En todo el mundo, las start-ups tecnológicas están poniendo innovaciones de vanguardia al servicio de los trabajadores de primera línea.
Muchas utilizan la inteligencia artificial y la computación en la nube para ayudar a las organizaciones a procesar datos, aportando nuevos conocimientos que contribuyen a combatir el virus.
Algunas empresas han puesto sus programas informáticos a disposición de forma gratuita para quienes más los necesitan.
Detrás de los logros de quienes trabajan en la primera línea de la COVID-19 hay numerosas organizaciones y emprendedores que hacen cuanto está en su mano para ayudar.
En todo el planeta, estas empresas recurren a todo tipo de recursos, desde programas informáticos y robótica hasta la cooperación de toda la vida, para luchar contra la enfermedad.
Desde la inteligencia artificial en Corea del Sur hasta las entregas de alimentos frescos en África, estas son algunas de las ideas brillantes que están poniendo en práctica los Pioneros de la Tecnología de la edición 2020 del Foro Económico Mundial.
1. Cargo X
Esta empresa brasileña de tecnología logística ha creado un fondo de 5,6 millones de dólares para respaldar el transporte de bienes esenciales, como alimentos, medicamentos y productos de higiene básicos, en el país durante la pandemia.
El sistema funciona pagando los salarios de transportistas y conductores, lo que mantiene en marcha el mercado en un momento en que el país está siendo golpeado con dureza por el virus. El sistema paga en su mayor parte por adelantado: el 70 % del dinero cuando se cargan las mercancías y el 30 % restante a la entrega.
Por tanto, el programa informático ayuda a repartir el coste de una forma que apoya a los trabajadores cuando el flujo de caja es escaso.
2. Takeoff Technologies
Los supermercados han registrado un fuerte aumento de las ventas en línea durante la pandemia, y muchos han intensificado sus servicios de pedidos y entregas digitales para afrontarla. Sin embargo, atender los pedidos en línea puede resultar complicado cuando la plantilla es escasa y los pasillos de las tiendas están congestionados.
Destaca la empresa estadounidense de tecnología minorista Takeoff Technologies y sus “centros de microcumplimiento”. Esta empresa crea minialmacenes en la parte trasera de los supermercados, que utilizan robots para preparar los pedidos de los clientes. Esto favorece el distanciamiento social y permite que las empresas locales sin almacenes automatizados compitan en la venta de alimentos en línea, una tendencia que se prevé que se acelere a causa de la COVID-19.
3. Starling Bank
Durante la pandemia, personas de todo el mundo se han aislado. Al quedarse en casa, han dependido de otros para obtener alimentos y otros productos básicos. Pero ¿cómo pagarles?
La empresa británica de tecnología financiera Starling Bank ofrece una solución: una tarjeta de débito que permite a una persona de confianza comprar cosas en nombre del titular. La “tarjeta conectada”, vinculada a la cuenta del titular, también elimina la necesidad de cualquier intercambio físico de efectivo o cheques, lo que ofrece una capa adicional de protección para una persona vulnerable.
Mastercard y la empresa de tarjetas prepago PFS también han desarrollado alternativas al efectivo para los cuidadores y voluntarios de Gran Bretaña.
4. Lunit
Lunit, empresa surcoreana de software médico, desarrolla programas de inteligencia artificial capaces de diagnosticar enfermedades pulmonares a partir de radiografías.
La empresa ha puesto ahora su programa informático a disposición en línea de forma gratuita. Los hospitales de Brasil, así como los de Corea del Sur, pueden cargar hasta 20 casos al día para el diagnóstico mediante IA.
La empresa afirma que innovaciones como la IA han contribuido de forma importante a aplanar la curva de casos de COVID-19 en Corea del Sur.
5. Jumia y Twiga Foods
Estos dos pioneros tecnológicos africanos han establecido una alianza para llevar productos frescos a los hogares en confinamiento.
Jumia cuenta con un gran negocio de entregas en línea en toda África; Twiga Foods conecta una red de 17.000 agricultores en Kenia con mercados a través de sus propias plantas de envasado.
Trabajando juntas, pretenden combinar sus fortalezas en entregas y productos frescos, aumentando su capacidad para proporcionar a los hogares alimentos frescos de forma segura, pese a las restricciones.
6. Dawex
Los datos desempeñarán un papel fundamental para vencer la COVID-19, ya sea a través de programas de rastreo y seguimiento, de programas de pruebas o de la comprensión del funcionamiento del virus.
La empresa internacional de intercambio de datos en línea con sede en Francia Dawex ha creado una iniciativa de intercambio de datos sobre la COVID-19. Pone a disposición de forma gratuita la plataforma de Dawex para empresas y organizaciones que necesiten intercambiar datos no personales para estudios sobre el coronavirus y para limitar sus perjuicios económicos.
7. Optibus
A medida que los países intentan reactivar sus economías, lograr que las personas vuelvan al trabajo es esencial.
Desgraciadamente, sigue siendo un enorme desafío, con riesgos de aglomeración y contagio que siguen siendo muy reales. Al mismo tiempo, los servicios se ven afectados por la escasez de personal y el cierre de destinos. Como resultado, el número de pasajeros ha disminuido.
En el Reino Unido, el mes pasado, según informa la BBC, alrededor del 40 % de los servicios de autobús transportaban solo el 10 % del volumen habitual de pasajeros.
La empresa de tecnología del transporte Optibus espera que sus conocimientos puedan revertir estas tendencias. Ofrece a las agencias de transporte masivo servicios de planificación sin coste hasta julio para encontrar las mejores rutas, horarios de tripulación y costes, a fin de hacer viable el transporte masivo en la era de la COVID-19.
8. Mirakl
Uno de los mayores problemas de la pandemia ha sido cómo garantizar que el equipo de protección llegue a la primera línea.
La empresa de comercio electrónico Mirakl se ha asociado con el Gobierno francés para crear una plataforma integral en la que fabricantes, distribuidores y subcontratistas pueden comunicarse sobre pedidos de gel desinfectante para uso médico.
Aunque la producción de este producto se ha intensificado en Francia y en todo el mundo, sin líneas de comunicación claras podría no llegar a los hospitales cuando y donde más se necesita.






