El sector financiero se sitúa al inicio de la cadena de valor industrial y debería establecer y aplicar directrices de financiación responsable que ayuden a mitigar las prácticas ambientales perjudiciales.
Debería aprovechar su influencia financiera para acelerar la transición de la cadena de valor hacia la sostenibilidad.
Los actores del sector financiero pueden adoptar el marco de Métricas del Capitalismo de las Partes Interesadas (SCM) del Foro Económico Mundial para apoyar esta labor.
Presupuesto Global de Carbono 2022 detectó pocos indicios de que las emisiones de carbono estén disminuyendo y advirtió que, al nivel actual de emisiones, hay un 50% de probabilidades de que el calentamiento global supere los 1,5 °C en nueve años. A medida que las políticas climáticas mundiales se desvían de sus objetivos, la reducción de emisiones no ha alcanzado las expectativas. En los próximos 5-10 años, el cambio climático ocupará aún más el primer plano y provocará mayores perturbaciones económicas y malestar social.
La pandemia de COVID-19 fue un crudo recordatorio de que la humanidad debe respetar la necesidad de coexistir con la naturaleza. Ha hecho que el camino hacia la sostenibilidad mundial sea más accidentado y difícil, y necesitamos urgentemente soluciones para afrontar graves crisis y perturbaciones relacionadas con el clima.
La financiación climática, destacada en la COP27, concluida recientemente, forma parte de la respuesta. La financiación específica puede ayudar a países o empresas a reducir las emisiones de carbono, hacer frente a los estragos del cambio climático y reforzar la adaptación y la resiliencia climáticas, lo que refleja el papel fundamental del sector financiero en la atención de los problemas relacionados con el clima. El sector debe aprovechar su uso y la canalización de fondos para impulsar las transiciones energéticas de las empresas, y estar preparado para atender las necesidades sociales que surjan de esas transiciones.
Abrir paso a cadenas de suministro ecológicas con el apoyo del sector financiero
Dado que el sector financiero se sitúa al inicio de la cadena de valor industrial, debería establecer y aplicar directrices de financiación responsable que ayuden a mitigar las prácticas ambientales perjudiciales y aprovechar su influencia financiera para acelerar la transición de la cadena de valor hacia la sostenibilidad. Para promover esos objetivos y operar de forma más sostenible, en 2022 Fubon Financial Holdings se convirtió en la primera empresa local en adoptar plenamente el marco de Métricas del Capitalismo de las Partes Interesadas (SCM) del Foro Económico Mundial y aplicar sus cuatro pilares, alineándose más estrechamente con empresas internacionales de referencia.

Así ha puesto Fubon en práctica cada uno de los cuatro pilares:
1. Gobernanza
Tras la COP26, muchos países empezaron a avanzar hacia las cero emisiones netas. Un elemento fundamental de este marco es la gobernanza empresarial, necesaria para reforzar las políticas de bajas emisiones de carbono y de energía verde de acuerdo con las expectativas de los inversores, los organismos reguladores y la sociedad en general. Se ha presionado al sector financiero para que lidere las cadenas de suministro en el establecimiento de estructuras de gobernanza climática y la consolidación de los mecanismos de gestión correspondientes. También debería dar prioridad a los objetivos de cero emisiones netas y a la neutralidad de carbono al establecer políticas de gobernanza climática y desarrollar una cultura de gestión de riesgos.
En Fubon Financial Holdings, esperamos plenamente convertirnos en un modelo de gobernanza para la sostenibilidad dentro del sector. En 2022, nos unimos al grupo Renewable Energy 100 y nos comprometimos a utilizar únicamente energía verde en todas las sedes de Fubon del mundo para 2040. Por supuesto, los compromisos deben ser algo más que simples eslóganes, y hemos utilizado objetivos basados en la ciencia para trazar una vía de descarbonización y metas de reducción de carbono a largo plazo, incluida la reducción de las emisiones en un 42% para 2030.
2. Planeta
A medida que cobra mayor importancia el riesgo del cambio climático, es esencial establecer una política integral y práctica para divulgar información financiera relacionada con el clima. Esa política debería incluir un inventario de las relaciones comerciales con industrias de altas y bajas emisiones de carbono y análisis de escenarios para reforzar la resiliencia ante los riesgos climáticos y reducir o diversificar el riesgo de un impacto importante.
