Debido a la «brecha de datos», estos se utilizan predominantemente para crear valor comercial, en lugar de resolver problemas sociales y ambientales urgentes.
Debemos empoderar a las organizaciones sin fines de lucro, los gobiernos y los centros de atención sanitaria para que utilicen los datos de manera más eficaz.
Esto significa comprender las causas fundamentales de la brecha de datos y asumir un compromiso a largo plazo para cerrarla.
A medida que el mundo comienza a salir de la pandemia y a reconstruir la sociedad, los líderes tienen una oportunidad única de transformar todo, desde las prioridades sociales hasta los modelos de negocio fundamentales. Los datos serán esenciales para orientar las decisiones, acelerar el éxito y medir el progreso. Pero, así como la «brecha digital» ha limitado el potencial democratizador de internet, ahora se cierne en el horizonte otra amenaza para la igualdad: la «brecha de datos».
Hoy, las tecnologías digitales ubicuas e interconectadas utilizan datos para facilitar y enriquecer las decisiones. Esto hace que las empresas sean más competitivas, impulsa el progreso y cataliza una disrupción innovadora, pero no beneficia a todo el mundo. Se abre una brecha cada vez mayor entre el uso de datos, que se expande rápidamente para crear valor comercial, y su uso comparativamente escaso para resolver desafíos sociales y ambientales como el cambio climático y la desigualdad global.
La «brecha de datos» emergente
Hoy, el sector privado aventaja con creces a los sectores público y sin fines de lucro en el uso de datos. En un estudio de IBM, el 67% de las organizaciones sin fines de lucro carecía de experiencia en el uso del análisis de datos para su trabajo. Con demasiada frecuencia, las organizaciones que trabajan en ámbitos como la atención sanitaria, el gobierno, el mundo académico y el sector sin fines de lucro carecen de la capacidad para resolver sus problemas con datos.
Un proyecto de pruebas de COVID-19 de la Chan Zuckerberg Initiative en la Universidad de California en San Francisco (UCSF) ilustra claramente esta realidad. El proyecto construyó un laboratorio para realizar pruebas de COVID-19 en ocho días, capaz de entregar resultados en 24 horas. Ofreció sus servicios gratis a las oficinas de salud pública de los condados de California, pero el flujo de datos se vio obstaculizado porque estas oficinas utilizaban máquinas de fax para enviar y recibir los resultados de las pruebas.
Para empezar a cerrar la brecha de datos, primero debemos comprender los factores que la alimentan:
● Acceso: es posible que los datos no se hayan recopilado o no sean accesibles.
● Capacidad: falta de recursos financieros, talento técnico y conocimientos para analizar y utilizar los datos.
● Decisiones de inversión: con demasiada frecuencia, en todos los sectores, los líderes no dan prioridad a invertir recursos en el análisis y la gestión de datos.
● Soluciones viables: hay pocas soluciones en el mundo real que puedan ampliarse y replicarse para demostrar el poder de los datos en beneficio de la sociedad.
Al abordar estos factores, las organizaciones sin fines de lucro, el sector público y las empresas podrán contar con un futuro basado primero en la nube y guiado por los datos, capaz de afrontar nuestros desafíos globales. La historia nos ha enseñado que la equidad no surge por accidente. La brecha de datos aún se encuentra en una etapa temprana de su evolución, y es imperativo que actuemos con urgencia para abordarla. Si no lo hacemos, con el tiempo será cada vez más difícil cerrar esa brecha.
Abordar la brecha de datos
Estas son algunas maneras de empezar a abordar la brecha de datos:
1. Comprender el problema
Debemos alentar e involucrar a quienes buscan soluciones en todos los sectores para que aprovechen el poder de los datos en favor de un impacto social y ambiental positivo. Tenemos que comprender las causas fundamentales de la brecha de datos y encontrar enfoques viables para resolverla. Al investigar y esclarecer estos problemas, podemos usar los datos para saber qué funciona y cómo avanzar más.

2. Colaborar, establecer alianzas e invertir
La brecha de datos exige un compromiso a largo plazo y una colaboración global entre las empresas, la sociedad civil y los gobiernos. Debemos establecer alianzas e invertir en fundaciones, organizaciones sin fines de lucro que trabajan con datos, startups prometedoras y clientes del sector público que buscan abordar el problema. Una de las startups en las que nosotros, en Splunk invertimos este año es retrain.ai, una plataforma basada en datos e inteligencia artificial que ayuda a quienes buscan empleo y han perdido o podrían perder su trabajo por la tecnología, la automatización o una crisis global a capacitarse para los empleos de alta demanda del futuro.
3. Crear soluciones basadas en datos
Imaginemos que el mismo uso de datos, aprendizaje automático e inteligencia artificial que impulsó innovaciones como los coches autónomos y los asistentes digitales se aplicara a desigualdades globales en ámbitos como el cambio climático, la atención sanitaria, los derechos humanos y la pobreza.
Por ejemplo, en Tanzania, el gobierno complementó los datos de encuestas de hogares, recopilados una vez cada 10 años —que sirven de base para determinar el gasto público—, con datos de imágenes satelitales para mejorar la oportunidad y la precisión de las medidas contra la pobreza. De este modo, el gobierno aumentó ocho veces la resolución de su panorama de la pobreza, pasando de 20 regiones a 169 distritos.
Las empresas también pueden contribuir poderosamente a la solución mediante la donación de licencias de software, formación y apoyo.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en materia de diversidad, equidad e inclusión?
El Centro para la Nueva Economía y la Sociedad conecta a líderes para ayudarles a comprender cómo el cambio económico y tecnológico está transformando los empleos, las competencias y las oportunidades.
A través del conocimiento compartido y la colaboración, el Centro permite a sus socios explorar modelos económicos inclusivos que apoyen a las personas y las sociedades durante la transición.
Cerrar la brecha de datos
Los datos abren el acceso al conocimiento, y el conocimiento libera poder. Este poder no puede reservarse únicamente para quienes más pueden pagar. Debe multiplicarse y compartirse entre sectores, organizaciones y comunidades.
Así que empoderemos a las organizaciones sin fines de lucro y a los sectores público y empresarial con las herramientas y el talento relacionados con los datos que necesitan para ampliar sus esfuerzos e impacto. Presionemos a las organizaciones para que inviertan en el uso de datos con el fin de ampliar su impacto positivo en la humanidad al mismo ritmo que sus resultados económicos. Recurramos a las mentes técnicas más destacadas del mundo y formemos al mismo tiempo a nuevas generaciones de personas capaces de resolver problemas y versadas en datos. Ha llegado el momento de empezar a maximizar el valor de los datos para que todos podamos disfrutar de un futuro más seguro, brillante y próspero.





