Para 2025, muchos países tendrán tasas de obesidad superiores al 68%.
Debemos centrarnos en mantener sana a la población, no solo en tratar a quienes están enfermos.
El acceso al empleo, a una vivienda segura, al agua potable, a los alimentos, a la educación y al transporte es fundamental para la salud.
Contamos con las tecnologías médicas más avanzadas que el mundo haya conocido, y los países gastan cada año más en atención sanitaria: — 8,4 billones de dólares estadounidenses en todo el mundo. Sin embargo, tras décadas de aumento de la esperanza de vida y mejora de los resultados de salud, unacrisis sanitaria modernase está agravando. PwC estima que para 2025 muchos países tendrán tasas de obesidad superiores al 68% de la población, además de otras afecciones que impulsan los problemas de salud crónicos.
Pero ¿por qué? No es que se haya estancado el ritmo de los descubrimientos médicos. Más bien, se debe a que los determinantes sociales de la salud (DSS) —factores como el acceso al empleo, a una vivienda segura, al agua potable, a los alimentos, a la educación y al transporte— hacen que incluso las intervenciones médicas más innovadoras sean ineficaces cuando las personas tienen dificultades con factores sociales y económicos básicos.
Es hora de que el sector de la atención sanitaria tome medidas audaces. En un nuevo informe del Instituto de Investigación Sanitaria de PwC, «Se requieren medidas: la urgencia de abordar los determinantes sociales de la salud», presentamos una estrategia fundamental para la acción colectiva.
Argumentos a favor de un nuevo enfoque de los determinantes sociales de la salud
Nuestros sistemas sanitarios mundiales se centran en el momento de interacción equivocado: cuando las personas ya están enfermas. Además, los costes de proceder como de costumbre son insostenibles para los hospitales, las aseguradoras y los gobiernos.
En muchos casos, los países no fomentan hábitos que podrían evitar que las personas desarrollen afecciones crónicas. Por ejemplo, entre 1990 y 2010 en la OCDE,las tasas de tabaquismodisminuyeron un 31% y la tasa deconsumo diario de verdurasaumentó apenas un 2%.
En un mundo lleno de pantallas, el estado de nuestro cerebro puede ser clave para lograr una mejor salud. El 35% de las personas encuestadas en la Encuesta Global de Consumidores de HRI de PwC de 2019 señaló la falta de sueño como uno de los principales obstáculos para adoptar un estilo de vida saludable, y más de una cuarta parte afirmó que pasar demasiado tiempo con la tecnología impedía mantener hábitos saludables.
Identificar estas causas fundamentales es un reto difícil. Sin embargo, nuestras investigaciones, nuestro trabajo y las conversaciones con líderes del sector revelan que se puede avanzar si seguimos estos cinco pasos para crear un enfoque integral.
Cinco pasos para tomar medidas audaces sobre los determinantes sociales de la salud
1. Crear voluntad colectiva. Un solo actor no puede abordar las causas fundamentales de las enfermedades, pero muchos ni siquiera parecen intentarlo. El 57% de las personas encuestadas en la encuesta global de consumidores de HRI de PwC de 2019 indicó que no había conversado con su médico sobre los determinantes sociales. Se necesitará una coalición de socios del sector de la atención sanitaria y de fuera de él, cuyos líderes encuentren formas de armonizar de manera significativa sus respectivos objetivos.
Por ejemplo, la Junta de Promoción de la Salud de Singapur (HPB) se propuso reducir las tasas de tabaquismo juvenil mediante alianzas con grupos de jóvenes para atraer participantes a reuniones semanales. En seis meses, a través de actividades que incluían una consulta que demostraba cómo fumar afectaba la resistencia física, la junta constató que la tasa de tabaquismo del grupo estudiado había caído del 40% al 10%, lo que demostraba el poder de las coaliciones.
