cytonn Photography
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  • Uno de los legados duraderos de la COVID-19 podría ser un cambio radical en las expectativas respecto al capitalismo, por el que las organizaciones no solo tendrán que replantearse su papel y propósito, sino que se esperará de ellas que lo hagan.

  • La confianza es la base esencial para reconstruir nuestras economías y afrontar con éxito las amenazas aparentemente insuperables que enfrenta hoy el mundo.

  • El capitalismo de las partes interesadas alcanzará su auge en 2022, cuando empecemos a imaginar un mundo más allá de la pandemia, asimilemos las lecciones que nos dejó y miremos hacia la COP27.

Parafraseando libremente a Dickens, en la historia reciente han sido los peores tiempos y también los mejores. En los últimos dos años, hemos tenido que afrontar las duras realidades del cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos asociados, cada vez más frecuentes; una pandemia mundial que ha causado la muerte de más de 6 millones de personas y ha dejado a millones más ante penurias terribles; y, más recientemente, el aumento de las tensiones geopolíticas y las posibles repercusiones mundiales inmensas de cualquier desenlace.

Cada uno de estos acontecimientos sísmicos ha causado un sufrimiento enorme a muchas personas en todo el mundo. Han sacudido las cadenas de valor y las economías mundiales, creando grandes desafíos para los gobiernos, las industrias, las empresas y las personas por igual. Cada embate ha provocado reveses y dificultades, ha dejado una profunda huella en nuestras comunidades y ha sembrado miedo e inquietud. Pero también, en ocasiones, ha sacado lo mejor de la humanidad y nos ha llevado a un punto de inflexión que nos impulsa a promover cambios positivos y significativos.

En plena pandemia abundaban las historias de extraordinario empeño humano. Nuestros protagonistas contemporáneos defendieron la colaboración, la innovación y un liderazgo sólido guiado por valores. Otros emprendieron su camino, cobrando impulso para alcanzar objetivos climáticos de cero emisiones netas que siguen avanzando. Comunidades empresariales enteras se han unido para encontrar soluciones que nos beneficien a todos, porque ya no se trata solo de hacer lo correcto: es imprescindible si queremos construir colectivamente el futuro que soñamos.

A nuestra manera, tan propia de los seres humanos, pese a los increíbles desafíos que encontramos en el camino, seguimos venciendo dragones de dimensiones míticas y, como resultado, nos hemos vuelto más fuertes, resilientes y conectados. A nuestra manera, los desafíos de los últimos dos años nos han permitido descubrir a los héroes que llevamos dentro; un descubrimiento que será fundamental para recorrer con éxito el camino que tenemos por delante y trazar una senda para las generaciones futuras.

Alcanzar este grado de resiliencia sostenida, ya sea en una sociedad o en una organización, depende por completo de la capacidad de quienes la impulsan para centrarse en sus valores fundamentales durante tiempos difíciles y, al hacerlo, restablecer el elemento esencial de la confianza.

Generar confianza empieza con el capitalismo de las partes interesadas

La confianza es la base esencial para reconstruir nuestras economías y afrontar con éxito las amenazas aparentemente insuperables que enfrenta hoy el mundo. Al dar un paso más para adoptar y encarnar los principios del capitalismo de las partes interesadas —es decir, tener en cuenta y trabajar para satisfacer las necesidades de muchas personas—, los líderes pueden impulsar un cambio positivo cuantificable y duradero.

El Barómetro de Confianza Edelman de este año reveló que, pese a una desconfianza generalizada, las empresas inspiran un mayor grado de confianzaque otros sectores y están por delante de ellos, incluidas las ONG, los gobiernos y los medios de comunicación. Y esa confianza trae consigo una expectativa cada vez mayor de que las empresas lideren cuestiones como el cambio climático y la desigualdad económica.

Generar confianza empieza con el capitalismo de las partes interesadas, y las empresas están cosechando sus frutos. Image: Edelman

Pero las empresas por sí solas no pueden romper el ciclo de desconfianza e impulsar un cambio positivo. El Foro Económico Mundial lleva mucho tiempo destacando la importancia del capitalismo de las partes interesadas, en el que los líderes empresariales, los políticos y las ONG trabajan juntos por el bien de todos.

