La tendencia a la desglobalización se acelerará a medida que las empresas intenten protegerse de la incertidumbre, reforzar la resiliencia empresarial y mitigar los riesgos.
El efecto más visible de la desglobalización será la urgencia de aprovechar los mercados locales, acercarse a los clientes y relocalizar y acercar la producción.
Para prosperar en un entorno desglobalizado, las empresas tendrán que adquirir nuevas herramientas y tecnologías, además de capacidades técnicas.
En las últimas dos décadas se ha producido un cambio lento pero notable: el crecimiento del flujo de bienes a través de las fronteras ha ido disminuyendo, mientras que el flujo de datos entre sistemas económicos y regiones ha experimentado una explosión. La globalización, tal como la conocemos, está cambiando de aspecto. Y el efecto más inmediato de este cambio se verá en la forma en que las empresas utilizan la tecnología para remodelar rápidamente sus operaciones, impulsar la innovación de productos, contratar y formar talento para nuevos puestos y reducir las fricciones empresariales.
La desglobalización se acelera
Un documento de investigación publicado por el Fondo Monetario Internacional (FMI)a finales de 2017 señaló que el volumen del comercio mundial había crecido algo más de un 3% anual desde 2012, menos de la mitad de la tasa media de crecimiento de las tres décadas anteriores. Ahora, la tendencia a la desglobalización se ha acelerado. Hay varios factores que contribuyen a ello, entre ellos una disrupción de las cadenas de suministro provocada por la pandemia, las recientes fracturas geopolíticas que han dado lugar a sanciones comerciales, el aumento vertiginoso de la inflación, el alza de los costes energéticos, la presión para descarbonizar y la resistencia a los acuerdos transfronterizos, impulsada por el proteccionismo y el auge del nacionalismo de derecha.
Es casi imposible romper de la noche a la mañana los vínculos con una economía global, porque ninguna nación es autosuficiente. Pero veremos cómo se acelera la desglobalización a medida que las empresas intenten protegerse de la incertidumbre, reforzar la resiliencia empresarial y mitigar los riesgos.
A medida que evolucionan los nuevos modelos de cooperación, el efecto más visible de la tendencia a la desglobalización será la urgencia de aprovechar los mercados locales, acercarse a los clientes y relocalizar y acercar a los proveedores de materiales, el talento y las operaciones. La tendencia también ofrece ventajas. Por un lado, la posibilidad de ahorrar tiempo y energía y, al mismo tiempo, mejorar la comunicación y la colaboración resulta muy atractiva para las empresas. Muchas también esperan eliminar su lucha constante contra las barreras culturales y lingüísticas —hasta ahora, una parte inevitable de la deslocalización—, lo que reducirá los gastos generales de gestión y operaciones. Y, sobre todo, la relocalización y el acercamiento de operaciones les granjearán la aprobación social y gubernamental y simplificarán el cumplimiento normativo.
Uno de los primeros sectores que se apresuran a relocalizar y acercar sus operaciones es el manufacturero. Una reciente encuesta de ABB a 1.610 directivosde Estados Unidos y Europa reveló que el 70% de las empresas estadounidenses planeaba traer la producción de vuelta al país o acercarla. Tecnologías como la automatización, la inteligencia artificial y la robótica han reducido la necesidad de mano de obra en la manufactura. Estas inversiones inclinarán la balanza a favor de la relocalización y el acercamiento de la producción manufacturera.
Otros sectores, como el comercio minorista, la atención sanitaria y los servicios financieros, no tardarán en seguirles. Citi ya está haciendo el cambio. A principios de 2022, el grupo financiero estadounidense anunció su decisión de vender sus negocios de banca minorista y tarjetas de crédito en el Sudeste Asiático y la India para centrarse en la diversificación y el crecimiento en mercados más cercanos.
Nuevas alianzas, modelos operativos y funciones
El traslado de operaciones y mercados para relocalizarlos y acercarlos obligará a realizar cambios estratégicos importantes. Por ejemplo, supondrá establecer nuevas alianzas y crear nuevos modelos operativos en el sector de los servicios financieros.
Hay que saber leer las señales: la digitalización y la integración serán claves para el éxito. Los responsables de planificación deben redoblar sus esfuerzos para que sus empresas alcancen flexibilidad, capacidad de adaptación y personalización para los mercados locales. También deben recurrir a la digitalización para amortiguar el impacto de la inflación mediante la reducción de costes. Las grandes empresas consolidadas elegirán proveedores y socios que ya hayan digitalizado sus operaciones o estén invirtiendo en ello, lo que facilitará su incorporación y la rápida integración de las cadenas de valor. El cambiante ecosistema de fabricantes, proveedores, prestadores de servicios y socios tendrá que adquirir nuevas herramientas y tecnologías, además de capacidades técnicas, para prosperar en un entorno desglobalizado.
La desglobalización también dará lugar a nuevos puestos y especializaciones. Hasta hace poco, estas funciones estaban a cargo de socios en el extranjero que ofrecían arbitraje de talento. Los nuevos puestos exigirán cambios en la formación de habilidades y en las estructuras organizativas.
Las empresas se enfrentarán a una brecha de competencias provocada por la reestructuración de sus actividades y la aparición de nuevos puestos. Se verán obligadas a invertir considerablemente en automatización y en tecnologías de realidad aumentada, virtual y mixta (RA, RV y RM) para apoyar a la fuerza laboral.
Afortunadamente, los datos y la analítica se han ido incorporando de manera constante al ADN de las empresas. Con la gran cantidad de datos que tienen a su disposición, pueden determinar rápidamente qué medidas deben tomar. Sin embargo, para poner en práctica esas decisiones necesitarán el respaldo de una amplia gama de nuevas inversiones tecnológicas. Las empresas que tarden en realizar estas inversiones se expondrán a riesgos.





