Este artículo se ha actualizado; se publicó por primera vez el 12 de mayo de 2023.
Según un informe, los canjes de deuda por naturaleza podrían aportar 100.000 millones de dólares para restaurar la naturaleza y ayudar a los países a adaptarse al cambio climático.
¿Qué son exactamente los canjes de deuda por naturaleza y de deuda por clima, y son suficientes para ayudar a los países a reducir su deuda y emprender acciones climáticas?
El Centro para la Naturaleza y el Clima del Foro Económico Mundial adopta un enfoque integral para abordar la emergencia climática, centrándose en la descarbonización de la industria, los sistemas positivos para la naturaleza y la gestión responsable de los recursos.
Los canjes de deuda por naturaleza aparecen cada vez más en los titulares como una forma de financiación climática que reduce la deuda de los países a cambio de compromisos medioambientales.
En mayo de 2023, Ecuador cerró un acuerdo histórico que ayudará a proteger el ecosistema amenazado de las Islas Galápagos mediante la venta de un bono azul con vencimiento en 2041.
Actualmente estudia nuevos canjes de deuda por naturaleza para proteger la selva amazónica y una área marina protegida a lo largo de la costa del Pacífico, según un informe de Reuters de abril de 2024.
Esto se produce en un momento en que un análisis concluye que los canjes de deuda por naturaleza podrían liberar hasta 100.000 millones de dólares para restaurar la naturaleza y contribuir a la adaptación al cambio climático.
La estimación realizada por el Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo se centró en la posibilidad de canjes de deuda en los 49 países con mayor riesgo de impago de su deuda externa para los que se encontraron datos.
Para 2050, el coste mundial de mitigar el cambio climático ascenderá a entre 3 y 6 billones de dólares al año, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). Pero, mientras las economías desarrolladas están en mejores condiciones de asumir la transición e invertir en medidas de mitigación, existen grandes brechas de financiación para las economías emergentes.
Financiar la transición ecológica
Los mercados emergentes necesitan 95 billones de dólares para llevar a cabo la transición, según un informe de 2022 del Standard Chartered Bank. Se trata de los países más vulnerables al cambio climático y con mayor endeudamiento, lo que significa que corren el riesgo de sufrir una crisis fiscal, según el FMI.
Aquí es donde pueden ayudar los modelos de financiación innovadores, como los canjes de deuda por naturaleza o por clima, como acordaron los participantes en la Cumbre sobre Crecimiento 2023 del Foro Económico Mundial durante una sesión de debate sobre Cuadrar el círculo: lograr crecimiento, empleo y clima.
Rania Al-Mashat, ministra de Cooperación Internacional de Egipto, país anfitrión de la conferencia sobre el clima COP27, declaró: «Los canjes de deuda por naturaleza o los canjes de deuda por la transición energética son el terreno en el que el mundo debe avanzar más».
Proteger los recursos naturales en tiempos de policrisis (clima, biodiversidad y deuda) ocupó un lugar destacado en el orden del día de la Cumbre por un Nuevo Pacto Financiero Mundial, celebrada en París en junio de 2023. Impulsado por el presidente francés Emmanuel Macron, el evento reunió a más de 300 responsables de decisiones globales para buscar formas innovadoras de avanzar en la financiación internacional.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial frente al cambio climático?
¿Qué son los canjes de deuda por naturaleza?
Los canjes de deuda por naturaleza existen desde hace décadas, como demuestra este documento de 1990 del Banco Mundial. Thomas Lovejoy, de WWF, los concibió por primera vez en un artículo del New York Times publicado en 1982, en el que abogaba por que los grupos conservacionistas utilizaran canjes de deuda por capital para recaudar fondos a nivel local.
En esencia, se trata de un instrumento financiero que permite a los países liberar recursos fiscales para reforzar su resiliencia frente a la crisis climática y emprender acciones para proteger la naturaleza, sin dejar de poder centrarse en otras prioridades de desarrollo y sin desencadenar una crisis fiscal.
Como afirma Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI: «Los acreedores ofrecen alivio de la deuda a cambio de un compromiso del gobierno de, por ejemplo, descarbonizar la economía, invertir en infraestructuras resilientes al clima o proteger bosques o arrecifes de gran biodiversidad».
Muchos consideran que los canjes de deuda por naturaleza son una situación en la que todos ganan: el país reduce su deuda externa, se benefician la naturaleza y los grupos ambientales implicados en el acuerdo, y los bancos obtienen beneficios al vender la deuda.
¿Qué países han realizado canjes de deuda por naturaleza?
El primer acuerdo de deuda por naturaleza se firmó en 1987 entre Conservation International, una organización medioambiental sin ánimo de lucro con sede en Estados Unidos, y Bolivia. Desde entonces, Costa Rica, Filipinas, Belice, Barbados y Seychelles, entre otros, han suscrito acuerdos similares, con unos 140 canjes en total.
El Banco Europeo de Inversiones, brazo financiero de la Unión Europea, y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) concedieron en noviembre de 2023 una garantía de 300 millones de dólares a Barbados para llevar a cabo un canje de deuda por clima para modernizar la infraestructura hídrica.
En el caso de Ecuador, el mayor canje de deuda por naturaleza del mundo permitió que Credit Suisse ayudara al gobierno a recomprar unos 1.600 millones de dólares de deuda por 644 millones de dólares, lo que ahorró al país unos 1.000 millones de dólares en pagos durante 17 años, según informa Reuters.
A cambio, el gobierno se ha comprometido a destinar 18 millones de dólares anuales durante 20 años a la conservación en las Galápagos, incluida la protección de una reserva marina creada el año pasado, que sirve de corredor migratorio para tiburones, ballenas, tortugas marinas y mantas.
La deuda anterior se sustituirá por un "Bono Galápagos" de 656 millones de dólares, cuyo servicio resulta más económico, con vencimiento en 2041 y asegurado por la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos.
El ministro de Asuntos Exteriores de Ecuador, Gustavo Manrique Miranda, afirmó que la biodiversidad se había convertido en una valiosa "moneda".
¿Son suficientes los canjes de deuda?
Al-Mashat explicó en la sesión de la Cumbre sobre Crecimiento del Foro que el clima económico mundial actual, con una mayor percepción de riesgo, ha hecho que los mecanismos de financiación concesional sean más necesarios que nunca. Pero los canjes de deuda, en su tamaño actual, no bastan para garantizar una transición justa.
«Los canjes de deuda por clima se consideran una forma de crear más margen para la transición en los países, pero también se realizan en cantidades muy pequeñas, no en cuantías que vayan a ser útiles», afirmó.
Egipto tiene un canje de deuda con Alemania en el marco de su plataforma NWFE, que financia proyectos de energía renovable, pero, en términos del volumen total de inversión necesario para la transición, Al-Mashat calificó el canje de «simbólico».
Para que los canjes tengan un impacto real, «el número y el volumen de las operaciones deben aumentar de forma significativa», afirmó Georgieva, del FMI.
«Esto implica superar los obstáculos para ampliar su escala y mejorar las condiciones financieras en las que se realizan los canjes», añadió.
Aunque pueden requerir mucho tiempo de negociación y conllevar riesgos propios, el reciente ejemplo de Ecuador demuestra que estos canjes crecen en tamaño y podrían resultar cada vez más beneficiosos para más países en el futuro.







