El presidente de la República Popular China, Xi Jinping, se dirigió a The Davos Agenda.
El presidente Xi abordó los desafíos que el mundo ha enfrentado y seguirá enfrentando este año, en particular a la luz de la pandemia de COVID-19.
Aquí está su discurso íntegro.
Profesor Klaus Schwab,
Señoras y señores,
Amigos,
¡Saludos a todos! Me complace participar en esta sesión virtual del Foro Económico Mundial.
Dentro de dos semanas, China celebrará la llegada de la primavera con el Año Nuevo lunar, el Año del Tigre. En la cultura china, el tigre simboliza valentía y fortaleza, por eso el pueblo chino suele referirse al «dragón vigoroso y el tigre dinámico», o al «dragón que se eleva y el tigre que salta». Para afrontar los severos desafíos que enfrenta la humanidad, debemos «añadir alas al tigre» y actuar con el valor y la fortaleza del tigre para superar todos los obstáculos que se presenten en nuestro camino. Debemos hacer todo lo necesario para disipar la sombra de la pandemia e impulsar la recuperación y el desarrollo económicos y sociales, de modo que la luz de la esperanza ilumine el futuro de la humanidad.
El mundo actual atraviesa grandes cambios como no se habían visto en un siglo. Estos cambios, que no se limitan a un momento, acontecimiento, país o región concretos, representan las profundas y amplias transformaciones de nuestra época. Al combinarse los cambios de los tiempos con la pandemia que se produce una vez en un siglo, el mundo se encuentra en un nuevo período de turbulencia y transformación. ¿Cómo vencer la pandemia y cómo construir el mundo posterior a la COVID-19? Estas son cuestiones principales de interés común para los pueblos de todo el mundo. También son preguntas importantes y urgentes a las que debemos dar respuesta.
Como dice un refrán chino: «El impulso del mundo puede florecer o decaer; el estado del mundo puede avanzar o retroceder». El mundo se desarrolla constantemente mediante el movimiento de las contradicciones; sin contradicción, nada existiría. La historia de la humanidad es la historia de lograr crecer superando diversas pruebas y de desarrollarse venciendo distintas crisis. Debemos avanzar siguiendo la lógica del progreso histórico y desarrollarnos aprovechando la corriente del desarrollo de nuestra época.
Pese a todas las vicisitudes, la humanidad seguirá avanzando. Debemos aprender comparando los largos ciclos de la historia y observar el cambio de las cosas en sus matices más sutiles. Debemos propiciar nuevas oportunidades en medio de las crisis, abrir nuevos horizontes en un panorama cambiante y reunir una gran fuerza para superar dificultades y desafíos.
En primer lugar, debemos abrazar la cooperación y derrotar juntos la pandemia. Frente a la pandemia que se produce una vez en un siglo y que afectará el futuro de la humanidad, la comunidad internacional ha librado una lucha tenaz. Los hechos han demostrado una vez más que, en medio de las turbulentas corrientes de una crisis global, los países no navegan por separado en unos 190 pequeños botes, sino que están todos en un gran barco del que depende nuestro destino común. Los botes pequeños podrían no sobrevivir a una tormenta, pero un gran barco es lo bastante fuerte para resistirla. Gracias a los esfuerzos concertados de la comunidad internacional, se han logrado importantes avances en la lucha mundial contra la pandemia. Dicho esto, la pandemia está resultando prolongada, con nuevas variantes que reaparecen y se propagan más rápido que antes. Representa una grave amenaza para la seguridad y la salud de las personas y ejerce un profundo impacto en la economía mundial.
La confianza firme y la cooperación son el único camino correcto para derrotar la pandemia. Retenerse unos a otros o desviar culpas solo provocaría demoras innecesarias en la respuesta y nos distraería del objetivo general. Los países deben fortalecer la cooperación internacional contra la COVID-19, impulsar una cooperación activa en la investigación y el desarrollo de medicamentos, construir conjuntamente múltiples líneas de defensa contra el coronavirus y acelerar los esfuerzos para edificar una comunidad mundial de salud para todos. Reviste especial importancia aprovechar plenamente las vacunas como arma poderosa, garantizar su distribución equitativa, acelerar la vacunación y cerrar la brecha mundial de inmunización, a fin de proteger verdaderamente la vida, la salud y los medios de subsistencia de las personas.
China es un país que cumple sus promesas. China ya ha enviado más de dos mil millones de dosis de vacunas a más de 120 países y organizaciones internacionales. Aun así, China proporcionará otros mil millones de dosis a países africanos, incluidos 600 millones de dosis en donación, y también donará 150 millones de dosis a los países de la ASEAN.
