La industria láctea es responsable de la mayor proporción de las emisiones de carbono generadas por el sector agrícola.
La industria es vulnerable al cambio climático y debe satisfacer las necesidades nutricionales, cada vez mayores, de los países en desarrollo.
Mediante la innovación tecnológica y sus compromisos en materia de ESG, la industria láctea de China está afrontando el reto de la sostenibilidad.
La industria láctea es una industria milenaria que sigue aportando abundantes proteínas a personas de todo el mundo. Sin embargo, en el contexto del cambio climático, también afronta graves desafíos para su desarrollo sostenible.
En los últimos años, ESG se ha convertido en una tendencia mundial en el ámbito empresarial. Inversores, ONG y consumidores esperan utilizar datos más precisos, completos y transparentes para examinar el desarrollo ecológico de las empresas. La respuesta para lograr el desarrollo sostenible de la industria láctea podría estar en la innovación tecnológica y la gestión digital de ESG.
La industria láctea mundial afronta dos grandes desafíos para su desarrollo sostenible:
El aumento de las temperaturas ha afectado al desarrollo de la agricultura mundial, que, a su vez, genera casi el 20 % de las emisiones mundiales de carbono (y la ganadería contribuye con casi el 15 % de ellas, mientras que la industria láctea es la que más aporta). Para hacer frente a esta situación, nuestros homólogos de todo el mundo trabajan arduamente para reducir las emisiones, por ejemplo, ajustando la composición de los piensos, optimizando la estructura de los rebaños, mejorando la gestión del estiércol, desarrollando dispositivos portátiles de captura de metano y utilizando tecnología genética. Sin embargo, debemos reconocer que reducir las emisiones de metano de la ganadería es un problema mundial y que los avances actuales siguen siendo muy limitados.
Por otro lado, según datos de la ONU, 828 millones de personas en todo el mundo padecieron hambre en 2021. Este año, la situación de la seguridad alimentaria mundial podría deteriorarse aún más debido a la combinación de factores como el conflicto entre Rusia y Ucrania, los fenómenos meteorológicos extremos y las perturbaciones económicas. Las necesidades nutricionales de los países en desarrollo también aumentan constantemente. Tomemos China como ejemplo: aunque el PIB per cápita supera los 12.000 dólares, el consumo de productos lácteos per cápita es inferior a la mitad del promedio mundial, por lo que todavía hay mucho margen para aumentar la demanda de productos lácteos en China. En cuanto a satisfacer las necesidades nutricionales de toda la humanidad, la industria láctea aún puede albergar grandes esperanzas.
El concepto chino de «gran alimentación»
En 2021, el Gobierno chino anunció su compromiso climático de «procurar alcanzar el pico de emisiones de carbono antes de 2030 y lograr la neutralidad de carbono antes de 2060». Al mismo tiempo, los recursos agrícolas de China son escasos y las limitaciones de los recursos medioambientales son muy pronunciadas. Ante esta situación, China ha propuesto el concepto de «gran alimentación» como solución: obtener calorías y proteínas de las tierras cultivadas, los pastizales, los bosques y los océanos, así como de plantas, animales y microorganismos. El objetivo es resolver el problema de alimentarse bien sobre la base de la sostenibilidad ecológica.
Para aplicar científicamente el concepto de «gran alimentación», debemos establecer un modelo de producción alimentaria basado en la capacidad de carga de los recursos y el medio ambiente, y limitar el impacto del uso de los recursos a esa capacidad de carga natural, a fin de obtener alimentos de forma sostenible. (La capacidad de carga es la población máxima de una especie que un entorno determinado puede mantener, dados los recursos disponibles).
La innovación tecnológica es esencial
La innovación tecnológica es fundamental para el concepto de «gran alimentación». En los últimos años, las innovaciones en tecnología agrícola, biotecnología y fabricación inteligente han ayudado a la agricultura a aumentar la capacidad de producción y el rendimiento por unidad de superficie, mejorar el aprovechamiento de los recursos de la tierra, impulsar la transformación y modernización de la agricultura tradicional hacia una agricultura moderna y lograr un desarrollo agrícola de alta calidad.
La tecnología de biosíntesis también merece toda nuestra atención. Investigar y desarrollar activamente proteínas comestibles y productos sustitutivos de los piensos, y ampliar los límites de la industria de las proteínas, son vías importantes para aumentar el suministro de alimentos y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Adoptar la tendencia mundial de ESG
El núcleo de ESG consiste en utilizar datos precisos y transparentes para medir el nivel de desarrollo sostenible de las empresas. Las empresas con responsabilidad social deben tomar la iniciativa para gestionar adecuadamente ESG y divulgar plenamente la información y los datos relacionados. Para las empresas chinas, ESG sigue siendo un concepto relativamente nuevo, pero algunas ya han empezado a ponerse al día.
Mengniu ha establecido un sistema de gestión de datos ESG con más de 1.000 indicadores ESG para gestionar su propio desarrollo sostenible. Cada año utiliza informes ESG para divulgar detalladamente los datos pertinentes, responde activamente a los cuestionarios de CDP y se somete a las calificaciones de MSCI y otras entidades de referencia en ESG. Nos esforzaremos por impulsar la adopción de las tendencias mundiales de ESG por parte de la industria láctea china.
Colegas de distintos países trabajan continuamente para crear una industria láctea más sostenible. También esperamos seguir aportando la experiencia de la industria láctea de China, comunicarnos activamente con todas las partes interesadas, obtener más perspectivas y proteger la salud común de la humanidad y del planeta.