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2. Desarrollar un marco de trabajo conjunto. Los socios deben superar las dificultades que supone integrar organizaciones con entornos de trabajo distintos. Un marco orientativo debe establecer funciones claras, un vocabulario común, objetivos, una definición de valor y protocolos para la toma de decisiones. En Wakefield, Inglaterra, una coalición de socios se unió al reconocer el impacto de la vivienda como determinante social de la salud. La coalición acordó una visión y pidió a sus empleados que pasaran tiempo en las organizaciones asociadas para comprender mejor su funcionamiento interno. Elesfuerzo conjunto dio lugara menos viajes en ambulancia, una reducción de las crisis médicas y una mejora del tratamiento de la salud mental, lo que supuso un ahorro estimado de 400.000 £ al año.
3. Generar información a partir de los datos para orientar la toma de decisiones. En Estados Unidos, el programa Meals on Wheels de la Asociación de Enfermeras Visitantes de Texas utilizó análisis predictivos para simular una población virtual y mostrar cómo afectaban a su salud ciertas intervenciones. Elanálisis mostróque la entrega de comidas nutritivas redujo las afecciones crónicas, con un ahorro estimado de 10,4 millones de dólares anuales en costes sanitarios, y ayudó a que la población registrara 24 infartos menos, 12 hospitalizaciones menos por insuficiencia cardíaca congestiva y 12 accidentes cerebrovasculares menos. Este enfoque puede utilizarse para simular diversas intervenciones, desde instalar nuevos senderos para fomentar el ejercicio hasta ofrecer apoyo emocional a las personas socialmente aisladas.
4. Involucrar a la comunidad y reflejar sus necesidades. Los programas sobre los DSS deben basarse en la manera en que las personas viven y trabajan, y quienes llevan a cabo la intervención deben contar con la credibilidad y los conocimientos necesarios para trabajar en la comunidad. En muchas partes de la India, las mujeresactivistas acreditadas de salud socialde la comunidad prevén los obstáculos para acceder a la atención sanitaria, con el fin de resolver problemas de salud pública, y educan a personas que, de otro modo, desconfiarían de trabajadores sanitarios desconocidos. Asimismo, en Estados Unidos,una iniciativa centrada en reducir la diabetesen Texas tuvo en cuenta cómo vivían las personas y ubicó programas de detección y prevención en los lugares donde hacían sus compras, lo que les permitía medir sus niveles de glucosa en sangre y su presión arterial en comercios, además de asignar trabajadores de salud comunitaria para que visitaran a las personas en sus hogares.Ambas iniciativasdieron lugara mejores resultados de salud para las comunidades.
5.) Medir y reasignar recursos. Las intervenciones eficaces sobre los DSS son ejercicios de mejora continua en los que se recopilan experiencias, datos e información y se incorporan de nuevo al sistema. En el oeste de Sídney, Australia, una coalición dedicada a prevenir la diabetes fijó objetivos mediblescomo reducir el peso de la población y los niveles de HbA1C. Después desarrolló unpanel de controlpara medir qué intervenciones funcionaban y hacer un seguimiento de las tendencias de los costes. Un informe anual de evaluación al cierre del año y un plan para el año siguiente orientan su estrategia y sus inversiones.
El momento es ahora
Todos tenemos algo en juego: los gobiernos, los hospitales, los pagadores, las empresas farmacéuticas, los grupos comunitarios, las empresas tecnológicas y los nuevos participantes. Si no damos pasos audaces, no podremos hacer frente a los costes insostenibles que generan las crecientes tasas de enfermedad. Podemos identificar a quienes reúnen a los grupos y, al mismo tiempo, recopilar y analizar datos que permitan destacar ámbitos de intervención significativos, con medidas de apoyo que ayuden a las personas a tomar decisiones más saludables.
Es hora de que los líderes den un paso al frente y adopten las estrategias sociales que se necesitan con urgencia para lograr una salud verdadera en las poblaciones del mundo.