En segundo lugar, debemos resolver los diversos riesgos y promover una recuperación estable de la economía mundial. La economía mundial está saliendo de las profundidades, pero aún enfrenta numerosas limitaciones. Las cadenas industriales y de suministro mundiales se han visto alteradas. Los precios de las materias primas siguen subiendo. La oferta energética continúa siendo escasa. Estos riesgos se agravan mutuamente y aumentan la incertidumbre sobre la recuperación económica. El entorno de baja inflación a nivel mundial ha cambiado notablemente, y están surgiendo riesgos de inflación impulsada por múltiples factores. Si las principales economías frenan en seco o dan un giro brusco en sus políticas monetarias, habrá graves efectos secundarios negativos. Plantearían desafíos para la estabilidad económica y financiera mundial, y los países en desarrollo serían los más afectados. En el contexto de la respuesta continua a la COVID-19, debemos explorar nuevos motores del crecimiento económico, nuevas formas de vida social y nuevas vías de intercambio entre pueblos, con el fin de facilitar el comercio transfronterizo, mantener seguras y fluidas las cadenas industriales y de suministro, y promover un avance firme y sólido en la recuperación económica mundial.
La globalización económica es la tendencia de los tiempos. Aunque en un río siempre existan corrientes contrarias, ninguna puede impedir que fluya hacia el mar. Las fuerzas impulsoras refuerzan el ímpetu del río, y la resistencia podría incluso potenciar su caudal. Pese a las corrientes contrarias y los peligrosos bajíos del camino, la globalización económica nunca se ha desviado ni se desviará de su rumbo. Los países de todo el mundo deben defender el verdadero multilateralismo. Debemos eliminar barreras, no levantar muros. Debemos abrirnos, no cerrarnos. Debemos buscar la integración, no el desacoplamiento. Este es el camino para construir una economía mundial abierta. Debemos orientar las reformas del sistema de gobernanza global con el principio de equidad y justicia, y defender el sistema comercial multilateral con la Organización Mundial del Comercio en su centro. Debemos establecer normas generalmente aceptadas y eficaces para la inteligencia artificial y la economía digital sobre la base de una consulta plena, y crear un entorno abierto, justo y no discriminatorio para la innovación científica y tecnológica. Este es el camino para que la globalización económica sea más abierta, inclusiva, equilibrada y beneficiosa para todos, y para liberar plenamente la vitalidad de la economía mundial.
Un entendimiento común entre nosotros es que, para pasar la economía mundial de la crisis a la recuperación, es imperativo fortalecer la coordinación de las macropolíticas. Las principales economías deben ver el mundo como una sola comunidad, pensar de manera más sistemática, aumentar la transparencia de las políticas y el intercambio de información, y coordinar los objetivos, la intensidad y el ritmo de las políticas fiscales y monetarias, a fin de evitar que la economía mundial vuelva a desplomarse. Los grandes países desarrollados deben adoptar políticas económicas responsables, gestionar los efectos secundarios de sus políticas y evitar graves repercusiones en los países en desarrollo. Las instituciones económicas y financieras internacionales deben desempeñar su papel constructivo para reunir el consenso mundial, potenciar la sinergia de políticas y prevenir los riesgos sistémicos.
En tercer lugar, debemos cerrar la brecha del desarrollo y revitalizar el desarrollo mundial. El proceso de desarrollo mundial sufre graves alteraciones, lo que conlleva problemas aún más destacados, como la ampliación de la brecha Norte-Sur, trayectorias de recuperación divergentes, líneas de fractura del desarrollo y una brecha tecnológica. El Índice de Desarrollo Humano ha descendido por primera vez en 30 años. La población pobre del mundo ha aumentado en más de 100 millones. Casi 800 millones de personas padecen hambre. Crecen las dificultades en materia de seguridad alimentaria, educación, empleo, medicina, salud y otros ámbitos importantes para los medios de subsistencia de las personas. Algunos países en desarrollo han caído de nuevo en la pobreza y la inestabilidad a causa de la pandemia. Muchos países desarrollados también atraviesan momentos difíciles.
Sean cuales sean las dificultades que se presenten, debemos adherirnos a una filosofía de desarrollo centrada en las personas, situar el desarrollo y los medios de subsistencia en el centro de las macropolíticas mundiales, hacer realidad la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible y construir una mayor sinergia entre los mecanismos existentes de cooperación para el desarrollo, a fin de promover un desarrollo equilibrado en todo el mundo. Debemos respetar el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, promover la cooperación internacional en materia de cambio climático en el contexto del desarrollo y aplicar los resultados de la COP26 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Las economías desarrolladas deben tomar la iniciativa para cumplir sus responsabilidades de reducción de emisiones, cumplir su compromiso de apoyo financiero y tecnológico, y crear las condiciones necesarias para que los países en desarrollo hagan frente al cambio climático y logren un desarrollo sostenible.
