La industria mundial de las baterías atraviesa actualmente una transformación importante, impulsada por el aumento vertiginoso de la demanda de baterías y vehículos eléctricos.
Aunque el cambio hacia un transporte más ecológico es bienvenido, pone de relieve la necesidad de contar con cadenas de valor de baterías más sostenibles, transparentes y sólidas.
Iniciativas como el pasaporte de baterías de la Global Battery Alliance pueden contribuir a dar forma al futuro de una producción y un uso más sostenibles de las baterías.
La industria mundial de las baterías está experimentando una transformación significativa, impulsada por el aumento de la demanda de baterías y vehículos eléctricos (VE).
Ya estamos presenciando un auge de la demanda de VE en los mercados de consumo. De hecho, las previsiones sugieren que nada menos que el 18 % de todos los automóviles vendidos podría ser eléctrico este año, frente al 13 % de 2022 y más del doble de su penetración del 9 % en 2021.
Esto significa que los VE podrían representar casi uno de cada cinco automóviles vendidos en todo el mundo en 2023, después de que las ventas mundiales superaran los 10 millones el año pasado.
Aunque este cambio hacia un transporte limpio es bienvenido y apunta claramente a un mayor apoyo público a la movilidad eléctrica, también subraya la urgencia de establecer cadenas de valor de baterías más sostenibles, transparentes y sólidas.
¿Qué es la AMNC, la reunión del Foro Económico Mundial en China?
El imperativo fundamental para todos nosotros, como industria y como sociedad, es comprender la importancia de abastecernos de forma responsable de los minerales clave que impulsarán la transición masiva a los VE, así como garantizar su uso responsable a lo largo de toda la cadena de valor.
Iniciativas como el pasaporte de baterías de la Global Battery Alliance (GBA) pueden y deben contribuir a dar forma al futuro del uso sostenible de las baterías.
La complejidad de las cadenas de valor de las baterías
Las cadenas de valor de las baterías son intrincadas redes de interdependencias que abarcan numerosos países e involucran a múltiples partes interesadas.
El proceso de extracción y refinado de materias primas, fabricación de componentes de celdas y celdas, producción de paquetes de baterías y ensamblaje del VE implica que los materiales de cada batería a menudo recorran miles de kilómetros —de Australia a China y luego a Estados Unidos— antes de incorporarse a un VE. Y, cuando termina la vida útil del vehículo, esa misma batería y sus materiales encuentran un segundo uso.
Un informe de McKinsey y la GBA —una alianza que reúne a más de 140 grandes empresas de la industria, instituciones financieras, ONG, gobiernos y académicos, con la idea de desarrollar y garantizar una cadena de valor mundial de baterías sostenible— prevé que toda la cadena de baterías de iones de litio podría crecer más del 30 % anual entre 2022 y 2030 y alcanzar un valor superior a los 400.000 millones de dólares en 2030.
Esto demuestra la magnitud del crecimiento y la necesidad de abordar los desafíos que plantea la complejidad de las cadenas de valor de las baterías.
Minerales de materias primas esenciales como el cobalto, el cobre y el litio siguen desempeñando un papel crucial en el mercado de las baterías. Se prevé que la demanda de cobalto y cobre se mantenga fuerte, sobre todo para los vehículos de gama media y alta.
Las químicas de baterías basadas en cobalto suelen ofrecer el mejor rendimiento, lo que impulsa la demanda. Sin embargo, la producción de cobalto suele estar asociada a problemas como el trabajo infantil, particularmente en la República Democrática del Congo (RDC), que suministra alrededor del 70 % del cobalto mundial y casi todo el cobalto apto para baterías; se estima que 40.000 niños trabajan en sus minas artesanales.
Abastecimiento responsable de materiales para baterías
Como proveedor de materiales para baterías y fabricante, respectivamente, Eurasian Resources Group (ERG) y Contemporary Amperex Technology Co. Limited (CATL) son plenamente conscientes de la necesidad de un abastecimiento y una fabricación responsables, así como de garantizar estándares socioambientales más elevados en la producción de baterías y los materiales que las componen.
Por ejemplo, la planta de producción Metalkol de ERG en la RDC está logrando avances en este ámbito. Mediante un proceso de producción pionero, la planta reprocesa cobre y cobalto procedentes de residuos históricos de relaves y tiene una huella de carbono considerablemente menor que muchas otras. Este enfoque no solo reduce las emisiones de carbono, sino que también ayuda a abordar las consecuencias de las antiguas operaciones mineras en la región.
Asimismo, CATL ha creado CREDIT, la primera herramienta de auditoría del sector para la cadena de suministro de baterías de iones de litio, basada en múltiples marcos y en la situación real de la cadena industrial. Como evaluación integral basada en macrodatos, CREDIT puede calcular índices sobre el desempeño en materia de sostenibilidad de las empresas a lo largo de la cadena de suministro, y así ayudarlas a explorar vías hacia la sostenibilidad.
Sin embargo, para establecer cadenas de valor de baterías sostenibles también se necesitan mecanismos sólidos que permitan hacer un seguimiento del cumplimiento de los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) de las baterías y de la procedencia de sus materiales.
Aquí es donde el pasaporte de baterías de la GBA puede desempeñar un papel esencial. El pasaporte crea un gemelo digital de una batería física que contiene información completa sobre la procedencia de los minerales, el historial de fabricación y su desempeño en materia de sostenibilidad a lo largo de su ciclo de vida. Esto incluye factores como la huella de carbono de la batería, el trabajo infantil y el desempeño en materia de derechos humanos, de conformidad con los reglamentos publicados por la GBA.