Esto nunca ha sido tan importante como hoy, cuando debemos esforzarnos por defender valores y principios comunes, incluidos el Estado de derecho y los derechos humanos.

El capitalismo de las partes interesadas alcanzará su auge en 2022, cuando empecemos a imaginar un mundo más allá de la pandemia, asimilemos las lecciones que nos dejó y miremos hacia la COP27, donde se exigirán cuentas por nuestros compromisos climáticos.

Actuar y rendir cuentas

Como líderes empresariales, no podemos esperar generar y mantener la confianza sin actuar con transparencia y rendir cuentas por nuestras acciones, demostrando nuestro compromiso con lograr un cambio. Debemos hacer mucho más que hablar.

En 2020, Majid Al Futtaim, junto con más de 50 empresas, entre ellas Unilever y Dow, se comprometió a informar sobre las Métricas del Capitalismo de las Partes Interesadas del Foro Económico Mundial. Estas buscan armonizar la presentación de informes sobre indicadores ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) y hacer un seguimiento de las contribuciones de las empresas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

Formar parte de esta comunidad concuerda con nuestros esfuerzos por lograr un modelo de negocio de impacto neto positivo para 2040. En agosto de 2021, obtuvimos nuestro primer préstamo vinculado a la sostenibilidad, como resultado de nuestros objetivos estratégicos a largo plazo, que incluyen aumentar el número de mujeres en puestos directivos.

Nos hemos comprometido a eliminar gradualmente los plásticos de un solo uso en todos los países donde tenemos activos para 2025, conscientes de que eliminarlos es esencial para proteger el mundo para las generaciones futuras. Pero debemos ir más allá y ayudar activamente a educar a los clientes sobre cómo también pueden reducir el uso de plástico en casa.

Poner a las personas y la igualdad en el centro de nuestra empresa

Dado que el impacto económico de la pandemia y el cambio social que desencadenó todavía se hacen sentir en todo el mundo, el aspecto social de los criterios ESG ha cobrado mayor importancia. Ahora las empresas tienen la responsabilidad de reforzar la formación y el reciclaje profesional de sus empleados actuales y de adaptarse para responder a las necesidades del talento actual y futuro, asegurándose de que sus plantillas puedan prosperar en un nuevo paradigma laboral.

Esto es especialmente cierto si tenemos en cuenta los beneficios inestimables y de gran alcance de un entorno laboral diverso e inclusivo. El informe del Foro «El futuro del empleo» muestra que la programación es uno de los principales ámbitos de crecimiento del empleo. En septiembre de 2021, nuestra escuela de Analítica y Tecnología puso en marcha un programa para inspirar a más mujeres a incorporarse a empleos tecnológicos mediante el programa Seed-Build-Lead.

Esperamos que, a medida que más mujeres desarrollen estas habilidades, no solo se beneficien a nivel personal y profesional, sino que el impacto de sus esfuerzos se sienta en toda la región.

Un plan mundial para la colaboración

En 2021, escribí en un blog durante la semana de Davos que uno de los legados duraderos de la COVID-19 «podría ser un cambio radical en las expectativas del mundo respecto al capitalismo, por el que las organizaciones no solo tendrán que replantearse su papel y propósito, sino que se esperará de ellas que lo hagan».

Ahora, en 2022, estoy aún más convencido de que así será.

La pandemia ha planteado grandes desafíos. Incluso diría que la respuesta mundial coordinada ha creado un «plan de acción» que ayudará a los gobiernos y las empresas a responder con mayor eficiencia y colaboración ante futuras crisis.

Y sí, hoy nuestro mundo parece aún más incierto, desigual y desequilibrado. Pero, al recordar la increíble tenacidad, perseverancia y determinación que nos han traído hasta este momento, espero que podamos aprender del extraordinario recorrido que cada uno de nosotros ha hecho y avanzar con renovado sentido de propósito.

Aunque pueda parecer que estamos en medio de una época oscura, creo que, si trabajamos juntos, unidos y cohesionados, esta podría ser la época luminosa de la humanidad.

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