El año pasado propuse en la Asamblea General de la ONU una Iniciativa para el Desarrollo Global, con el fin de llamar la atención internacional sobre los urgentes desafíos que enfrentan los países en desarrollo. La Iniciativa es un bien público abierto a todo el mundo, que tiene como objetivo formar sinergia con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible e impulsar el desarrollo común en todo el planeta. China está dispuesta a trabajar con todos los socios para traducir conjuntamente la Iniciativa en acciones concretas y garantizar que ningún país quede atrás en este proceso.
En cuarto lugar, debemos desechar la mentalidad de la Guerra Fría y buscar la coexistencia pacífica y los resultados beneficiosos para todas las partes. Nuestro mundo actual está lejos de ser tranquilo; abundan los discursos que fomentan el odio y los prejuicios. Los actos de contención, represión o confrontación que de ello se derivan perjudican gravemente la paz y la seguridad mundiales, y no aportan beneficio alguno. La historia ha demostrado una y otra vez que la confrontación no resuelve problemas; solo invita a consecuencias catastróficas. El proteccionismo y el unilateralismo no pueden proteger a nadie; al final perjudican los intereses de otros y también los propios. Aún peores son las prácticas de hegemonía y acoso, que van en contra de la corriente de la historia. Naturalmente, los países tienen divergencias y desacuerdos entre sí. Sin embargo, un enfoque de suma cero que aumente la ganancia propia a costa de otros no ayudará. Los actos de construir obstinadamente «patios exclusivos con altos muros» o «sistemas paralelos», de formar con entusiasmo pequeños círculos o bloques exclusivos que polarizan el mundo, de extender excesivamente el concepto de seguridad nacional para frenar los avances económicos y tecnológicos de otros países, y de avivar el antagonismo ideológico y politizar o convertir en armas las cuestiones económicas, científicas y tecnológicas, socavarán gravemente los esfuerzos internacionales para afrontar desafíos comunes.
El camino correcto para la humanidad es el desarrollo pacífico y la cooperación de beneficio mutuo. Distintos países y civilizaciones pueden prosperar juntos sobre la base del respeto mutuo, y buscar puntos en común y resultados beneficiosos para todos dejando de lado las diferencias.
Debemos seguir la tendencia de la historia, trabajar por un orden internacional estable, promover valores comunes de la humanidad y construir una comunidad con un futuro compartido para la humanidad. Debemos elegir el diálogo en lugar de la confrontación, la inclusión en lugar de la exclusión, y oponernos a todas las formas de unilateralismo, proteccionismo, hegemonía o política de poder.
Señoras y señores,
Amigos,
El año pasado, el Partido Comunista de China (PCCh) celebró el centenario de su fundación. A lo largo de un siglo de lucha tenaz, el PCCh ha unido y dirigido al pueblo chino en la consecución de logros notables en el avance de la nación y la mejora de la vida de las personas. Hemos hecho realidad una sociedad moderadamente próspera en todos los aspectos y hemos ganado la batalla contra la pobreza, ambas cosas según lo previsto, y encontrado una solución histórica para erradicar la pobreza absoluta. Ahora, China avanza en un nuevo camino hacia la construcción de un país socialista moderno en todos los aspectos.
-- China seguirá comprometida con la búsqueda de un desarrollo de alta calidad. La economía china disfruta en general de un buen impulso. El año pasado, nuestro PIB creció alrededor del ocho por ciento, alcanzando el doble objetivo de un crecimiento bastante elevado y una inflación relativamente baja. Los cambios en el entorno económico nacional e internacional han generado una presión enorme, pero los fundamentos de la economía china, caracterizados por su gran resiliencia, su enorme potencial y su sostenibilidad a largo plazo, siguen sin cambios. Tenemos plena confianza en el futuro de la economía china.
«La riqueza de un país se mide por la abundancia de su pueblo». Gracias al considerable crecimiento económico, los chinos viven en condiciones mucho mejores. No obstante, somos plenamente conscientes de que, para satisfacer la aspiración de las personas a una vida aún mejor, todavía tenemos mucho trabajo arduo por delante a largo plazo. China ha dejado claro que aspiramos a progresos más visibles y sustanciales en el desarrollo integral de las personas y la prosperidad común de toda la población. Trabajamos intensamente en todos los frentes para alcanzar este objetivo. La prosperidad común que deseamos no es igualitarismo. Para usar una analogía, primero haremos más grande el pastel y luego lo repartiremos adecuadamente mediante arreglos institucionales razonables. Como una marea creciente eleva todos los barcos, todos recibirán una parte justa del desarrollo, y los beneficios del desarrollo llegarán a todo nuestro pueblo de manera más sustancial y equitativa.
