La interrupción por parte de Rusia del suministro de gas a la UE está generando inseguridad energética en el bloque, en un contexto de dependencia excesiva del gas ruso.
Aunque Rusia tiene poder como vendedora, Europa tiene mayor poder como compradora, ya que el 71 % de las exportaciones rusas se dirigen a la UE y construir gasoductos lleva años.
Ucrania puede contribuir a un período de transición durante el cual se sustituyan los recursos energéticos rusos. Después puede convertirse en un socio fiable dentro de la estructura de seguridad energética de Europa.
La amenaza del Kremlin a la UE de cortar el suministro de gas si no se pagaba en rublos no eran palabras vacías. En abril de 2022, cumplió su promesa y cortó el suministro de gas natural a Polonia y Bulgaria, escalando drásticamente su respuesta a las sanciones occidentales impuestas a Moscú por la guerra en Ucrania. Ni siquiera en el apogeo de la Guerra Fría Moscú había cortado el suministro de gas a Europa.
Dependencia excesiva
Desde la Guerra Fría, ha aumentado la dependencia de las fuentes de energía, y la globalización ha generado una mayor dependencia de los suministros importados. Estos dos factores exigen cautela en materia de seguridad energética por parte de quienes importan esos recursos, en un momento en que su lugar en el sistema de seguridad europeo nunca había sido tan crítico.
Hace cuarenta años, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos advirtió a la Casa Blanca de que el gasoducto de 3.500 millas desde Siberia hasta Alemania suponía una amenaza directa para el futuro de Europa occidental, al crear una peligrosa dependencia excesiva del combustible ruso. El presidente Reagan se opuso al gasoducto, pero perdió frente a los intereses de los grupos de presión, que el New York Times resumió como «la defensa de los intereses empresariales por encima de la seguridad nacional, los derechos humanos o las preocupaciones medioambientales».

Al comienzo de la invasión a gran escala de Ucrania, Rusia exportó combustibles fósiles por valor de 63.000 millones de euros mediante suministros marítimos y gasoductos. Se estima que 44.000 millones de euros, el 71 % del total, corresponden a la UE, según el Centro Finlandés de Investigación sobre Energía y Aire Limpio. Esa cifra es doce veces superior a la ayuda de la UE a Ucrania.
Aunque Rusia tiene poder como vendedora, Europa debe reconocer que la UE tiene aún más poder como compradora. Construir gasoductos lleva años y, a diferencia del petróleo o el carbón, el gas no se puede simplemente cargar en un barco y vender a cualquier comprador del mundo.
Es hora de actuar. Como resultado de una política cortoplacista, Europa ha caído en una trampa y ha alimentado una maquinaria militar rusa que destruye a los ucranianos. Sin embargo, esta cuestión no concierne solo a Ucrania, sino también a otros países vecinos de Rusia que podrían ser los próximos.
Una visión a largo plazo para la seguridad energética
Por supuesto, las medidas deben meditarse bien. Debido a decisiones prolongadas y constantes, Europa se ha vuelto dependiente de los recursos energéticos de Rusia. Por lo tanto, también hay que reflexionar sobre las decisiones para rediseñar la seguridad energética de Europa y considerar sus consecuencias a largo plazo, no solo para la UE, sino también para los países vecinos, en particular Ucrania.
Además, Ucrania puede contribuir al período de transición mientras se sustituyen los recursos energéticos rusos. Después puede convertirse en un socio fiable dentro de la estructura de seguridad energética de Europa por las siguientes razones:
- El sector energético de Ucrania ha sorprendido al mundo por su estabilidad en medio de la guerra. El primer día del conflicto, el sistema energético ucraniano se desconectó de Rusia, y es poco probable que vuelva a conectarse. Ucrania está ahora sincronizada con la red eléctrica europea y pronto demostrará que puede ser un motor clave del Pacto Verde Europeo.
- Más del 55 % de la electricidad de Ucrania se genera en centrales nucleares, que producen energía limpia. Además, Ucrania puede producir 9 GWT mediante parques eólicos y solares. El potencial de nueva capacidad renovable supera los 20 GW.
- La integración de Ucrania en el sistema eléctrico verde europeo se hará realidad con la ayuda de nuestros socios empresariales internacionales, con quienes DTEK planea trabajar en diversos proyectos tecnológicos y de descarbonización (energías renovables, hidrógeno, almacenamiento en baterías, pequeños reactores modulares, etc.).
- Después de Noruega, Ucrania cuenta con los mayores yacimientos de gas de Europa. Además, el uso de sus instalaciones subterráneas de almacenamiento de gas natural permitirá llevar a cabo los planes de la UE para crear una reserva estratégica de gas.
Ucrania está preparada para tomar la iniciativa, ser un socio fiable, garantizar el suministro de electricidad verde y exportarla a Europa, y desarrollar activamente tecnologías limpias. Esto ayudará a Europa y al mundo entero a proteger los valores de la humanidad, la democracia y la seguridad, y a corregir el error de haber ignorado los temores del presidente estadounidense Reagan, que se están haciendo realidad trágicamente cada día en la guerra de Rusia contra Ucrania.





