Construir el futuro: reducir la huella de carbono a lo largo de todo el ciclo de vida de la infraestructura

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  • Se prevé que el parque inmobiliario mundial duplique su superficie construida actual, con otros 241.000 millones de metros cuadrados en las próximas cuatro décadas.

  • Las emisiones de solo cuatro materiales principales utilizados en proyectos de infraestructura —cemento, hierro, acero y aluminio— representan el 7,3 % de las emisiones mundiales anuales de dióxido de carbono (CO2).

  • Desarrollar un enfoque de ciclo de vida para una infraestructura con bajas emisiones de carbono —en el que se reciclen o reutilicen todos o la mayoría de los materiales— es esencial para alcanzar los objetivos climáticos.

  • Más información sobre el informe del Centro para la Transformación Urbana: Aplicar un enfoque de ciclo de vida a la infraestructura: una hoja de ruta normativa para las ciudades.

El crecimiento demográfico y la urbanización previstos en todo el mundo impulsarán un desarrollo considerable, por lo que la transición hacia una infraestructura con bajas emisiones de carbono es más crucial que nunca. Se prevé que el parque inmobiliario mundial duplique su superficie construida actual, con otros 241.000 millones de metros cuadrados durante las próximas cuatro décadas. Esto equivale a añadir al mundo una ciudad del tamaño de Nueva York cada mes durante 40 años.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha estimado que todavía no existe tres cuartas partes de la infraestructura necesaria para dar soporte a estos edificios y a sus habitantes en 2050.

Según un análisis de Architecture 2030 basado en datos de la AIE, las emisiones de solo cuatro materiales principales utilizados en proyectos de infraestructura —cemento, hierro, acero y aluminio— representan el 7,3 % de las emisiones mundiales anuales de CO2. La infraestructura es responsable de casi la mitad de las emisiones mundiales de cemento y de más de una cuarta parte de las emisiones mundiales de hierro, acero y aluminio.

Lograr una infraestructura con bajas emisiones de carbono a lo largo de todo el ciclo de vida

Para comprender cómo reducir el impacto ambiental de la infraestructura, es necesario conocer su ciclo de vida: desde la etapa del producto (extracción de materiales, fabricación y transporte) hasta la etapa de construcción, la etapa de uso y, por último, el fin de su vida útil. Se pueden aplicar estrategias y políticas para abordar los impactos ambientales en las distintas etapas de este ciclo de vida.

Etapa del producto

Una tendencia normativa cada vez más extendida en el ámbito de la infraestructura con bajas emisiones de carbono son las compras públicas «Buy Clean» («Compra limpia»), que se centran en el impacto de carbono relacionado con los materiales. Según el Carbon Leadership Forum, estas políticas están siendo adoptadas por estados, gobiernos locales y organismos federales, principalmente en los sectores de la construcción y la infraestructura. Mediante el uso de declaraciones ambientales de producto (similares a las etiquetas nutricionales, pero referidas al carbono), estas políticas ayudan a las partes interesadas a elegir materiales con menores emisiones de carbono sin sacrificar su durabilidad ni su rendimiento.

Por ejemplo, a principios de este año, el gobernador del estado de Washington, Jay Inslee promulgó la histórica legislación Buy Clean, Buy Fair, que aborda el carbono incorporado al exigir que se informe sobre el impacto ambiental y laboral de la producción de los materiales utilizados en los proyectos de construcción estatales.

Entre las disposiciones clave se incluyen:

  • Informar sobre el hormigón, el acero y la madera.

  • Crear una base de datos (para hacer seguimiento de la información, gestionar el cumplimiento y promover la transparencia).

  • Convocar a un grupo de trabajo para formular recomendaciones sobre el desarrollo de futuras políticas y programas.

Las políticas de compras públicas como Buy Clean son un excelente punto de partida, pero solo abarcan la etapa del producto del ciclo de vida. La construcción de infraestructura también genera emisiones por el uso de camiones, grúas y otros equipos. Las empresas contratistas generales están empezando a aplicar estrategias para reducir estos impactos, como utilizar combustibles alternativos, reducir el tiempo que los equipos permanecen al ralentí y reutilizar materiales en el lugar de la obra, entre otras medidas.

El grupo Sustainable Construction Leaders ha creado el Compromiso de los Contratistas con prácticas de construcción sostenible para ayudar a estas organizaciones a cuantificar, medir y priorizar dichas medidas.

La fase de construcción

Una estrategia clave para producir hormigón con bajas emisiones de carbono consiste en reducir la cantidad de cemento, el ingrediente con mayor intensidad de emisiones.

El equipo responsable del nuevo Seattle Storm Centre for Basketball Performance —Sellen Construction, Stoneway Concrete y ZGF Architects— encontró la manera de hacerlo. Prolongaron de 28 a 56 días el tiempo de curado del hormigón utilizado en los cimientos y las paredes, lo que les permitió usar menos cemento y, aun así, alcanzar la resistencia necesaria.

El proyecto logró un 40 % menos de emisiones de carbono que las mezclas promedio de la región y alcanzó el 80 % de las reducciones previstas para 2030 por la First Movers Coalition for Concrete.

4 empresas que transforman el cemento y el hormigón en materiales con bajas emisiones de carbono.
4 empresas que transforman el cemento y el hormigón en materiales con bajas emisiones de carbono.
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La fase de uso

Las siguientes fases del ciclo de vida de la infraestructura incluyen la operación, el mantenimiento y la reparación. El Institute for Sustainable Infrastructure ha desarrollado Envision, un marco y sistema de calificación de sostenibilidad que ofrece metodologías coherentes para definir y medir qué constituye una infraestructura sostenible, incluidas las emisiones de gases de efecto invernadero, durante la operación de un proyecto.