Fubon ha constatado que, en el Sudeste Asiático, las inundaciones son el tipo más probable de desastre climático y pueden tener el mayor impacto financiero en nuestras actividades de hipotecas y seguros de propiedad. Ante esta realidad, identificamos los riesgos de inundación y evaluamos los riesgos según la ubicación de las garantías hipotecarias que tenemos y de las propiedades que aseguramos.

Además, el sector financiero puede aprovechar su influencia financiera para impulsar el cambio industrial. En su relación con industrias de altas emisiones de carbono, algunas entidades financieras están diseñando políticas de «descarbonización» y aplicándolas a sus actividades de inversión, préstamo y suscripción, estableciendo umbrales claros y plazos viables para trazar vías de reducción de carbono. Otras han establecido normas para invertir en industrias de altas emisiones de carbono o retirar inversiones de ellas, y para suspender nuevas inversiones o préstamos en esos sectores, salvo que estén claramente destinados a la transición hacia la energía verde. Estos enfoques pueden animar a los grandes emisores de carbono a invertir en la reducción de emisiones y a utilizar o desarrollar equipos de energías renovables.
3. Personas
A medida que las empresas intentan acelerar sus transiciones energéticas, también deben prestar atención a la equidad de esas transiciones y tener en cuenta los intereses de sus trabajadores y de las partes interesadas periféricas. Las entidades financieras pueden desempeñar un papel fundamental en este proceso. En 2022, por ejemplo, Taipei Fubon Bank y AUO Corporation pusieron en marcha por primera vez una iniciativa de Financiación Sostenible de la Cadena de Suministro (SSCF) . Después de que AUO seleccionara a los proveedores adecuados y estableciera indicadores de sostenibilidad, los proveedores que cumplían los requisitos podían obtener préstamos con tipos preferentes o soluciones de financiación adaptadas del banco. Estos incentivos, incluido el apoyo financiero estable, han ayudado a los proveedores de AUO a avanzar hacia sus objetivos de transición a la sostenibilidad.
4. Prosperidad
En vista de sus competencias básicas, el sector financiero tiene la responsabilidad de desarrollar productos y servicios acordes con los principios de las finanzas sostenibles. Los préstamos vinculados a la sostenibilidad, que han registrado un crecimiento sostenido en los últimos años, son una de esas opciones. A diferencia de los préstamos estándar, sus tipos de interés están estructurados para incentivar a los prestatarios a adoptar prácticas sostenibles. En 2021, Fubon fue pionera al ofrecer el primer préstamo vinculado a la sostenibilidad de un banco local (a Merry Electronics). Vinculó los tipos de interés a objetivos de emisiones de carbono y consumo de energía, lo que ayudó al cliente a impulsar sus políticas ESG y su transición hacia las cero emisiones netas.
A medida que la economía con altas emisiones de carbono amenaza cada vez más la supervivencia de nuestro planeta, el sector financiero también debería reforzar su apoyo al sector de la energía verde. Fubon ha creado un «Grupo de Trabajo de Seguros de Energía Verde» dedicado a las industrias de energía eólica y solar, que contribuye al desarrollo de un ecosistema de energías renovables.
SCM es más que un marco de sostenibilidad: representa una filosofía operativa. Los servicios financieros siempre se han considerado una forma de seguro que protege a las personas y sus bienes. Pero, para que también refuercen la red de seguridad social, es necesario desarrollar nuevos productos y servicios y fortalecer los servicios de gestión del patrimonio personal y social. Al mismo tiempo, las inversiones y los préstamos pueden utilizarse para impulsar y apoyar el desarrollo social e industrial a largo plazo.
En esta era de urgencia climática, nadie puede quedarse al margen, y el sector financiero tiene una obligación aún mayor de impulsar el cambio mediante medidas concretas que consigan que las industrias respondan positivamente a las iniciativas de sostenibilidad y encuentren una forma de mantener la salud de la Tierra.





