Preguntamos a directores de transformación digital de diversos sectores sobre sus prioridades en materia de liderazgo tecnológico para 2024.
Estos líderes digitales destacaron la necesidad de alinear las iniciativas tecnológicas con los objetivos empresariales y de pensar estratégicamente sobre la importancia del capital humano.
Para reducir costes y agilizar las operaciones, es necesario pasar de probar el terreno con la IA a implementarla de forma generalizada.
En un contexto económico desafiante y ante la disrupción tecnológica, preguntamos a directores de transformación digital de diversos sectores sobre sus prioridades en materia de liderazgo tecnológico para 2024. Ellos destacaron la necesidad de alinear las iniciativas tecnológicas con los objetivos empresariales y de pensar estratégicamente sobre la importancia del capital humano.
En 2024, las empresas se centran en reducir costes y agilizar las operaciones. Están pasando de probar el terreno con la inteligencia artificial (IA) a implementarla de forma generalizada para alcanzar estos objetivos, lo que podría traer cambios importantes en la estructura de las empresas y en su forma de relacionarse con los clientes.
Sin embargo, con el rápido auge de la IA generativa, los líderes también deben reconocer el valor de mantenerse flexibles y adaptables a la hora de integrar la tecnología en sus modelos de negocio, y desarrollar enfoques que den prioridad al papel de las personas en la curación de la información y que aprovechen innovaciones como la política como código.
«Simplificación y digitalización»
John Schultz, vicepresidente ejecutivo y director de operaciones y jurídico, Hewlett Packard Enterprise
En un contexto de incertidumbre económica, el auge de la IA generativa ofrece una oportunidad única para centrar a sus equipos en funciones de mayor valor. La mayoría de las empresas tienen intervenciones humanas innecesarias integradas en sus procesos, lo que supone un uso poco eficiente del capital humano. El reto, sin embargo, es convencer a los líderes de tener el valor de apostar por el futuro frente a lo conocido e implementar los cambios necesarios para simplificar y digitalizar sus operaciones. Al hacerlo, también pueden empezar a dirigir sus esfuerzos hacia el uso de la IA para potenciar la inteligencia humana, de modo que las personas puedan tomar mejores decisiones con mayor rapidez.
«La seguridad digital primero»
Jill Crisman, directora ejecutiva, DSRI, UL Research Institutes
Mientras muchos sectores se modernizan e integran la IA, abordar los riesgos para la seguridad asociados a las tecnologías digitales nunca ha sido más importante. Medir y mitigar los riesgos con antelación permite a las empresas adoptar y producir servicios digitales mejores y más seguros.
Estamos desarrollando técnicas para medir los costes de los riesgos digitales, especialmente los derivados de la IA. La base de datos de incidentes de IA recoge el historial colectivo de los daños causados por la IA, lo que permite al sector aprender de la experiencia para ayudar a prevenir futuros resultados negativos. Al considerar la seguridad antes de adoptar y lanzar servicios digitales, podemos construir juntos un ecosistema digital más seguro para todos.
«Alinear las iniciativas de datos con los objetivos empresariales»
Vladimir Lukic, líder global de la práctica de Tecnología y Ventaja Digital, Boston Consulting Group
La IA generativa sigue siendo un tema candente. Las organizaciones deberán actuar con rapidez y sobresalir en el aprovechamiento holístico de sus propios datos, información y conocimiento. En este sentido, la IA generativa es un catalizador excelente para que los CDO eleven algunos desafíos perpetuos en materia de datos (p. ej., falta de gobernanza o calidad) y justifiquen la necesidad de actuar. Parte de esto consistirá en formar a la alta dirección sobre lo que realmente significa ser una empresa basada en datos; en esencia, la «gestión empresarial» del ámbito de los datos. Seguiremos viendo cómo las áreas de negocio y de TI se acercan cada vez más. Alinear las iniciativas de datos con los objetivos empresariales, fomentar una cultura basada en datos y promover la colaboración interfuncional será una prioridad y un elemento clave para alcanzar el éxito.
«Capacitar a las personas para una información de calidad»
James Kugler, consejero delegado de EMD Digital, Merck KGaA
Durante los últimos 40 años, la distribución de la información se volvió más fácil, rápida y libre. En los últimos 10 años, la creación de información se volvió más fácil y rápida, e incluso llegamos a pagar a las personas para que la compartieran. Creamos, consumimos y transmitimos más contenido que nunca. Lo que nos ha dejado es mucho ruido, un ruido que no podemos digerir.
De cara a 2024, el ruido se ha vuelto ilimitado en manos de las máquinas. Mientras las empresas se apresuran a invertir en la próxima iniciativa de LLM, corren el riesgo de restar importancia a lo que más importará en la era de la IA: las personas. Las personas determinan la calidad. Y la calidad de la información que alimenta la IA determinará su valor último. Para innovar y ofrecer resultados con rapidez en esta nueva era, los líderes deben invertir en capacitar a las personas con sistemas que mejoren la transparencia, la trazabilidad y la verificación de la información. Así, podremos aprovechar plenamente el potencial de la tecnología disruptiva para impulsar el progreso.
«Transformar los datos en valor»
Ivan Herrero, director de datos, Intercorp
Mientras seguimos navegando por un panorama económico incierto, es fundamental aprovechar todos los activos de nuestras empresas para surfear con éxito las olas que tenemos por delante. Comprender y desbloquear el valor de los datos, y aprovechar la IA y el aprendizaje automático para optimizar los resultados, se convertirá tanto en un objetivo como en una prueba de madurez de estas capacidades.
Garantizar una alineación permanente desde los objetivos estratégicos de la empresa hasta su ejecución solo es posible mediante modelos operativos que permitan:
Una priorización rigurosa, pasando de iniciativas tácticas a estratégicas;
Evaluar la eficiencia de los equipos de datos y analítica y mejorarla constantemente;
Integrar los equipos de datos y analítica dentro de las áreas funcionales, en busca de objetivos comunes; y
Medir y promover la adopción de los productos de datos por parte de las áreas funcionales (el valor solo se materializa con la acción).
Dar coherencia a estos procesos sin duda catalizará la transformación de los datos en valor tangible tanto para nuestras empresas como para las familias a las que servimos.