Varios gobiernos locales, entre ellos el condado de Miami-Dade y la ciudad y el condado de Los Ángeles, han empezado a utilizar Envision como marco para sus iniciativas.

Además, el programa Infrastructure 2050 de la American Society of Civil Engineers se creó, en parte, para ayudar a los ingenieros a comprender y tener debidamente en cuenta los impactos ambientales de las labores de mantenimiento y reparación a lo largo de muchos años.

La infraestructura abarca muchos sistemas, como puentes, túneles, carreteras, aviación, servicios públicos, puertos y otros. Las labores de mantenimiento y reparación varían considerablemente de un sistema a otro. Por ejemplo, la estructura de un túnel de transporte suele diseñarse para ser estanca durante una vida útil típica de más de 100 años; las labores de mantenimiento y reparación suelen centrarse más en los sistemas de acondicionamiento y los equipos dentro del túnel, y menos en la propia estructura.

Sin embargo, debido al deterioro provocado por el clima y el uso, la estructura de un puente típico puede requerir labores considerables de mantenimiento y reparación a lo largo de su vida útil, que supera los 40 años. Además, la falta de mantenimiento preventivo puede agravar significativamente las reparaciones futuras que se necesiten, lo que suele aumentar los costos y causar demoras en el tráfico.

La empresa con sede en Misuri HNTB colaboró con la West Virginia Parkways Authority para desarrollar estrategias de conservación sostenible, como el lavado de puentes y el sellado de tableros, que prolongan la vida útil de los puentes y retrasan la necesidad de rehabilitaciones importantes o sustituciones, reduciendo así su huella de carbono total.

Etapa del fin de la vida útil

Por último, está la etapa del fin de la vida útil de la infraestructura. ¿Qué ocurre con esa inversión una vez que la infraestructura ha cumplido la «vida útil» para la que fue diseñada? ¿Se demuele el proyecto y se depositan sus materiales en un vertedero, lo que genera emisiones, o se diseñó para su deconstrucción y se reincorporan sus materiales a un modelo de economía circular?

En Ellinikon Park, un enorme proyecto para transformar un aeropuerto obsoleto en un gran parque costero en Atenas, Grecia, el equipo de arquitectos paisajistas, urbanistas y otros profesionales de Sasaki se propuso reutilizar todo lo posible para minimizar la huella de carbono del proyecto. Se reutilizan más de 300.000 pies cuadrados de hormigón de la pista de aterrizaje y las pistas de rodaje existentes, como parte del relato del parque sobre sus usos anteriores.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para promover el desarrollo urbano sostenible?

Las ciudades son responsables del 75 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y albergan a más de la mitad de la población mundial, una cifra que alcanzará dos tercios en 2050. Si priorizaran las energías más limpias, las ciudades podrían contribuir a más de la mitad de las reducciones de emisiones necesarias para limitar el calentamiento global a menos de 2 °C, en consonancia con el Acuerdo de París.

Para lograr ciudades y comunidades con cero emisiones netas y positivas para la naturaleza de aquí a 2050, el Foro Económico Mundial colabora con partes interesadas de los sectores público y privado en iniciativas que impulsan la ambición mundial mediante acciones locales. Estas son solo algunas:

  • Davos Baukultur Alliance: impulsar la planificación, construcción y gestión de alta calidad de edificios, infraestructura y espacios públicos, aplicando principios basados en la resiliencia climática, la sostenibilidad y la circularidad del entorno construido. Más información.

  • Global New Mobility Coalition: explorar nuevas soluciones para reducir la congestión y las emisiones, mejorar la infraestructura para vehículos eléctricos y transformar la movilidad y los servicios de reparto urbanos. Más información.

  • Alliance for Urban Innovation: conectar a innovadores y emprendedores con nuevos mercados y oportunidades para replantear y transformar la calidad de vida y las economías locales. Más información.

  • G20 Global Smart Cities Alliance: acelerar soluciones inteligentes y prácticas para reforzar la resiliencia climática, mejorar el bienestar público y abordar los desafíos más apremiantes de las ciudades y comunidades locales. Más información.

  • Future of Travel and Tourism: impulsar un crecimiento económico inclusivo y sostenible, preservando al mismo tiempo el patrimonio cultural y protegiendo los ecosistemas naturales. Más información..

Descubra cómo puede formar parte de nuestros esfuerzos para crear ciudades y comunidades más sostenibles y habitables. Póngase en contacto con nosotros aquí.

De cara al futuro, adoptar una infraestructura con bajas emisiones de carbono será esencial para alcanzar los objetivos climáticos mundiales y garantizar el desarrollo sostenible.

El Grupo de Trabajo sobre Ciudades Inteligentes del G20 del Foro Económico Mundial se propuso crear una política modelo sobre mandatos de evaluación del carbono a lo largo de todo el ciclo de vida para ayudar a las ciudades a dar un paso decisivo con el fin de reducir la huella de carbono de su entorno construido y alcanzar sus objetivos de neutralidad climática y cero emisiones netas.

¿Puede la evolución de las políticas de descarbonización de edificios orientar un enfoque del carbono a lo largo de todo el ciclo de vida de la infraestructura? El nuevo informe del Foro, Aplicar un enfoque de ciclo de vida a la infraestructura: una hoja de ruta normativa para las ciudades, busca responder a esta y otras preguntas, equilibrando los impactos a corto y largo plazo en las necesidades de infraestructura esencial en todo el mundo.

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