La GBA presentó los primeros proyectos piloto de pasaporte de baterías del mundo en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en enero. Incluyen datos de ejemplo de Tesla, Audi y sus socios de la cadena de valor, como CATL.
El pasaporte permitirá a fabricantes, reguladores y consumidores verificar que las baterías cumplen los criterios ASG y promueven los principios de la economía circular. Al aprovechar la tecnología digital y la colaboración entre múltiples partes interesadas, el pasaporte de baterías puede cambiar la forma en que comerciamos con baterías y crear un futuro en el que la sostenibilidad esté en el centro de la industria.
La Unión Europea, al reconocer la importancia de los pasaportes, ya ha establecido que el pasaporte de baterías será obligatorio a partir de principios de 2027. Fuera de la UE, otras regiones también reconocen la importancia de la transparencia y de los pasaportes de baterías, por ejemplo, China y Estados Unidos.
El éxito requiere consenso entre múltiples partes interesadas
La implementación exitosa de los pasaportes de baterías y el establecimiento de cadenas de valor de baterías sostenibles requieren esfuerzos conjuntos de todas las partes interesadas. Por este motivo, la GBA reúne a partes interesadas de los gobiernos, el mundo académico, la sociedad civil y todas las etapas de la industria.
Mediante procesos de creación de consenso entre múltiples partes interesadas, la GBA integra sistemáticamente las expectativas de todas ellas en relación con los principales indicadores de desempeño en sostenibilidad de las baterías. Para ello, se basa en los requisitos normativos y las normas existentes, y contribuye a cerrar la brecha con la visión de la GBA de cadenas de valor de baterías sostenibles, responsables y circulares.
Tras publicar y poner a prueba en 2022 los indicadores iniciales relacionados con la huella de carbono de las baterías, el trabajo infantil y el desempeño en materia de derechos humanos, la GBA sigue desarrollando el marco de indicadores de sostenibilidad.
Aprovechando su singular capacidad de convocatoria, la GBA promueve activamente indicadores de sostenibilidad armonizados a nivel mundial para lograr parámetros de referencia comparables e impulsar cadenas de valor más sostenibles en todo el mundo, e invita a todas las entidades interesadas a sumarse a estos esfuerzos.
En primer lugar, los gobiernos desempeñan un papel crucial al establecer regulaciones y normas que incentiven el abastecimiento responsable y las prácticas sostenibles. Pueden brindar apoyo financiero, crear marcos normativos favorables y exigir el cumplimiento de las normas ambientales y sociales.
Es fundamental que las empresas del sector se comprometan con cadenas de suministro transparentes, mitiguen los impactos ambientales y sociales negativos, reduzcan su huella de carbono y den prioridad al bienestar de los trabajadores y las comunidades.
Esto incluye exigir que sus socios también acepten cumplir las condiciones de abastecimiento responsable para poder hacer negocios juntos. Es esencial que las empresas participen en la producción y el abastecimiento responsables de minerales, inviertan en tecnologías que mejoren la eficiencia energética y reduzcan la huella de carbono de la fabricación de baterías, y promuevan el reciclaje y las aplicaciones de segunda vida para las baterías. Al hacerlo, los líderes de la industria pueden dar ejemplo a otros y contribuir a la transformación general del sector de las baterías.
Las organizaciones de la sociedad civil pueden promover el abastecimiento responsable y las normas de sostenibilidad, concienciar sobre los impactos ambientales y sociales de la producción de baterías y apoyar iniciativas que fomenten la transparencia y la rendición de cuentas.
La colaboración, clave para impulsar la sostenibilidad de las baterías
La Reunión Anual de los Nuevos Campeones del Foro Económico Mundial es precisamente el tipo de foro de colaboración intersectorial, interinstitucional e interregional que permite generar un amplio reconocimiento de los complejos problemas que plantea garantizar la sostenibilidad de las cadenas de suministro, y también es un espacio donde pueden encontrarse soluciones reales.
Al tomar decisiones informadas y exigir baterías sostenibles, tanto los líderes de la industria como los consumidores pueden influir en la demanda del mercado e impulsar a las empresas a dar prioridad a la sostenibilidad. Las instituciones académicas y de investigación también pueden contribuir desarrollando soluciones y tecnologías innovadoras que mejoren la cadena de valor.
¿Cómo impulsa el Foro Económico Mundial la transición energética?
El Centro de Energía y Materiales conecta a líderes para comprender las complejas transiciones que están transformando la energía, los materiales y los sistemas industriales. Ofrece una plataforma para explorar cómo se relacionan la seguridad energética, la asequibilidad y la sostenibilidad.
Mediante la colaboración entre cadenas de valor y regiones, el Centro facilita vías compartidas que ayudan a los socios a coordinarse en torno a soluciones prácticas para una transición segura, baja en carbono y equitativa.
La colaboración permitirá lograr avances decisivos en la producción y el abastecimiento de materiales para baterías, los métodos de reciclaje y los procesos de fabricación. El crecimiento previsto del sector de las baterías representa una oportunidad y una responsabilidad para dar forma a un futuro en el que se dé prioridad a las consideraciones ASG.
Deben priorizarse la producción y el abastecimiento responsables, las cadenas de suministro transparentes y la adopción de herramientas como el pasaporte de baterías para crear un futuro en el que las baterías no solo impulsen nuestros vehículos, sino que también contribuyan a un mundo más ecológico y justo.