-- China seguirá comprometida con la reforma y la apertura. Para China, la reforma y la apertura son siempre un proceso en curso. Cualesquiera que sean los cambios en el panorama internacional, China siempre enarbolará la bandera de la reforma y la apertura. China seguirá permitiendo que el mercado desempeñe un papel decisivo en la asignación de recursos y velará por que el gobierno desempeñe mejor su papel. Seremos firmes en consolidar y desarrollar el sector público, del mismo modo que lo somos en alentar, apoyar y orientar el desarrollo del sector no público. Construiremos un sistema de mercado unificado, abierto, competitivo y ordenado, en el que todas las empresas gocen de igual condición ante la ley y tengan oportunidades iguales en el mercado. Todo tipo de capital es bienvenido a operar en China conforme a las leyes y reglamentos, y a desempeñar un papel positivo en el desarrollo del país. China seguirá ampliando la apertura de alto nivel, avanzará de forma constante en la apertura institucional que abarque normas, gestión y estándares, garantizará el trato nacional a las empresas extranjeras e impulsará una cooperación de alta calidad en la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Con la entrada en vigor, el 1 de enero de este año, de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), China cumplirá fielmente sus obligaciones y profundizará los lazos económicos y comerciales con las demás partes del RCEP. China también seguirá trabajando para adherirse al Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífica (CPTPP) y al Acuerdo de Asociación de Economía Digital (DEPA), con miras a integrarse aún más en la economía regional y mundial y lograr beneficios mutuos y resultados beneficiosos para todas las partes.
-- China seguirá comprometida con la promoción de la conservación ecológica. Como he dicho muchas veces, nunca debemos crecer económicamente a costa del agotamiento de los recursos y la degradación ambiental, lo cual equivale a secar un estanque para pescar; tampoco debemos sacrificar el crecimiento para proteger el medio ambiente, lo cual equivale a trepar a un árbol para pescar. Guiados por nuestra filosofía de que las aguas limpias y las montañas verdes son tan valiosas como el oro y la plata, China ha llevado a cabo una conservación integral y una gobernanza sistemática de sus montañas, ríos, bosques, tierras de cultivo, lagos, praderas y desiertos. Hacemos todo lo posible por conservar el sistema ecológico, intensificar la prevención y el control de la contaminación, y mejorar el entorno de vida y de trabajo de nuestro pueblo. China está implantando el sistema de parques nacionales más grande del mundo. El año pasado fuimos sede con éxito de la COP15 del Convenio sobre la Diversidad Biológica, aportando la contribución de China a un mundo limpio y hermoso.
Alcanzar el pico de carbono y la neutralidad de carbono son requisitos intrínsecos del desarrollo de alta calidad de China y un compromiso solemne con la comunidad internacional. China cumplirá su palabra y seguirá trabajando para alcanzar su objetivo. Hemos presentado un Plan de Acción para que las emisiones de dióxido de carbono alcancen su pico antes de 2030, que se completará con planes de implementación para sectores específicos como la energía, la industria y la construcción. China cuenta ahora con el mayor mercado de carbono y el mayor sistema de generación de energía limpia del mundo: la capacidad instalada de energía renovable ha superado los mil millones de kilovatios, y la construcción de centrales eólicas y fotovoltaicas con una capacidad instalada total de 100 millones de kilovatios está muy avanzada. El pico de carbono y la neutralidad de carbono no pueden lograrse de la noche a la mañana. Mediante pasos sólidos y constantes, China llevará a cabo una reducción ordenada de la energía tradicional mientras encuentra sustitutos fiables en las nuevas energías. Este enfoque, que combina la eliminación de lo antiguo con la incorporación de lo nuevo, garantizará un desarrollo económico y social estable. China también participará activamente en la cooperación internacional en materia climática y trabajará conjuntamente para lograr una transición completa hacia una economía y una sociedad más verdes.
Señoras y señores,
Amigos,
Davos es conocida como un paraíso de los deportes de invierno. Pronto se inaugurarán los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno de Pekín. Confiamos en que China presentará al mundo unos Juegos eficientes, seguros y espléndidos. El lema oficial de Pekín 2022 es «Juntos por un futuro compartido». En efecto, unamos nuestras manos con plena confianza y trabajemos juntos por un futuro compartido.
Gracias.




